Suspensión bondage en un remolque

29 abril 2019

Nos encanta hacer las sesiones con mucha variedad de escenarios, y esta vez quise hacer las fotos con una suspensión en este remolque.

Quise hacer algo sencillo y rápido, simplemente para crear una suspensión en un lugar distinto. Me subí al camión, pasé las cuerdas entre las rejas de una de sus puertas laterales, y busqué una suspensión que no fuera muy complicada, algo arqueada, con los pies más levantados que el cuerpo, para ver qué tal salía estética.

Era un día tranquilo, de entrenamiento, y nos encanta al terminar las sesiones en estos rincones tranquilos quedarnos descansando en medio de ese paisaje y sus vistas, lejos del estrés aburrido de la ciudad y la tontería estúpida de la gente.

Entrevista con Boris Mosafir , shibari y bondage en Rusia

24 abril 2019

Boris Mosafir es uno de los nombres grandes e importantes del bondage y shibari en Rusia, reconocido y famoso internacional con su presencia en la mayoría de los grandes eventos de bondage mundiales.

Es el organizador y el director del festival de shibari RopeFest, y da cursos y talleres desde hace años, además de otras actividades relacionadas con el shibari.

Boris Mosafir nos enseña muchos aspectos del bondage y shibari en Rusia, nos habla de él, nos habla de shibari, de sus viajes, y más detalles que hacen muy interesante su entrevista. La entrevista original fue hecha en ruso, y nosotros os ponemos la traducción al español.

Cursos y talleres ilegales y peligrosos de shibari y bondage en España

23 abril 2019

Muchas personas que me conocéis sabéis que soy fotoperiodista para grandes medios de comunicación. Conozco a centenares de famosos periodistas, tengo relación con ellos porque compartimos muchas horas de espacio juntos en coberturas, y por la relación con mi oficio sé que el tema de los talleres y cursos shibari y bondage ha estado sobre las mesas de redacciones en áreas informativas periodísticas, enfocados desde sus posibles peligros e irregularidades.

Como periodistas, hasta día de hoy no se ha dado luz pública a través de medios televisivos, pero sí hay una parte documentada con recursos y cápsulas, para cuando tengan percha. Incluso sé puede haber planteado infiltrar periodistas en alguno de estos cursos.

Yo estoy en ambos campos al máximo nivel, en periodismo y en shibari y bondage, y hoy os voy a explicar el peligro, las irregularidades, las historias ocultas y los problemas, de estos talleres y cursos, a base de responder las preguntas clásicas de toda duda que genera la ignorancia y el desconocimiento.

Comenzamos, y os resalto cada punto en negrita, para una mejor lectura.

¿Qué son estos peligrosos cursos y talleres bondage y shibari? Hoy un día, con el auge de las redes sociales, todo el mundo quiere hacer su taller, y anuncia sus talleres. Son, teóricamente, cursos y talleres donde la gente aprende qué es bondage y shibari, con una explicación teórica y otra práctica, donde ves a una chica atada, o donde se ata a la gente que asiste al curso.

¿El bondage y el shibari es un título con formación y enseñanza? No. Esto NO es un estudio homologado, y NO es una enseñanza reglada. Aquí, en España, las competencias en materia de educación son tanto de las Comunidades Autónomas como, en según qué parte, del Estado. Dentro de la enseñanza, se incluye la educación sexual, y los cursos de educación sexual deben de hacerlo sexólogos/as graduados, inscritos como Colegiados en sus respectivas titulaciones.

En la fecha que escribo este artículo, la forma de ser sexólogo profesional es cursar un máster, que debe de ser un máster profesionalizante o habilitante, o un posgrado, y van dirigidos principalmente a personas graduadas en Psicología, Medicina, Trabajo Social, Educación Social o Ciencias de la Educación.

Esto sería en líneas generales. Hay excepciones, pero la formación en Sexología en nuestro país es una formación posgrado, que se hace a través de Másteres Universitarios, porque está considerada una área de especialidad, y cada graduado/a se acerca por diferentes razones. Los psicólogos/as la estudian por las razones psicológicas de la sexualidad, los médicos por la conducta física, o los pedagogos y los educadores por la educación sexual, por poner diferentes ejemplos.

