El mito de insonorizar una habitación con hueveras

Los juegos eróticos, el sexo y las prácticas sexuales, van acompañadas lógicamente de sonidos. Las personas gimen cuando follan. La mayoría de personas gimen muy fuerte, sobre todo cuando llega el orgasmo. Hay gente que es muy escandalosa . Cada uno o una grita lo que siente, porque forma parte de la vida sexual.

Sin embargo, en la vida sexual de las personas hay muchos otros sonidos, además de los gemidos. Muchos juguetes sexuales tienen su sonido identificativo, como son los azotes por ejemplo, y también tenemos que tener en cuenta los diálogos propios de estas situaciones. Yo recuerdo la historia de una chica que le gustaba la lucha erótica, y cuando follaba con su novio le gustaba hacerse la rebelde, y gritaba frases como "no me toques" y "suéltame", pero gritando fuerte, en su personaje de lucha erótica, y el chico sufría de los nervios por si un vecino llamaba a la policía. Su vida sexual era muy tensa con esos gritos.

También hay personas que en su piso se han hecho su propia habitación de sexo, sobre todo mazmorras. En el colectivo sado, y muy especialmente cuando los practicantes es colectivo gay, matrimonios sin hijos, o personas solteras, suele haber bastantes casos de personas que se han hecho su propia mazmorra y han decidido insonorizarla de alguna forma, porque en este tipo de juegos hay muchos sonidos típicos que atraen el morbo chafardero y el cotilleo de los vecinos y vecinas.

Hay muchas soluciones para insonorizar una habitación, y la elección de cómo hacerlo depende sobre todo del espacio disponible, la capacidad económica, y la vivienda (piso, casa, taller, etc). Tan sólo navegando por Internet veréis muchos comentarios y recomendaciones de cómo se hacen las insonorizaciones. Recuerdo hace años que hice un reportaje sobre esta realidad que me parece curioso. Lo publiqué hace seis años más o menos si no recuerdo mal, y me pareció impresionante el gran elenco donde elegir de materiales muy variados para insonorización una habitación, piso, casa u hogar en general. Todavía veo que tengo algunos apuntes de aquel reportaje, hace ya más de seis años.

Me comentaron que a nivel profesional se usa materiales muy diferentes, como la espuma de poliuretano que estaba considerado un buen aislante acústico y muy difícil de combustión, o las fibras minerales que pueden ser de roca o de cristal, muy ligeras y no inflamables. También me hablaron de las fibras vegetales, las películas plásticas de aluminio, las losas de poliestireno expandido, y muchos otros materiales dentro de lo que sería una insonorización profesional, con el alto coste económico que ello supone.

Muy pocas personas pueden hacerse estas insonorizaciones en su casa, y la gente que se hace en su piso su propia habitación de sexo opta por las insonorizaciones caseras. En este campo hay que hacer referencia al gran mito de las hueveras.

Hay gente que está plenamente convencidos de que las hueveras insonorizan , y hay gente que dice que esto es sólo un mito. Para saber si es verdad o no, deberíamos antes que nada saber que el aislamiento es mejor cuanto mayor es la densidad superficial (kg/m2) del objeto interpuesto, valorando también la intensidad y la frecuencia del sonido. Esta razón tan simple y lógica es la causa por la cual una pared gruesa ofrece mejor aislamiento sonoro que una pared delgada, aunque esta razón lógica queda supeditada a la fuente o frecuencia del sonido, pues no lo mismo aislar una habitación por las voces o por una batería.

Basándonos entonces en esta simple lógica, interponer cualquier material, como es una huevera, entre la fuente sonora y el receptor, se debería de suponer que ofrecerá alguna insonorización.

Pero el mito de las hueveras nació en la suposición de que el sonido no atraviesa la huevera tan fácil por tres principios básicos, es decir, que hay reflexión (se afirma que hay reflexión porque al no tener forma plana y no tener un patrón repetitivo con su hueco a hueco el sonido no se reparte homogéneamente), hay refracción (es decir, la presión a un lado de ella provoca cambios de presión en la huevera y esta a su vez lo provoca en el aire de la otra parte), y hay difracción en los bordes. Sin embargo, en esta suposición faltan muchas otras valoraciones, imprescindibles para determinar la insonorización efectiva y real.

En realidad, la insonorización de una huevera es bastante baja , y sirve sólo para apaciguar un poco las voces a una conversación normal o difuminar algunos sonidos provocando mayor confusión en la apreciación del sonido, pero tampoco permiten gritar o tocar la guitarra sin ser oído por los vecinos. Además, son muy poco estéticas y altamente peligrosas para riesgos de incendio.

Por lo tanto, hay otros muchos métodos caseros más recomendables que las hueveras.