Polémicas por usar "violación" o "secuestro" en el lenguaje sexual

En la vida diaria, rutinaria, esclavizada y pública, la gente tiene un lenguaje correcto, domesticado y educado. Por supuesto que siempre hay excepciones, y casi todos y todas nos hemos encontrado algún borde y gilipollas, pero esto se debe a que la propia sociedad es una fábrica de crear imbéciles. No obstante, sigo manteniendo que la gran mayoría de la gente es correcta, hablan respetuosos, saludan cordiales, despiden afectuosos, preguntan amables o responden afables, aunque por dentro de su mente y en silencio tengan muy probable otra opinión.

En la vida privada, a solas, en los hogares o en círculos estrechos de máxima confianza, las cosas ya cambian. La gente se caga en la puta madre del dependiente, del cliente, de los que se han sentado en el autobús, o del que le ha cortado el paso. La gente crítica al conductor de delante que no sabe conducir, el tráfico, crítica lo que ha hecho su compañero de trabajo, crítica el tío que pintaba paredes, el de la música, el de la bici, el del monopatín y hasta el perro meando en los árboles de la calle. Hay gente también que se calienta mucho, y comienza a decir que matará a tal y cual y pascual y toda una lista que necesita cien escopetas si fuese verdad, pero no es la realidad. Es un hablar. Es una forma de expresarse muy propia de la vida privada.

El primer nivel del lenguaje popular característico del ser humano es la vida diaria. El segundo nivel es la vida privada, y ahora llegaríamos ya al máximo nivel, que es la vida sexual.

El lenguaje en la vida sexual es aquel idioma donde a millones de personas, hombres y mujeres, les sale el demonio blasfemo que llevan dentro, y yo me voy a extender en este punto, para analizarlo detenidamente.

"En sexo aparece el demonio blasfemo que llevamos dentro"

Las bocas de mucha gente, cuando follan, son como estar poseídas, embrujadas, y aquella persona que por la mañana da las gracias, lo pide todo por favor, y saluda con buenos días, por la noche se pone a follar y comienza a decir guarra, puta, perra, cabrón, o cerda, por citar los más clásicos.

La hipocresía de una sociedad llena de tabúes y apariencia nos dice que la gente, cuando folla, se da dos besitos, se abrazan, se dicen "te quiero" y se animan a hacer el amor, románticos, y con la rosa en la mesita de noche, que te queda un cuadro perfecto. ¡Y una mierda! ¡Una puta mierda! ¡Así follan cuatro personas por cada millón de habitantes!

La realidad es totalmente distinta. En las mesitas de noche hay más cuerdas, látigos, condones, fustas, esposas, vendas, mordazas, vibradores, dildos, pinzas, estimuladores y mil objetos. En esta lista las rosas están en el puesto ocho mil y hacia abajo.

En cuanto se refiere al lenguaje, palabras como he dicho antes, perra, puta, cerda, guarra, o en masculino también, cabrón, cerdo, guarro, son muy habituales. Hay gente que se saca el diccionario entero de insultos, y también hay personas que no callan, que lo repiten una y otra vez, guarra y guarra y es como entrar en bucle, que no callan ni bajo el agua.

Después están las frases típicas, cómemela entera, te la meteré hasta el fondo, chúpamela, y un montón de ejemplos, que si los pongo todos me va a costar meses terminar este artículo, y sí, sí, todas estas frases no son de actores y actrices porno. ¡No, no, no! Hablo de la gente, del camarero, la panadera, los clientes, el transportista, el arquitecto, el abogado, el policía, el periodista, el político, la azafata, la secretaria, y cualquier otro. Hablo de la gente en su vida sexual, y estoy seguro que muchos y muchas de vosotros estáis ahora sonriendo, que seguro conocéis a alguien que es así, o que os ha pasado al follar, o vosotros y vosotras mismas sois así, tanto chicos y chicas.