Hay máster en salud sexual y sexología clínica, másters en terapia sexual y de pareja, másters en educación sexual, y alguno que otro máster que quizá ahora no recuerdo, hablando de memoria.

Ejercer la enseñanza sin titulación puede ser presunto delito de intrusismo profesional, penado por las leyes españolas, sobre todo cuando hay afán de lucro.

En España no hay otra formación profesional, y por lo tanto no puede haber enseñanza profesional, y mucho menos lucrativo. Acudir a estos cursos y dejarse atar es como pedirle al fontanero de tu barrio que te revise las tuercas del motor del coche, y te expliqué qué son los caballos del coche. En ambos casos, es una temeridad.

Los/as sexólogos/as sí imparten talleres y cursos profesionales de BDSM y bondage. Son cursos teóricos, pueden ser demostrativos, educativos, pero no te van a atar. Es lo correcto en un curso y taller bondage.

¿Tengo que dejarme atar en estos cursos? No. Lo repito, NO, y en mayúsculas para que quede claro. No son profesionales, y no están formados para la enseñanza. No tienen homologaciones. No tienen titulaciones.

Tampoco tienes que dejarte tocar. Hay personas que, con esta excusa, tocan los pechos, se abrazan a la modelo, la acarician, le dan masajes, o le besan, con la excusa de transmitir energía o el tantra y mil excusas. Eso NO se puede permitir. Eso NO se hace jamás. Podría ser considerado un presunto delito sexual, quizá en la categoría de abuso porque no hay consentimiento previo, penado por las leyes españolas.

¿Se paga en estos cursos? Estos cursos, excepto sexólogos/as titulados, mueven dinero negro, no declarado, porque no son profesionales reales, y no pagan impuestos por su actividad. Ellos cobran, y además cuotas muy altas, pero no tendrías que pagar.

Os explicaré un detalle que es una mezcla de penoso, vergonzoso y presuntamente delictivo. Algunas de estas personas usan chicas para sus exhibiciones. Estas chicas posan gratis porque les gusta, pero ellos a cambio cobran precios de 50 euros o 100 euros o más, a las personas que asisten. ¡Que listos! ¡Negocio perfecto! No pagan impuestos, no lo declaran, no pagan a la modelo, y el beneficio es 100%. Dependiendo de la cantidad, podrían entrar dentro de los delitos económicos y de interés para Hacienda.

Además, la chica trabaja gratis para alguien que gana dinero con esa actividad. Es para estudiar si aquí hay otro presunto delito, en este caso laboral.

Sólo son gente que usa esta excusa de cuerda para atar a chicas, en ocasiones con dudosas intenciones. La gran mayoría son muy buenos en la conversación porque hace muchos años que repiten una y otra vez el mismo discurso entrenado. Son como los comerciales de la televisión o esos que preguntan todo tipo de historias, pero no os tenéis que dejar engañar.

¿Cómo puedo saber si es un profesional quien da el curso? Hay dos puntos inequívocos. En primer lugar, un profesional de la sexología tiene titulación, porque son Graduados en sus titulaciones universitarias, y como tal tiene su número de Colegiado. La promoción del taller debe de ir acompañado de un número de Colegiado. Es como ir al dentista. ¡Idéntico! Son Colegiados titulados. Los números de Colegiados se pueden consultar en su Colegio oficial, en el término que se emplea en España.

El segundo punto es que un profesional debe de cumplir con sus obligaciones fiscales. Cobran por su actividad, pero también pagan sus impuestos, su declaración de la renta, etc. Esto les ocurre a los sexólogos/as.

¿Qué es la parte práctica de estos cursos? Esta es la parte indignante y de despreciable ética. Muchas personas aprovechan estos cursos para atar a las personas, y poner las manos donde NO se puede tocar, por respeto, por educación, y por mil razones más. Hay historias asquerosas y repugnantes. Hay atadores que se abrazan a las chicas, que las besan, y se inventan ese discurso de mierda de que se transmite el sentimiento, la energía del cuerpo, y hablan de los conceptos de moda tántricos y de yoga y estupideces por el estilo. ¡Vergonzoso! Hay que recordar que son PERSONAS que asisten a un curso, y NO SE TOCAN bajo ningún concepto.

