Las fotos de mierda de los móviles han destrozado la fotografía

Dos ejemplos me sirven para ilustrar el comienzo de este artículo. La semana pasada estuve paseando por Barcelona, y vi una persona haciendo una foto al Arc de Triomf con el móvil, a unos 50 metros de distancia, desde el lateral del paseo, con las farolas, basuras, palomas, asientos y árboles que le tapaban el monumento, y en vertical. ¡Sí, sí, enfocaba al Arc de Triomf!

Otro caso. Vi otra persona, iba andando, y sin pararse le hizo una foto a la Sagrada Familia, teniendo apenas un palmo delante de él un grupo de turistas y sin buscar el mejor enfoque, ni limpio ni recto ni nada. Vi cómo le salía toda la cabeza de los turistas, y siguió andando. Estoy seguro que pilló toda la caspa, la grasa del cabello y hasta los piojos, y al fondo, pero muy al fondo, por detrás de los piojos, está la Sagrada Familia.

Barcelona es una ciudad muy turística que nos ofrece una demostración perfecta de las fotos estúpidas y ridículas que se hacen cada día con la mierda de los móviles, y voy a repasar las principales estupideces, con una reflexión al final del artículo.

Empezaría por las fotos hechas sin sentido a no sé qué, o cuyo único sentido es que quizá hay convocado algún premio a la foto más imbécil del día.

La gente le hace fotos a cualquier cosa, a una hoja, una baldosa, una bici, un timbre, una farola, el semáforo, la silla del bar, el helado que se toman, el agua que se beben, el bocadillo que se comen, la toalla, las pegatinas de la pared, el cordón de los zapatos que lo tiene desatado y una lista que no terminaría nunca. No son fotos artísticas, no son fotos originales, no son fotos creativas, no son fotos informativas, no son fotos documentales, no son fotos únicas porque las hace todo el mundo, y no son fotos bonitas. Son una mierda de fotos, y remarco mierda de la grande, para dejarlo bien claro.

Sin embargo, esta es la moda ridícula. La gente lo fotografía todo. Cualquier cosa, por absurda o innecesaria que sea la foto, la gente hace foto. Se hacen decenas de miles y miles y miles de fotos por segundo. Han masificado la fotografía hasta alcanzar el punto de que ya no tiene valor, y la han banalizado de tal forma que la fotografía ya parece carecer de su importancia vital.

Pero esta no es el único grupo de fotos absurdas que se hacen durante un día. El artículo sólo acaba de empezar y estoy en la parte suave del texto.

El segundo punto a tratar son los ridículos selfies. La humanidad parece que ha descubierto hoy en día el hacerse fotos a uno mismo/a, pero en realidad el hacerse fotos a uno/a mismo/a existe desde la invención de la fotografía, en otro siglo pasado. Yo me había hecho fotos a mí mismo cuando era pequeño con mis primeras cámaras con carrette de negativos, para divertirme, para aprender o por qué no tenía quién me hiciera la foto en ese momento.

Tus abuelos y abuelas ya se hacían selfies con sus cámaras de fotos. Es increíblemente vieja esta práctica. No tiene nada de moderna, y no tiene nada de original. ¡Pero da igual! He visto gente que va andando por la calle, en cualquier rincón, sea donde sea, solos o en medio de la multitud, sacan el móvil, se hacen foto un segundo y siguen andando. Tal como lo yo lo entiendo, ¡¡la intimidad se la envían a tomar por el culo!! Acaban de decir a no saben quién dónde están, a qué hora están, y les han dado su imagen, gratis.

De aquellos selfies de los abuelos hasta los tiempos presentes hay dos diferencias muy notables. La primera de éstas es que antes se cuidaban los selfies. La gente buscaba un enfoque limpio, un escenario cuidado, la cámara preparada en su trípode, toma recta horizontal, se peinaban y querían salir guapos y guapas. ¡Ahora no! Ahora se fotografían con la basura al lado, con el móvil torcido, en vertical, y haciendo todo tipo de gestos para deformar la cara y salir lo más patéticos/as posibles. Eso sí, en los perfiles te llenan de likes y buenos comentarios, hundiendo todavía más la fotografía si cabe.