"El lenguaje sexual existe siempre dentro de los roles sexuales"

Este lenguaje sexual puede ser mucho más complejo y sofisticado cuando se adoptan roles dentro de la vida sexual. El ejemplo más famoso puede ser el BDSM y el sado, porque en la relación entre Amo y sumisa hay mucho diálogo, que forma parte de las órdenes, la sumisión y la obediencia. Hay practicantes de esta fantasías que casi se pasan todo el rato hablando, que si haz esto, que si haz lo otro, que si por aquí, que si ahora tal, y así sin parar, una matraca todo el rato, que yo no sé cómo no quedan afónicos y la sumisa o sumiso con dolor de cabeza.

En muchas otras prácticas sexuales, e incluso en shibari y bondage, también ocurre este lenguaje más elaborado, y de vez en cuando se repiten polémicas que son cansinas y cíclicas, que vuelven año tras año como si fueran una estación más del clima, primavera, verano, otoño, invierno, y la tontería tocahuevos la quinta, porque siempre hay alguien que está muy aburrido, con mucho tiempo libre, muy poca inteligencia, que no sabe qué hacer, que quiere ser protagonista en redes sociales, y recupera alguna polémica usando los argumentos de estos lenguajes.

Hay muchas palabras que se han usado para estas polémicas idiotas, y en el futuro iré repasando otros términos, pero en el artículo de hoy me voy a centrar en las polémicas sobre usar las palabras "violación" y "secuestro" en las fantasías sexuales.

"La polémica sobre usar las palabras 'violación' y 'secuestro' es un clásico"

La gran mayoría de expresiones dichas cuando las personas están follando, sacadas de contexto o fuera de la vida sexual, es delito penal y te meten directo en prisión, si lo piensas fríamente. Si se aplicaran con estricta severidad, yo creo que en la calle no quedan ni las monjas, y hasta el propio Juez se condenaría a sí mismo, porque las personas dicen auténticas barbaridades cuando están follando.

Es difícil precisar con uso de razón lógica por qué se usa algunas palabras cuando ya casi tenemos el orgasmo, a punto de corrernos, pero también es cierto que en esa fase álgido del sexo tenemos la razón a tomar por el culo. En ese momento ni el arquitecto recuerda los planos del edificio que están construyendo.

Son palabras a las cuales les quitamos significado e importancia, y se dicen por decir. No tienen ningún valor real en su definición como tal, y ese menosprecio por su significado hace que se usan para definir los gustos y preferencias sexuales de una forma nítida y exagerada, porque las relacionamos con ese momento sexual que es el orgasmo.

De entre estas palabras, hablaré primero de las que hacen referencia a fantasear secuestros.

"El uso de la palabra 'secuestro' para describir fantasías sexuales"

Navegando por internet, veréis miles y miles de relatos eróticos donde hay chicas atadas y amordazadas, y en la construcción literaria ponen que han sido secuestradas. También ocurre en relatos eróticos bondage con los chicos secuestrados, y atados.

En foros eróticos, en blogs eróticos, en redes sociales, en chats, veréis gente que escribe diciendo que busca esclavo o esclava para secuestrarlo, o al revés, gente que dice quiere ser secuestrado, y que le encantaría ser secuestrado, sobre todo en la comunidad gay o de sexo entre hombres.

Poniendo la palabra "secuestro" o "secuestrada" en vídeos, veréis que os aparecen tantos vídeos que no da tiempo a verlos en todo un año. Os aparecerá incluso en youtube, el templo moralista de la censura, pero si ponéis la palabra en sus usos más habituales en inglés, como son "kidnapped" o "kidnapping", los resultados de las búsquedas se multiplican por miles y miles y miles interminables.

El éxito de la búsqueda con las palabras en inglés es mucho mayor que en español, y en la casi totalidad de los vídeos podéis ver escenas de todo tipo, chicas llevadas atadas dentro del coche, chicas atadas dentro de un maletero, o el ladrón que entra dentro de la casa, o el malvado que engaña a la chica inocente, y muchísimas más tramas. En chicos también existen las mismas versiones.