Yo hace muchos años que me dedico al bondage. Me gusta desde pequeño, y desde mi juventud ya quería tener cuerdas. ¡Hace más de 20 años! Yo he atado en sesiones bondage a muchas chicas, y NO hay que tocar las tetas ni el coño de la chica. No hay que tocarlo NUNCA, y no hace falta. Estos asquerosos me repugnan, y deberían de ser denunciados. Me importa una puta mierda si les jode lo que digo. Mi vida es de combate desde que nací, y es lo único que se hacer. Cada enemigo te hace más fuerte, más rápido, más estratega, más astuto, más paciente, y así es mi historia. No soy poeta, lo sé. Soy muy agresivo, pero es mi forma de ser. Si alguien busca poetas, que se vaya a un club de poesía.

¿Hay accidentes en estos cursos? Por supuesto que sí. Puede haber accidentes en estos cursos. He escuchado muchas historias, pero sólo debes de usar el sentido común. No son sexólogos/as. He escuchado muchas historias, y por desgracia algunas historias estoy convencido personalmente de que son ciertas.

Sólo son personas que, en su mayoría, tienen un ego y una vanidad enorme, y esta actitud son parte de los ingredientes para tener accidentes. Se preocupan de ellos, de hacerlo bien, de quedar genial. Su lenguaje es "yo, yo y yo", y esa norma acaba en accidentes tarde o temprano. Puede haber accidentes físicos, como lesiones, roturas, esguinces, abrasiones u otros.

Puede haber traumas mentales, provocados por la mala experiencia, por si te han tocado la vagina o el pecho, te han hecho una foto vulnerando tu intimidad, etc. También puede haber enseñanza teórica equivocada, porque vuelvo a decir que no son personas tituladas ni formadas.

De todos modos, yo no me apiado de la gente que sufre accidentes en estos cursos. Ya se ve usando el sentido común. No hay que ser un prodigio de la inteligencia.

Aún así, si te han tocado las tetas en estos cursos, te han besado, te has sentido vejada, te han fotografiado sin premiso, o te han provocado alguna lesión y tienes el parte de lesiones médicos, y todo lo han hecho sin permiso y sin ser consentido, deberías de presentar denuncia en las Comisarías de Policía inmediatamente. Puede haber presuntamente algún delito sexual, como el de abuso, y otros delitos, como el de intrusismo laboral, por citar dos casos que me vienen a la cabeza.

¿Por qué me recomienda gente que vaya a tal sitio? Estos negocios son de poca gente. No tienen afluencia de público, y se retroalimentan entre ellos. Hay clubs que te dirán que tienes que ir al curso de tal persona, y esta persona dirá que puedes conocer gente de bondage y shibari si vas a tal club. También te dirán que pruebes los cursos de otra persona, o que eres preciosa y te dejes fotografiar por tal o cual fotógrafos, que es su amigo y forma parte del grupo y del club. La estrategia que usan es no estar todos en el mismo sitio, sino que deben repartirse. Se alimentan entre ellos mismos, porque en el fondo sólo son un grupo, con un negocio lucrativo económicamente.

Después cuentan con sus chicas cebos, que les hacen fotos gratis para sus redes sociales, ellas las publican, ganan seguidores y fama, y recomienda sus cursos, sus clubs o determinados fotógrafos que, en verdad, no lo son. Simplemente, es una persona que se ha comprado su cámara de fotos. Ante la duda, pedirle sus autónomos.

Al mismo tiempo, también te dirán que no vayas a tal sitio, o que vayas en cuidado con tal o tales personas, y os darán discursos repletos de injurias, calumnias y difamaciones. Es otra forma de seguir manteniendo su retroalimentación.

¿Qué diferencia hay entre un workshop, un taller y un curso? Dicho de una forma coloquial, es decir mil nombres para ir al mismo sitio, porque en el fondo estas personas se refieren a lo mismo.