La segunda diferencia es que aquellos selfies de antaño estaban bajo nuestro completo control, sin perder la intimidad. Era nuestro carrette, que estaba en nuestra cámara, en nuestro álbum en casa, e incluso era propio revelado. Ahora, en los selfies actuales con móviles, las fotos hechas con el móvil se alojan en algún lugar fuera de vuestro control, y se acompañan de datos como son la ubicación, dónde se hizo la foto, el número de teléfono que la ha hecho, a quién pertenece, la hora en qué se hizo, y la gente etiquetada. Quizá soy muy suspicaz, pero ¿no veis nada raro? No hay que ser una máquina de inteligencia. Es suficiente con usar el sentido común. Los selfies actuales destrozan la intimidad en favor de terceros desconocidos con fines diversos, estadísticos, lucrativos u otros.

El tercer punto son la puta mierda de fotos hechas sin permiso. La gente no pide permiso. No pregunta si te pueden hacer fotos con el móvil. ¡No! A mí me han hecho centenares de estas mierdas de fotos, a cada cual peor que la anterior. Voy andando por la calle y la gente hace fotos a los edificios o lo que sea mientras paso yo. No buscan enfoque, no. ¡Que salga gente, venga! ¿Eso es una foto? Mi apariencia no es nada interesante. No soy famoso, no tengo el pelo largo, no soy guapo, no tengo músculos, no tengo tatuajes, no visto moderno, llevo ropa lisa, no soy alto, etc. No soy nada interesante, y sin embargo he salido en miles de fotos de la gente, y NUNCA, ni una sola vez, me han pedido permiso. ¡Jamás!

En mis coberturas de fotoperiodista yo estoy acreditado como periodista, y por lo tanto puedo ejercer mi trabajo, con mis derechos, mis deberes y mis responsabilidades. Sin embargo, en la calle, Yo SIEMPRE he pedido permiso para hacer la foto a una persona por la calle, sea o no sea necesario legamente. Este no es el debate. Es el respeto, es la educación y es la cultura. No pedir permiso es no tener estos tres valores esenciales en las personas.

Esta lamentable realidad es la que me obliga a tener un apartado especial de seguridad para evitar que alguien nos haga fotos durante las sesiones bondage. Puede haber ocurrido en plan disimulado una vez de cada 10.000 veces, pero sólo habrán sacado una foto de mierda, porque lo tengo muy en cuenta para hacer fotos bondage, con formas varias para neutralizar la foto al instante, y que no voy a explicar. Es secreto.

Otro detalle es la gente que se creen fotógrafos/as por una foto con el móvil, o porque se han comprado una cámara de fotos. Hay un ejemplo muy fácil de entender, que no es necesario ni tan siquiera tener estudios o cultura para entenderlo. Una persona que tiene el carnet de conducir y se ha comprado un coche, ¿es piloto de Fórmula1? No, claro que no. Es un conductor, simplemente. ¡¡¡Lo mismo en fotografía!!!

Todavía peor es la situación cuando me viene el típico listillo/a de turno y me dice que ha hecho una foto muy guapa con el móvil, y me la enseña. ¡Siempre digo que son una mierda! Si no le gusta la respuesta... ¡no haber preguntado! De todos modos, intento darle una oportunidad y ser simpático, y le pregunto si sabe qué sensor tiene su móvil, qué filtros le han aplicado para dar esa apariencia a la foto, y me dice que no lo sabe. Entonces, ¿con qué idiota estoy hablando? No tiene ni puta idea de lo qué es un sensor, no sabe cómo afectan los filtros, y me dice que hace fotos guapas con el puto móvil de los cojones.