Con mayor o peor estética, aparecen ataduras, cuerdas, esposas, mordazas, y recrea un guion a partir de la premisa de que la palabra "secuestrada", en inglés "kidnapped", está aceptada como un rol consentido, libre y al mismo tiempo, dentro del juego sexual, porque lógicamente al terminar el vídeo las chicas están desatadas y se van a su casa.

"Hay gente que usa la palabra 'violación' para describir su fantasía sexual"

Vayamos a la segunda palabra del artículo, más polémica, que es la palabra violación.

Hay gente que en los preliminares de su vida sexual usan la expresión de que la van a violar, y sus parejas entran en el juego. Es una expresión en sexo mucho más usada de lo que nos podríamos pensar, y se usa sobre todo, tal como he dicho, en los preliminares, antes de empezar a follar entre parejas, o justo al inicio de follar.

En realidad, no es violación cuando ya entran en rol y te dan consentimiento, pero vuelve a ser otra de esas fases en la relación sexual donde en el lenguaje aparece el diablo juguetón que tienen dentro hasta políticos, y no tiene la palabra el significado real de un hecho despreciable. Volvemos a encontrarnos con otra palabra sin significado en ese momento.

Es como llamar zorra, puta, guarra, o cerda, a tu pareja, mientras estáis follando. No tienen significado real, porque si tu pareja se lo tomara en serio no te perdonaría insultarle en tu vida, y hasta te pide el divorcio en ese mismo momento. Si tu pareja pensara que es una violación, saldría de la cama corriendo y llamaría a la policía. No lo hace, porque es un lenguaje sexual, muy distinto a la vida real, y en muchas ocasiones tu pareja sigue el juego, te reta a que te atrevas, y mientras estáis follando te va llamando cabrón o cerdo.

Nadie se enfada por eso. No hay rencor entre parejas, y se entiende dentro de los límites que es el juego sexual.

También hay gente que cuando define su fantasía sexual dice que le gustaría ser violado, o que se expresa diciendo que violaría a tal o a cual. Se puede debatir si es un término elegante o no, si es apropiado o no, pero cuando se usan estas expresiones suelen referirse a que quieren tomar el rol dominante en la escena sexual, y que incluso les gusta que su pareja sea rebelde, y se resiste, en la clásica fantasía de la lucha erótica. Es un poco ese rol de macho ibérico fuerte y varonil, pero es muy normal encontrarse chicos que están muy contentos de sí mismos, que se ven fuertes, que creen que tienen un bonito cuerpo, o que se creen guapos. Dicen que la autoestima es buena. Quizá esta autoestima sería demasiado, pero existe, sí.

En el plano contrario, la gente que dice que quiere ser violada intentan decir que les gusta el forcejeo, luchar, que no quieren ponerse en la cama en plan estrella de mar y que vayan haciendo, sino que les gusta rebelarse y ponerlo difícil, y definen su actitud propia sexual diciendo que quieren ser violados o violadas, lo cual desagrada a determinados colectivos. Vuelvo a decir que se puede debatir si el término es apropiao, pero yo siempre miro el significado que le quieren dar, y no el significado que tiene por diccionario, porque las palabras pueden cambiar de sentido según cómo se pronuncian, el contexto en el que se pronunciar, y el encaje en la estructura de la frase y el diálogo.

Sea como fuere, hay miles de relatos eróticos, miles de vídeos eróticos y porno, que te aparecerán escribiendo la palabra "violación" o en inglés "rape". Es cierto que genera debates y polémicos, y desde hace unos años se camuflan estos términos, con las nuevas categorías de sexo no consentido, pero yo creo que este nuevo término moderno sí es mucho peor.

"El argumento vulgar de que estos términos generan violencia y sexismo"

Yo llevo viendo vídeos porno desde el siglo pasado, y es verdad. En torno al 1995 por poner una fecha, te salían enlaces porno por todos sitios, pero en aquella época, con aquellos sistemas antiguos de Windows, que estaban el 95 y el 98, clicabas encima de la foto de la chica desnuda, y te salía una página de pop up que ocupaba toda la pantalla. No podías cerrarla, no podías minimizarla, ni hacer nada con el ordenador, sólo ver esa pantalla, y le dabas a un vídeo para ver la escena porno, y te salía otra página, y después otra página que se montaba encima de la otra página, y así una tras otra, y tenías que apagar el ordenador. No había otra forma de solucionarlo. ¡Un desastre! ¡Imagínate si hace años que miro porno!