¿Son legales estos talleres? En base a la legislación española, debería de haber varios requisitos para ser plenamente legal, sin excusas baratas. Entre éstas, cito:

- debería de haber la opción de devolución del dinero en caso de no quedar satisfechos;

- debería de haber una hoja de reclamaciones, dado una vez habéis pagado sois clientes de un servicio profesional, y podéis solicitar la hoja de reclamaciones si no estáis satisfechos/as;

- el curso, taller, etc, al ser una enseñanza, debería de estar impartido por un persona Graduada y titulada, en este caso sexólogo/a, y su número de Colegiado debería de verse claro y nítido. Las personas pueden realizar las consultas pertinentes con el número de Colegiado en el Colegio donde están inscritos, desde que ya han conseguido su Graduado y/o titulación universitaria;

- las modelos que participan son trabajadoras en estos casos, deben de tener contrato, y ser remuneradas, porque en caso contrario puede haber un presunto delito laboral;

- las personas participantes no tienen por qué ser atadas. Es como cuando os dan un curso de educación sexual. Para enseñar a colocar un condón se usa un dildo, pero no se usa la polla de un tío que está entre el público. Es lo mismo;

- debería de haber unas medidas de seguridad médicas, como personal médico cualificado en el lugar, en el caso de las suspensiones, por el riesgo que entrañan de graves lesiones.

Un curso legal debe de cumplir con estos principios legales, pero la gente dice que se puede hacer porque las leyes no dicen nada de estos cursos. Es su apreciación, que yo no comparto. También es la típica excusa barata de este país, pero imaginar que alguien pide hoja de reclamaciones y no tiene, o que pide la devolución del dinero y se niegan. Sería interesante ver qué pasa.

¿Vosotros habéis ido a estos cursos? Yo NO he ido nunca a estos cursos, y no iré jamás. Yo NUNCA he recomendado a la gente que vaya a estos cursos. Yo NO recomiendo a la gente que vaya a cursos de gente que no son profesionales titulados. NUNCA voy a ir a estos cursos.

Sólo debéis ir a los cursos oficiales impartidos por sexólogos/as titulados.

¿Qué hago si quieres aprender bondage y shibari? Sé que la gente está en la imbecilidad moderna de Facebook y las redes sociales y whatsapp y todo eso, pero hay una comunicación mucho mejor. Es hablar. Habla con tu pareja. La comunicación es vital e imprescindible. Explicar los dos, claro y detallado, vuestras preocupaciones, deseos, fantasías, inquietudes, etc. Comprar un par de cuerdas si queréis probar, y experimentar. Primero las manos a la espalda, y ya está. Es suficiente la primera vez, y comunicar, si aprieta, si duele, si te gusta o no, etc. Hacer menos redes sociales, y más vida real. El tiempo que estás conectado a las redes sociales es tiempo que no estás follando.

Si tu pareja se asusta, entonces te ha servido para conocer que tu pareja tiene una mentalidad retrógrada, primitiva, con prejuicios, con tabúes, y con miedos. Te ha servido para conocer mejor a tu pareja. ¡¡¡Uff... La que te espera en el futuro!!! y lo digo con ironía, por si no lo has pillado.

La paciencia, el sentido común, la conversación, la confianza, el respeto, el afán de superación, la autocrítica, el ir paso a paso, son ingredientes imprescindibles para aprender con tu pareja. Si no tienes estos ingredientes juntos, evalúa entonces si tenéis algún problema, o no.

¿Y si queremos ir a cursos? Lo he dicho antes. Siempre asiste a cursos profesionales, impartidos por sexólogos/as titulados, y profesionales Graduados. Pide que te lo demuestren, y puedes comprobar si es verdad.

Los sexólogos/as también imparten talleres BDSM y bondage, oficiales y legales. Incluso los sexólogos/as ofrecen algo mejor. Están preparados para terapias sexuales, educación sexual, o relaciones de pareja, entre muchas otras situaciones.

Busca con paciencia, porque hay sitios que te pueden engañar, y puede ser peor todavía. No tienes que confiar en un lugar porque ponga simplemente academia o escuela de sexo en el letrero, o sinónimos parecidos. El ser humano tiene una gran capacidad, que es el sentido común, o al menos debería de tenerlo, y usarlo, por supuesto. Usa el sentido común. Pregunta. Habla. Compara. Evalua. Razona. ¡Y menos tonterías de las redes sociales! No somos perfiles en la vida. Somos personas.

¿Algo más? Hay un apartado de interés informativo periodístico, en el que deberíamos de hablar de periodistas infiltrados en cursos, tomas para recursos, áreas de documentación, y otras historias preparadas para darle percha informativa, pero no terminaría nunca este artículo, así que esta parte la explico más adelante, o la veréis en televisión.

Espero que todo esto texto os sirva para ampliar vuestro conocimiento y así podéis hacer mejores valoraciones.

