Adornarse con cuerdas como un "Árbol Navidad" no es bondage

En las fechas actuales la gente está muy obsesionada con las redes sociales, buscando siempre tener más seguidores, y más y más, y hacen todo tipo de tonterías para subir sus números de seguidores y seguidoras. Hay gente que paga para tener muchos seguidores. Hay perfiles falsos que son para llenar números. ¡Y podría continuar!.

Hay gente que se apunta a las modas que se hacen, y que arriesgan hasta unos límites que me hacen dudar de la inteligencia del ser humano. Hay casos mundialmente famosos, como este ejemplo de la gente que sube a las alturas y se coloca al borde mismo del precipicio, en el último centímetro, para hacerse la selfie para sus seguidores. Lo conoce todo el mundo, y hay gente que se ha matado así.

Me parece triste y lamentable. Las redes sociales son empresas con afán de lucro cuyo objetivo, tal como se conoce en economía, es el conjunto de datos. Es obtener el máximo de datos posibles, que luego están a disposición de las empresas databrokers, dedicadas a realizar estudios de todo tipo, marketing, político, social, y otras actividades. La gente regala sus datos a estas empresas, humilla su intimidad y la de los demás, da información que es privada y personal y que jamás va a desaparecer porque ya la están tratando y gestionando, y todo por tener seguidores.

El daño que se ha hecho es ya irreparable. No es consciente la gente de lo que ha hecho. Esto no es gratis. La gente ha dado uno de los mayores valores económicos que existen en la actualidad, que son los datos. Ha dicho dónde vive, lo que come, con quién vive, dónde estudia, qué piensa, qué hace, qué le gusta, con quién va, dónde ha estado, cuándo ha estado, y etc etc etc. ¡A millones y millones al día! La pregunta es muy clara a la gente: ¿qué puta mierda estáis haciendo? ¿Sabéis que coño estáis haciendo? ¿De verdad creéis que eso se borra?

Lógicamente, el bondage y el shibari tenía que estar entre estos millones de historias. Hay chicas que quieren ir de modelos alternativas, que se ponen los pelos de mil tipos de colores, o que se ponen tatuajes hasta en el culo, o se rapan y se ponen una cresta pequeñita, o que también dicen que hacen bondage, para ganar seguidores y en muchos casos crecer su ego y su vanidad.

Son chicas que quedan con alguien que les pone cuatro cuerdas por el cuerpo y los brazos, le da cuatro vueltas al cuerpo con las cuerdas, las cruza diciendo algo japonés que queda bonito, y ya tienes hecho tu "Arbolito Navidad". ¡Les falta las luces! Pero que nadie haga el idiota y les ponga luces, a ver si las va a electrocutar, que subnormales hay muchos, y muchas.

Eso es una chica que posa de arbolito Navidad. Son chicas que sólo posan con las cuerdas que le rodean el cuerpo o los brazos, que les dicen palabras en japonés porque así queda muy moderno, con una ataduras que no son reales de verdad, las muñecas no están atadas, le dan vueltas a la cuerda por donde sobra, no usan mordazas, pero ya tienen la foto ridícula para decir que han hecho shibari. ¡No, no, no! Eso no es bondage. Eso es adorno de Navidad.

Además, también hay chicas que se tapan la cara con algún gesto para que no se les vea la cara, o se tapan las tetas, porque dicen que así queda artística. Wow… ¡Artística que te cagas! Hablando claro, ¡vaya puta mierda de foto! Taparse la cara es que se da vergüenza ella misma de lo que hace, pero entonces que no lo haga. ¡Que no pose esta chica! ¡No hacen falta! Hay decenas de miles de chicas fuera de España que han hecho bondage enseñando la cara, sin problemas. Nadie es imprescindible. El escenario nunca está vacío, con tatuajes o sin tatuajes ni colores.

Lo de taparse las tetas para hacerlo artístico es otra estupidez descomunal. Estamos en el siglo XXI por si no os habéis enterado. Las tetas, como el culo, la polla, la espalda o el brazo, es una parte natural del cuerpo. La vergüenza es fruto de los tabúes y de los prejuicios, pero además a estas alturas de la humanidad hemos visto millones de tetas y culos y pollas y hasta mocos. Te puede gustar o te puede joder, pero es la verdad.

Posar en fotos como un Árbol Navidad no es bondage. Eso es ponerse cuerdas en el cuerpo. Nada más. Es como ponerse la goma de pelo en la muñeca. Estas chicas no son modelos bondage, y no saben qué es bondage.

Yo a estas chicas les llamo el arbolito Navidad. No tienen nivel para modelo bondage. Una vez conocí una chica que vio mis fotos. Tenía muchos tatuajes la chica. Llevaba cresta punki en plan chica alternativa dura. Tenía un montón de piercings por la cara, la nariz, la boca. Ella decía que hacia shibari. Pero de repente se encuentra conmigo, y me dice que mis fotos son muy duras y muy salvajes con la chica amordazada. ¡Increíble! Le daba miedo la mordaza. Eso decía. Pero hay modelos que no les gusta, lo sé, y yo no lo uso con estas chicas. No es obligatorio. Por lo tanto, el miedo de verdad que tenía esta chica eran las cuerdas, que mis ataduras son reales, que esto sí es bondage. Esa chica no era modelo. Era sólo otro arbolito Navidad.

Yo no trabajo con este tipo de chicas, y me importa una mierda el número de seguidores que tengan, el color de su pelo, sus tatuajes, o si es una hija rica de papas ricos. Soy fotoperiodista internacional con nombres de la primera línea mundial con prestigio y mucha fama, y soy de combate. Alguien ya sabe qué significa esto.

El bondage es gente atada de verdad, y la gente tiene muy claro que esto es una práctica sexual que se puede usar para hacer fotos, y que quedan muy bonitas, pero es sexual, arte pero sexual. Son ataduras. Esto significa que las modelos están realmente atadas, y se ve en la foto. Las cuerdas aprietan. Tienen que estar tensas. Las manos están atadas, los brazos están atados, y el cuerpo, y los tobillos, y los muslos, y los gemelos, y hasta los dedos y el cabello también se ata. Esto sí es bondage.

Las personas que nos gusta el bondage sabemos que se vive con emoción, con pasión, con intensidad, y siempre con el máximo respeto, total confianza, madurez, profesionalidad y el sentido común a nivel de perfección.

Hay que saber elegir, sí, es cierto. Elegir a la persona equivocada puede ser causa de tener accidentes o malas experiencias, y la gente hoy en día está perdiendo la capacidad de saber elegir. Se pasa demasiado tiempo en las redes sociales y hablan muy poco por teléfono o en vida real, y ya no saben elegir.

El bondage es complicado, y siempre hay que adaptarse al nivel de la modelo. Hay posiciones atadas que son cómodas y fáciles de llevar. Hay posiciones que son muy duras, dolorosas, incómodas, que es mérito completo de las modelos que ponen su voluntad, su actitud y su entusiasmo, en esforzarse y aguantar. Hay bondage muy trabajados, que podamos tardar media hora en atar a la modelo y quince minutos en desatar, porque desatarla siempre es más fácil.

Esto sí es bondage. Es la práctica sexual de atar y ser atada, o atado, que también es para chicos. Es mejor con mucha cuerda, y el nivel duro demuestra si vale la modelo. Pero dar vueltas con las cuerdas al cuerpo y a los brazos no es bondage y no es shibari. Eso es adornar el árbol de Navidad.