He visto vídeos de todo tipo. Miro vídeos incluso de temáticas o prácticas que no me gustan y no haría jamás, pero es cultura y sabiduría. Es como la televisión o el cine. A veces miramos programas o películas por curiosidad, que al terminar son una mierda, pero lo hemos visto. En el porno ocurre lo mismo.

También leo, y he leído y escuchado muchas veces las ideas de grupos que dicen que determinadas prácticas y términos generan violencia, y cosifican a las mujeres, y muestran una imagen equivocada del sexo, pero yo no estoy de acuerdo con estas ideas, y creo que son mentiras e hipocresías.

Para mí, desde mi juventud, he creído en la igualdad, el respeto, el consentimiento, y los mismos derechos y deberes de ambos sexos. Nunca he hecho distinciones por sexos, y no subestimo, ni desprecio, ni ignoro, a nadie, por ser hombre o mujer. Forma parte de mi creencia de toda la vida, y después de más de 20 años mirando porno sigue pensando igual. No soy sexista, no soy machista, no discrimino por sexos, en ningún campo de la vida, y tras tantos años de mirar porno sigo siendo el mismo, y pensando lo mismo. No me ha afectado y no me ha cambiado para nada, ni como persona ni mi forma de pensar. Soy el que era desde mi infancia.

El ver vídeos porno no me ha cambiado nada la forma de pensar. He visto vídeos porno que en su título o su lenguaje ponen la palabra "secuestrada" o "kidnapped", y yo nunca he secuestrado a nadie, no lo he pensado, y no pienso por el vídeo que a la gente le gusta ser secuestrada. Es sólo un lenguaje sexual, muy concreto y limitado sólo al diablo sexual lingŁístico que todos y todas llevamos dentro, pero sin significado real.

También he visto vídeos que ponen la palabra "violación" en el título, pero digo lo mismo que he dicho antes, no he violado nunca, ni lo pienso, ni he pensado jamás que eso le gusta a las mujeres, y no me ha cambiado la forma de pensar. Sigo pensando que es un lenguaje sexual de ese diablo malhablado y deslenguado que las personas tienen dentro, pero no tiene significado.

Detrás de estos debates está la hipocresía y los intereses religiosos y moralistas de muchas personas, que con las redes sociales pueden pregonar sus limpiezas mentales y sus doctrinas en la versión moderna de lo que antiguamente eran los misioneros.

Decir que alguien comete un delito porque lo ha visto en un vídeo, o en una foto, o lo ha leído en un libro, es una versión muy simplista, mezquina y barata, de justificar el delito. Si alguien comete un delito de violaciones es porque es un delincuente, un enfermo, un puto tarado, un machista, con menos cerebro que un mosquito, sin inteligencia, sin sentido común, pero también estoy seguro que no lo va a reconocer, y va a buscar mil excusas, que si la chica lo provocó, que si llevaba minifalda, que si lo vio en un vídeo, y muchas cosas. Son excusas falsas de mierda de un delincuente, como muchos conductores cuando tienen accidentes. Esta es la realidad humana.

"Yo quito importancia al lenguaje sexual"

Vamos a hacer un repaso a las frases del diablo sexual malhablado que tenemos dentro, y que no calla en sexo. ¡Venga, vamos a divertirnos!

Primera. "Te voy a atravesar con la polla". Es mentira. Nadie atraviesa nada, que la polla no es una lanza.

Segunda. "Te voy a comer la polla". No es verdad. No se la va a comer realmente, porque eso sería canibalismo.

Tercera. "Te voy a reventar". Tampoco. Otra mentira. Nadie revienta nada, que la gente no es un globo, o una pelota de fútbol, o el neumático de una bici. Si reventara de verdad, acabarías todo salpicado de sangre, huesos, grasa ¡y eso no lo limpias, no, no!