Atada en bondage impresionante con naturaleza y animales

21 abril 2019

Gran parte de mi infancia y mi adolescencia fue rodeado de animales de todo tipo y de naturaleza. Yo jugaba de pequeño en bosques, en campos de tierra, en ríos. En mi juventud entrenaba en el bosque y en las montañas, corría por ríos y arena, y durante todos estos años estaba junto todo tipo de animales, de vacas, de ovejas, de perros, gatos, conejos, gallinas, aves y muchos más.

Sigo manteniendo mi relación y mis vínculos con las montañas y la naturaleza, tanto personal como ahora a nivel profesional, pero mi preparación en este aspecto son secretos privados y personales.

Esta vez he querido hacer una sesión original, divertida, maravillosa y única, y os he publicado una sesión bondage atada al lado de terneros. Los he visto nacer y crecer. He visto los partos de las vacas desde muy pequeño, y os he hecho una sesión que es perfecta y completamente segura.

Suspensión bondage en un edificio abandonado

16 abril 2019

Hicimos estas suspensión bondage en un edificio muy derrumbado, y donde tuvimos que utilizar cascos para cruzar una zona del edificio, porque esa parte del tejado tiene piedras sueltas y pueden caer en cualquier momento. Hay otra parte del edificio con pozos abiertos, y al fondo se les ve lleno de agua, con lo que hay que ir con mucho cuidado, porque además es una zona sótano oscura.

Entramos en una habitación en mejor estado, y nos encontramos esta viga. Estaba en un rincón muy oscura, y el flash no hubiera sido una buena solución. Llevamos antorchas de gran potencia para estos casos, que nos ayudan a iluminar el fondo de pozos que no se ven, por ejemplo, y usamos esta luz para las fotos.

Fue una suspensión atada desnuda, boca arriba, atada por las muñecas y las piernas, que es muy fácil de hacer y que Thyffany sabe llevar perfecta, porque es imprescindible que la modelo tenga experiencia y sepa gestionar la presión de las cuerdas en las muñecas. La modelo puede aliviar la presión con algunos movimientos.

Apareció gente volando por el cielo, con foto de verdad y real

11 abril 2019

Las playas en este litoral no son un paraíso. Son turísticas. Hay gente en la playa todo el año, y cada vez es más habitual encontrarse con situaciones insólitas e increíbles. Te aparece la gente por sorpresa, y en esta sesión nos salió la gente por el aire. ¡Sí, sí, literal, en serio!.

Thyffany estaba atada con un crotchrope entre sus piernas, los brazos atados a la espalda, y las cuerdas rojas nos encantan porque resaltan con el blanco reluciente por el sol, los tonos azul del mar y las formas que dibuja las crestas espumosas. También habíamos elegido una mordaza ballgag con la bola de color azul, que da la apariencia de ser una bola de agua, pero no lo es. Es una bola real y dura.

Estábamos haciendo las fotos, y de repente apareció un chico volando por el cielo, con un parapente con hélice, volando por la playa. Os he puesto una foto. También lo grabamos con una de nuestras cámaras. Volaba muy cerca de la arena, casi a ras, a un par de metros del suelo. ¡Esto es increíble! ¡La gente sale de todos sitios!.

Atada en suspensión en un edificio derrumbado y en ruinas

06 abril 2019

Esta suspensión fue muy difícil por la zona derrumbada del edificio. Esta planta está derrumbada justo a un metro de nosotros. Las vigas y cascotes han quedado frenados en su extremo, pero no se pueden pisar, porque podría derrumbarse y caer hacia abajo.

Por encima nuestro no había nada de tejado. Estaba todo derrumbado, y habíamos visto que debajo de los escombros, piedras y ladrillos que pisábamos, también habia agujeros de partes del suelo hundido, por lo que teníamos que mirar dónde pisábamos. No se puede saltar. No se puede correr. No se puede mover las vigas caídas, porque puede arrastrar las ruinas y provocar mayor derrumbe. No se puede hacer el idiota, y había zonas que estaba terminantemente prohibido pisar por seguridad.

Estas sesiones en estos lugares sólo son para Thyffany y yo. Hace muchos años que lo hacemos, vamos equipados y tenemos experiencia.