También tengo que hablar de la humillación a la intimidad con las fotos de los móviles, porque es lógico deducir que esas fotos tienen que estar alojadas en algún lugar. Las cámaras analógicas tenían sus carrettes de negativos. Las cámaras digitales tienen su tarjeta de memoria. ¿Y los teléfonos móviles? ¿Lo habéis pensado? Sí, sí, lo sé, os han explicado la historia de ciencia ficción que se alojan en un espacio sólo vuestro, al cual sólo vosotros/as tenéis acceso y os habrán explicado que está encriptado. Puestos a creer historias increíbles, ¡los cerdos vuelan! La gente adulta a veces es más ingenua e inocente que los propios niños.

Me explicaba una chica que cuando compras uno de estos móviles modernos hay muchas aplicaciones que no funcionan si no las conectas con facebook. Me explicó muchas cosas de cómo funcionan. No me acuerdo de todo porque no tengo facebook y le pueden dar por el culo a las fotos de los móviles, las aplicaciones y toda esta red de espionaje y control, pero yo veo muy sospechoso que no te funcionen muchas aplicaciones de tu móvil si no las activas en facebook. ¿Nadie ve nada raro aquí tampoco? ¿No? ¿En serio? ¿En esto tampoco veis nada raro? Yo pensaría que se están apropiando de mi intimidad, de información privada, que están registrando de forma masiva todos los datos para usos de todo tipo, que estaría controlado por no sé quién, pero insisto en que esta mi clara opinión. La gente puede hacer lo que le dé la puta gana con su mierda de móvil.

Escuché un abuelo, hace una semana, andando por la calle, que le habían bloqueado su cuenta. No tenía acceso, y en su cuenta decía tener más de 500 fotos y 7 vídeos que el abuelo decía que no podía borrar. No tenía acceso. Había perdido las fotos y vídeos, pero seguían visibles y activas. El servidor sí las tiene, y explicaba que para acceder de nuevo tenía que enviar sus datos, nuevo teléfono, pasaporte y así podría desbloquear la cuenta, y no sabía qué hacer. ¡Me parece increíble!

Estas fotos son la vida privada de la gente. Son su imagen, la de sus amigos y amigas, la vida de desconocidos, y de seres queridos. Estas fotos son ubicaciones, dónde están, con quién están, qué compran, qué llevan, qué hacen, qué tienen. Estas fotos son su intimidad, su vida privada. Hacen fotos a su familia, su pareja, sus amigos, su casa, su coche, su perro, su moto, su bicicleta, sus viajes, sus restaurantes, sus fiestas, sus cumpleaños, su calle. Lo podemos saber todo. Se puede saber su vida entera, y no tiene forma ninguna de defenderse.

Vamos a plantear una situación, y hablo de mí mismo para ilustrar el ejemplo. Supongamos que yo te pido que me envies fotos de tu cumpleaños, de tus padres, de tus hermanos, de tus viajes y de tu casa. ¡Sólo esto! Lógicamente, me responderás que no, y no enviarás ninguna foto, porque me dirás que es tu vida privada y personal. ¡Es cierto! ¡Estoy de acuerdo! Entonces yo pregunto... ¿por qué coño subes las fotos y las alojas en servidores de empresas fuera de tu alcance y a la vista de millones de personas? No tiene lógica.

Me parece especialmente indignante el daño irreparable que hacen los padres subiendo fotos de sus hijos e hijas. Hay millones de estos situaciones. ¡Soy consciente! Suben las fotos de sus hijos cuándo nacen, cómo crecen, cómo hablan, en pañales, todos los cumpleaños de su vida, todos sus juguetes, dónde viven, dónde estudian, la decoración de su habitación, sus aprendizajes, y toda su vida desde que nació esta al alcance de terceros desconocidos. El daño a estos pobres niños y niñas es irreparable. Es indignante. Estos pobres niños y niñas no son culpables de nada, y sin embargo la irracional actitud de sus padres les ha destrozado la intimidad de por vida.