Cuarta. "Te voy a violar". Cuando eso te lo dice tu pareja y la persona se apunta, que es el consentimiento, no hay violación por ningún tipo. El 99% de chicos que dicen esta frase no lo harían jamás de verdad, aunque es innegable que en este especie humana nunca se puede descartar un 1% de subnormales.

Quinta. "Te voy a dejar aquí atada y secuestrada". Cuando se dé cuenta que estas atada en la cama donde él también tiene que dormir, cambia de opinión al segundo.

Sexta. "Ven aquí, perra". No se lo dice a un pastor alemán, un caniche, un bulldog, un mastín, y miles de razas. No está pensando en ninguna perra, porque y eso sería zoofilia. En realidad está follando y jugando con su pareja, que es una persona humana. No es ninguna perra, hablando literal.

Esto son sólo seis ejemplos, pero hay a decenas de miles. Me acuerdo de una frase muy famosa de una película porno española, hace muchos años ya, donde el actor, cuando estaba follando con la actriz, dijo "esto sí que es un cuerpo, y no el de la Guardia Civil", que se hizo muy famosa en su tiempo.

Yo no dramatizo, yo no me dejo llevar por modas de reivindicaciones absurdas que no conducen a ningún sitio, y me parece ridícula guerras de sexos, donde no va a ganar nadie y vamos a perder todos y todas.

Es tan fácil cómo entender que hay gente que le gusta hablar mientras folla y decir cosas. Si su pareja está de acuerdo, mayores de edad por supuesto, a nosotros no nos importa nada. Es su libertad, es su vida sexual, es mutuo, es consentido, y están en su derecho, y en estas condiciones se pueden decir las guarrerías que quieran, la que sea. Es su vida. Si su pareja no está de acuerdo, que le diga que se calle, que da dolor de cabeza, y ya está arreglado.

No hay ninguna polémica en estos puntos, pero hay gente con sus intereses moralistas, políticos, ideológicos, religiosos y económicos también, que no acepta las libertades de los demás, que quiere imponer su única forma de pensar, y va soltando estupideces cada vez que ve un micrófono, o tiene un teclado, o hace una pancarta, o abren la boca. Hay muchas mentiras y trampas ocultas y secretas detrás de estos escándalos ficticios y falsos.

"Me despierta curiosidad un análisis profundo del lenguaje sexual"

Estoy de acuerdo en que sería muy interesante analizar el lenguaje sexual. Yo, por ejemplo, reconozco tener curiosidad de por qué la gente dice esas frases mientras follan o están cachondos. Realmente se dicen frases que no se sienten, que no se haría jamás, que ni tan siquiera has pensado hacerlo, pero lo dicen.

Para mí la causa es hormonal, es química humana, sobre todo masculina, al menos desde el punto de vista de los chicos, que yo, como sexo masculino que soy, conozco muy bien. Hay tíos que no callan. Son como cotorras. Conozco chicos que me han confesado que para ellos, cuando follan, les gusta mucho insultar y decir muchas palabrotas. Lo reconocen, y confiesan que no son frases estudiadas. No se las ha pensado. Sólo salen, y cuando se corren con el orgasmo ya quedan totalmente olvidadas, por parte de los dos, del chico y la chica.

Las mujeres no usan tanto estas frases, estos diálogos, pero lo aceptan. Debe de haber en el cuerpo femenino alguno estímulo hormonal receptor compatible con la excitación masculina en ese momento, pero recordar que esto es sólo una opinión.

Os confesaré que, en mis experiencias sexuales, yo soy muy callado. Hablo muy poco, porque yo pertenezco al grupo, por decirlo con humor, de los que me gusta dejar que las mujeres se concentren en su orgasmo y en su placer. Yo pienso que si se habla demasiado en sexo se despista a la pareja, se desconcentra, le corto el rollo, que le voy a dar dolor de cabeza, y después me va a echar bronca, y quiero que disfrute. Cada uno es como es.

 

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