Atada en el agua dentro del mar

31 marzo 2019

He tardado dos semanas en elegir las fotos que he publicado de esta sesión bondage atada en la playa, atada en la orilla del mar, porque hay centenares de fotos que me encantan.

Siempre me pasa lo mismo con las fotos de nuestra categoría waterbondage que es atada en el agua. Siempre hago una primera preselección. Después hago una segunda selección a partir de esta primera, y así voy avanzando hasta que me quedan unas treinta fotos, y a partir de ahí ya es muy difícil elegir las mejores fotos. Descarto, recupero, descarto, recupero, porque me gustaría publicarlas todas, pero no puedo poner treinta fotos, y así todo el rato.

El agua nunca repite la misma forma, siempre da figuras distintas, y todas las fotos tienen algo que las hace espacial, las olas, las crestas, los dibujos del agua que sube por el cuerpo de la modelo atada, la rodea, la cubre, se levanta con su cuerpo, y muchos más detalles que hacen muy bonitas las fotos.

Qué es el bondage fornifilia

27 marzo 2019

El bondage tiene muchas modalidades muy distintas. La baja cultura de nuestro país en esta temática hace que las personas sólo conocen bondage, shibari, y poco más, pero hay muchas otras formas de practicar bondage.

Hoy os voy a hablar de una modalidad de bondage que nunca hemos hablado en la web. Es la fornifilia, que encontraréis en muchas páginas en inglés escrita como phorniphilia, y que practica muy poca gente, a pesar de que despierta la curiosidad de decenas de miles de personas por su peculiar estética artística.

La fornifilia, con una definición breve y sencilla, se podría explicar como aquella modalidad del bondage donde la persona atada se convierte en cualquier tipo de mueble, como una silla, una mesa o una lámpara.

Es decir, en la fornifilia se consigue, mediante las ataduras y el uso de complementos y objetos, convertir a la persona atada en una silla donde poder sentarnos realmente encima de la persona atada, o en una mesa en la cual la persona atada se usa como mesa real, o incluso en una lámpara útil alumbrando la habitación.

Este último juego de la lámpara es quizá la fornifilia más habitual, donde la persona atada es el soporte de la bombilla, y la luz está encima de la cabeza. ¡Cuidado! ¡No hagais el imbécil y el gilipollas, todo junto! ¡Esto no se puede copiar! ¡No le pongas una bombilla en la cabeza a tu pareja! ¡Puede haber riesgo mortal de electrocutar a la persona! Repito de nuevo, ¡no hagas el idiota!. Esto sólo lo pueden hacer profesionales, perfectamente informados, perfectamente equipados y con experiencia.

Quizá habéis visto alguna foto. Se puede ver la persona fuertemente atada y amordazada, porque la inmovilidad debe de ser estricta. Los muebles no se mueven, si lo pensáis bien. Suelen estar vestidas de látex o cuero. Llevan hood o capucha, y la bombilla suele estar situada encima de la cabeza. La persona puede estar atada de pie, toda recta, como las lámparas de pie, o atada debajo de la mesa, de la cual sólo sobresale la cabeza por el centro de la mesa.

Esta fantasía otorga a las personas atadas hacer del mobiliario representado un uso placentero. De este modo, se pueden masturbar con la persona atada en posición de mueble, aunque las personas que participan en esta fantasía encuentran el placer en el uso (o el hecho de ser usados o usadas) como mobiliario, y suelen ser juegos que duran bastantes horas, recreando cada uno en su rol la vida diaria.

Para muchas personas, es una forma extrema de bondage. Tal como os he dicho antes, la persona es atada y amordazada con severidad para evitar cualquier movimiento o voz, porque los mobiliarios deben de permanecer inmóviles en su posición y ubicación, y no hablar por supuesto.

Hace años hubo un inventor considerado el más grande en esta disciplina, que fue Jeff Gord. Falleció hace unos años, pero quedó un legado inmenso de inventos, vídeos y fotografías. Hizo muchos inventos, únicos y originales, donde incluso convertía a las personas atadas en lámparas de techo, colgando boca abajo, y me parece que todavía se puede encontrar miles de sus fotografías en Internet, o en la página web que muestra su legado.