Además, lo suben los padres a sus propios perfiles de las redes sociales. En caso de ocurrir alguna tragedia o desgracia, sus hijos e hijas no conocen la contraseña de los perfiles de sus padres, y no podrían borrar jamás sus fotos en facebook de cuando eran pequeños. Esas fotos serán públicas de por vida, y jamás podrán usarlas cuando sean grandes. ¡Esto es indignante! ¿Qué coño le pasa a la gente? ¿Qué coño está haciendo? Humillan su intimidad, pero humillan también la intimidad y la privacidad de sus propios hijos e hijas.

Yo NUNCA JAMÁS he hecho una foto con el móvil, y NUNCA haré una foto con el móvil. Yo NUNCA JAMÁS hago fotos con mi móvil. Yo NUNCA he dado permiso para que me hagan una foto con un móvil, y las fotos que me ha hecho la gente con móviles son todas sin permiso. He salido en miles y miles de fotos desde hace años, sobre todo con los turistas de Barcelona, que hacen las peores fotos que he visto jamás. Son fotos horribles que parecen hechas con las neuronas de un borracho, y siempre salgo en esas putas fotos. Estas fotos podrán ser legales y estar en su derecho, pero están hechas sin respeto, sin permiso y sin educación. No tienen mi aval, no me gustan, no voy a hablar bien de estas fotos, me parecen ridículas, y por mí le pueden dar por el culo a todas las fotos de los móviles. Son todas una mierda, porque no es fotografía. Esto es marketing, regalar datos privados y confidenciales que no deberían de explicar jamás, y humillar la intimidad de la personas, pero no hay cultura para entenderlo.

Comprendo que los móviles atraen a la gente. Les encantan las aplicaciones, descargar aplicaciones, los filtros, los juegos, las luces, el whatsapp, las redes sociales, lo que dice uno, lo que dice otro, lo que publica uno, los Likes que se tienen a las publicaciones, los seguidores y toda esta tropa de chorradas típicas de los tiempos modernos, pero me parece muy curioso que la sociedad no reflexiona sobre que hay detrás de todo esto. ¿Nadie lo ha pensado? Es insólito.

Terminaré el artículo con una triste reflexión. No se trata ya de la mierda de fotos que se hacen. No se trata de que no están enfocadas. No se trata de si la gente sigue y sigue haciendo fotos en vertical. No se trata de que la puta mierda de los móviles han masificado y banalizado la fotografía con millones de fotos patéticas al día. No se trata ya de toda esta sarta de estupideces.

La reflexión es sobre el uso de las fotografías. Cada fotografía tiene su idenfiticación al alojarla. Se sabe el número de teléfono que lo ha hecho, a quién pertenece el número de teléfono, el lugar dónde ha hecho la foto, y la hora en qué ha hecho la foto. Se sabe dónde vive el propietario/a del móvil. Se sabe, por sus fotos, dónde va de viaje, cómo es su hogar, qué muebles tiene, con quién vive, los rostros de su familia, de sus hijos e hijas, de sus padres, de su pareja. Se sabe su vehículo, que coche tiene, que moto tiene, la matrícula del vehículo. Se sabe la calle en la que vive, por la que circula. Se sabe el puesto de trabajo. Se sabe sus fiestas, su ocio, sus restaurantes, su boda, sus cumpleaños. Se sabe toda su vida, y peor todavía, la vida de sus hijos e hijas que están creciendo, y la de todas aquellas personas que no le han dado permiso para que explique o enseñe aspectos privados o confidenciales.

Mira tu facebook. Mira tu instagram. Mira tu móvil, y comprueba si aparecen los detalles que he dicho en la párrafo anterior. Así sabrás si me equivoco o he acertado.

¡Tan sólo una advertencia, o mejor dicho una opinión! Se deben de cambiar rápido estos hábitos equivocados. ¡Cuidado con el futuro! ¡Pensar en ello! ¡El precio a pagar no os lo podeís imaginar! ¡Y se pagara! ¡Segurísimo que sí! Quizá vosotros y vosotras no porque ya estaréis muertos y a la gente egoísta le importa una mierda el futuro, pero sí lo pagaran las próximas generaciones, que odiarán esta sociedad actual y quizá esriban en los libros de historia que este presente fue la peor generación en la historia de la humanidad. ¡Muy probable!