Qué es el bondage fornifilia

El bondage tiene muchas modalidades muy distintas. La baja cultura de nuestro país en esta temática hace que las personas sólo conocen bondage, shibari, y poco más, pero hay muchas otras formas de practicar bondage.

Hoy os voy a hablar de una modalidad de bondage que nunca hemos hablado en la web. Es la fornifilia, que encontraréis en muchas páginas en inglés escrita como phorniphilia, y que practica muy poca gente, a pesar de que despierta la curiosidad de decenas de miles de personas por su peculiar estética artística.

La fornifilia, con una definición breve y sencilla, se podría explicar como aquella modalidad del bondage donde la persona atada se convierte en cualquier tipo de mueble, como una silla, una mesa o una lámpara.

Es decir, en la fornifilia se consigue, mediante las ataduras y el uso de complementos y objetos, convertir a la persona atada en una silla donde poder sentarnos realmente encima de la persona atada, o en una mesa en la cual la persona atada se usa como mesa real, o incluso en una lámpara útil alumbrando la habitación.

Este último juego de la lámpara es quizá la fornifilia más habitual, donde la persona atada es el soporte de la bombilla, y la luz está encima de la cabeza. ¡Cuidado! ¡No hagais el imbécil y el gilipollas, todo junto! ¡Esto no se puede copiar! ¡No le pongas una bombilla en la cabeza a tu pareja! ¡Puede haber riesgo mortal de electrocutar a la persona! Esto sólo lo pueden hacer profesionales, perfectamente informados, perfectamente equipados y con experiencia.

Quizá habéis visto alguna foto. Se puede ver la persona fuertemente atada y amordazada, porque la inmovilidad debe de ser estricta. Los muebles no se mueven, si lo pensáis bien. Suelen estar vestidas de látex o cuero. Llevan hood o capucha, y la bombilla suele estar situada encima de la cabeza. La persona puede estar atada de pie, toda recta, como las lámparas de pie, o atada debajo de la mesa, de la cual sólo sobresale la cabeza por el centro de la mesa.

Esta fantasía otorga a las personas atadas hacer del mobiliario representado un uso placentero. De este modo, se pueden masturbar con la persona atada en posición de mueble, aunque las personas que participan en esta fantasía encuentran el placer en el uso (o el hecho de ser usados o usadas) como mobiliario, y suelen ser juegos que duran bastantes horas, recreando cada uno en su rol la vida diaria.

Para muchas personas, es una forma extrema de bondage. Tal como os he dicho antes, la persona es atada y amordazada con severidad para evitar cualquier movimiento o voz, porque los mobiliarios deben de permanecer inmóviles en su posición y ubicación, y no hablar por supuesto.

Hace años hubo un inventor considerado el más grande en esta disciplina, que fue Jeff Gord. Falleció hace unos años, pero quedó un legado inmenso de inventos, vídeos y fotografías. Hizo muchos inventos, únicos y originales, donde incluso convertía a las personas atadas en lámparas de techo, colgando boca abajo, y me parece que todavía se puede encontrar miles de sus fotografías en Internet, o en la página web que muestra su legado.

En realidad, hay muchas personas que consideran la fornifilia como una impresionante forma de expresión artística. Hay numerosos artistas que han probado experimentar en alguna ocasión con esta modalidad de bondage, aunque la mayoría ha sido un desastre y lo han hecho fatal, porque la foto debe de transmitir esa sensación de mobiliario real. La mayoría de artistas que han intentado copiar los maestros de la materia sólo han conseguido hacer el ridículo poniendo una chica atada con una bombilla, o una chica atada con un plato encima de la barriga. ¡Le faltaban los garbanzos al tío cutre! ¡Eso no es fornifilia! ¡Eso es hacer el ridículo! ¡Hay que distinguir el arte de las copias patéticas!.

En dibujo hay artistas que han sabido plasmar esta condición obligatoria de esta práctica, para ser realmente fornifilia. Páginas webs, redes sociales, blogs, y todo Internet, está inundado de miles de dibujos referentes a esta práctica, pero no vamos a hablar de ningún artista, dibujante o escultor, antiguo o moderno, porque no me gusta mucho los dibujos, y no les presto mucha atención.

Hay miles de ideas y opciones, pero las tres posiciones reinantes dentro de esta práctica sexual son, tal como he dicho antes, la conversión erótica en lámparas, sillas y mesas, y dentro de las ideas se pueden introducir muchas variedades, como lograr un uso sexual o meramente decorativo.

En el plano decorativo, uno de los juegos es convocar reuniones, cenas o encuentros, donde la persona atada severamente y amordazada convertida en lámpara permanece todo el tiempo en su función decorativa de mobiliario, sin hablar, sin moverse, sin participar, ignorada en un rincón de la sala, desde el principio hasta que acaba la fiesta. Por otra parte, hay personas que les gusta dar ese toque sexual, y en la misma situación les gusta colocar a la persona atada vibradores en penetración vaginal o sobre todo estimuladores del clítoris, que en su soledad le causan castigo o excitación.

Estos juegos, lógicamente, quedan limitados a personas con muchos años de experiencia, porque como casi todas las facetas de la vida requieren paciencia, tiempo y aprendizaje. No se pueden practicar la primera vez sin mucha información previa.

Las sensaciones por las cuales hay personas que sienten excitación en esa modalidad de bondage son múltiples. Todas las personas son libres de sentir la excitación como quieran. Están en su pleno derecho, es su libertad, es su fantasía, es su vida sexual, y son sus gustos. No hay por qué buscar ninguna explicación una definición, porque las emociones y las sensaciones no tienen por qué estar pendientes de dar explicaciones a nadie.

Simplemente, sienten atracción por esta estética y por esta práctica, y esta atracción se define por la naturaleza de cada individuo, sin entrar a valorar y opinar. Hoy en día la gente y las redes sociales ya se ponen a juzgarlo todo… que por qué le pones perejil a la tortilla… que por qué te tiñes el pelo de verde… que por qué haces esto… que por qué escribes lo otro… ¡A la mierda con la puta censura!. Las explicaciones las tendrían que dar todos los contrarios, es decir… que por qué tienen una vida tan aburrida… que por qué llevan un peinado tan clásico… o por qué no hace nada y se pasa el puto día sentado, criticando y sacándose bolas de algodón del ombligo mientras mira la tele.

Hay que respetar a la gente que le gusta la fornifilia también. Mi disciplina de bondage preferida es la de cuerdas, muchas cuerdas, centenares de metros de cuerdas. Cada persona es libre de elegir y vivir su sexualidad como quiera, de forma voluntaria, libre y consentida.

Para terminar el artículo repito de nuevo que la fornifilia es la modalidad bondage donde las personas atadas son convertidas en mobiliario, del que las lámparas, sillas y mesas es lo más habitual. Es una técnica muy compleja y muy precisa que sólo deben practicar personas con mucha experiencia, para evitar lesiones, accidentes o para evitar hacer el ridículo espantoso. No hay que copiar. Esto no es nada fácil. Es muy complicado.

Si estáis interesados/as en profundizar conocimientos respecto a la fornifilia, hay fotos muy buenas y explícitas, sobre todo las que hacia Jeff Gord. Podéis encontrar mucha más información de esta temática buscando con la palabra phorniphilia, y así podréis conocer esta fantasía bondage muy curiosa. Yo siempre digo que no lo busquéis en español porque en las fechas presentes no hay nivel en esta modalidad, ni en foros ni redes sociales ni en ningún sitio, diga quien lo diga. Es pésimo el nivel en español. Es mucho más seguro, muy sobresaliente y totalmente recomendable, en inglés.