En realidad, hay muchas personas que consideran la fornifilia como una impresionante forma de expresión artística. Hay numerosos artistas que han probado experimentar en alguna ocasión con esta modalidad de bondage, aunque la mayoría ha sido un desastre y lo han hecho fatal, porque la foto debe de transmitir esa sensación de mobiliario real. La mayoría de artistas que han intentado copiar los maestros de la materia sólo han conseguido hacer el ridículo poniendo una chica atada con una bombilla, o una chica atada con un plato encima de la barriga. ¡Le faltaban los garbanzos! ¡Eso no es fornifilia! ¡Eso es hacer el ridículo! ¡Hay que distinguir el arte de las copias patéticas!.

En dibujo hay artistas que han sabido plasmar esta condición obligatoria de esta práctica, para ser realmente fornifilia. Páginas webs, redes sociales, blogs, y todo Internet, está inundado de miles de dibujos referentes a esta práctica, pero no vamos a hablar de ningún artista, dibujante o escultor, antiguo o moderno, porque no me gusta mucho los dibujos, y no les presto mucha atención.

Hay miles de ideas y opciones, pero las tres posiciones reinantes dentro de esta práctica sexual son, tal como he dicho antes, la conversión erótica en lámparas, sillas y mesas, y dentro de las ideas se pueden introducir muchas variedades, como lograr un uso sexual o meramente decorativo.

En el plano decorativo, uno de los juegos es convocar reuniones, cenas o encuentros, donde la persona atada severamente y amordazada convertida en lámpara permanece todo el tiempo en su función decorativa de mobiliario, sin hablar, sin moverse, sin participar, ignorada en un rincón de la sala, desde el principio hasta que acaba la fiesta. Por otra parte, hay personas que les gusta dar ese toque sexual, y en la misma situación les gusta colocar a la persona atada vibradores en penetración vaginal o sobre todo estimuladores del clítoris, que en su soledad le causan castigo o excitación.

Estos juegos, lógicamente, quedan limitados a personas con muchos años de experiencia, porque como casi todas las facetas de la vida requieren paciencia, tiempo y aprendizaje. No se pueden practicar la primera vez sin mucha información previa.

Las sensaciones por las cuales hay personas que sienten excitación en esa modalidad de bondage son múltiples. Todas las personas son libres de sentir la excitación como quieran. Están en su pleno derecho, es su libertad, es su fantasía, es su vida sexual, y son sus gustos. No hay por qué buscar ninguna explicación una definición, porque las emociones y las sensaciones no tienen por qué estar pendientes de dar explicaciones a nadie.

Simplemente, sienten atracción por esta estética y por esta práctica, y esta atracción se define por la naturaleza de cada individuo, sin entrar a valorar y opinar. Hoy en día la gente y las redes sociales ya se ponen a juzgarlo todo… que por qué le pones perejil a la tortilla… que por qué te tiñes el pelo de verde… que por qué haces esto… que por qué escribes lo otro… ¡A la mierda con la puta censura!. Las explicaciones las tendrían que dar todos los contrarios, es decir… que por qué tienen una vida tan aburrida… que por qué llevan un peinado tan clásico… o por qué no hace nada y se pasa el puto día sentado, criticando y sacándose bolas de algodón del ombligo mientras mira la tele.

Hay que respetar a la gente que le gusta la fornifilia también. Mi disciplina de bondage preferida es la de cuerdas, muchas cuerdas, centenares de metros de cuerdas. Cada persona es libre de elegir y vivir su sexualidad como quiera, de forma voluntaria, libre y consentida.

Para terminar el artículo repito de nuevo que la fornifilia es la modalidad bondage donde las personas atadas son convertidas en mobiliario, del que las lámparas, sillas y mesas es lo más habitual. Es una técnica muy compleja y muy precisa que sólo deben practicar personas con mucha experiencia, para evitar lesiones, accidentes o para evitar hacer el ridículo espantoso. No hay que copiar. Esto no es nada fácil. Es muy complicado.

Si estáis interesados/as en profundizar conocimientos respecto a la fornifilia, hay fotos muy buenas y explícitas, sobre todo las que hacia Jeff Gord. Podéis encontrar mucha más información de esta temática buscando con la palabra phorniphilia y así podréis conocer esta fantasía bondage muy curiosa. Yo siempre digo que no lo busquéis en español porque en las fechas presentes no hay nivel en esta modalidad, ni en foros ni redes sociales ni en ningún sitio, diga quien lo diga. Es pésimo el nivel en español. Es mucho más seguro, muy sobresaliente y totalmente recomendable, en inglés.

Atada en una viga inclinada y apoyada en la pared

25 marzo 2019

Vimos una viga de pie en esta zona exterior de la fabrica derrumbada. Estaba inclinada yapoyada sobre una pared con toda la apariencia de haber sido reformada. Me da toda la impresión que la posición de la viga no corresponde a un derrumbe, y está así colocada quizá cuando hicieron alguna reforma, hace años.

De todas maneras, ya me servía para la sesión de fotos. El sol quedaba frontal, recta, y se puede ver en la sombra de la viga si sois observadores u observadoras, que es prácticamente recta. Las sombras dicen mucho en las fotografías.

La idea fue Thyffany atada en la viga, desnuda, toda estirada y con las manos atadas por la parte posterior de la viga.

Atada en una viga inclinada y apoyada en la pared

20 marzo 2019

Fuimos a este edificio abandonado que tiene algunas zonas muy en ruinas. Hay mucho tejado derrumbado. Las grandes vigas también han caído, el suelo esta derrumbado, hay algún pozo abierto muy peligroso, y otra parte del tejado se mantiene en pie todavía, pero está muy frágil, y puede derrumbarse a la mínima presión.

Nosotros cruzamos una parte del edificio con cascos, para protegernos en el caso de caídas de piedras. Aquí, en esta zona donde está colocada la modelo, el tejado resiste y todavía está fuerte.

La seguridad es imprescindible siempre, y por eso decidimos que se colocara sentada sobre una viga, segura, y sin moverse. Es frágil de todos modos el lugar, y el enfoque fotográfico me gustaba mucho en esta toma, con las vigas caídas y ese orden que genera las zonas en pie y las zonas derrumbadas. Quedaba muy bonita las fotos desde este ángulo.

Atada dentro del mar, y alguien llamó a la policía y vino

15 marzo 2019

Hoy os publicamos una sesión muy intensa de bondage atada en el agua, con la modelo atada en el mar y las olas que golpeaban con fuerza contra la roca. .y comienzo explicando que todo salió perfecto. La modelo, ¡perfecta!. La roca, ¡intacta!. El mar, ¡fantástico!. El cielo, ¡azul!. ¡Ah, y yo! Supongo que también habéis pensado en mí al ver las fotos. ¡Me da la impresión que no! Las olas me pillaron y me empaparon los pantalones. ¡Que sí, sí! ¡Lo asumo! ¡Sólo es agua! En una hora al sol me seco, lo sé.

Teníamos pensado hacer Thyffany y yo una sesión de bondage atada en el mar que fuera diferente, y para eso fuimos a las rocas. Estas sesiones son peligrosas y complicadas. No intentéis copiar lo que se ve en Internet, que es muy típico de la gente en este país. No se puede hacer el imbécil. Esto es la naturaleza, manda la naturaleza, y hay que respetar sus normas. Hay que tener total y máximo cuidado y respeto por la modelo y por la naturaleza.

Pero en esta sesión nos pasó otra historia. Alguien llamó a la policía. No sé quién. Nadie nos gritó. Nadie nos insultó. Nadie nos preguntó qué estábamos haciendo. Nadie se acercó. Nadie dijo nada. Pero sí, alguien llamó a la policía, y lógicamente la policía vino. Sabemos que estas cosas ocurren, y os explicamos cómo fue el día en el texto que siempre escribo debajo de las fotografías.

La realidad del bondage y shibari sobre si duele o no duele

03 marzo 2019

Hay muchos conceptos equivocados en la cultura española y local sobre el bondage y el shibari duele o no duele. La cultura errónea ha nacido pregonada por determinadas personas que tienen sus negocios de shibari y bondage, que dicen de ellos mismos que son maestros, que son profesionales, y con esos discursos de venta se dedican a dar talleres, workshops bondage y shibari, performances, y otras actividades buscando alimentar su bien económico y al mismo tiempo su ego y su vanidad.

También hay artículos en webs y blogs que no tienen ni puta idea de bondage, pero escriben algo de bondage porque hay mucha gente que le gusta, y ponen muchas afirmaciones equivocadas que no tienen nada que ver con la realidad profesional.

Yo os voy a hablar de si el bondage y shibari duele o no duele tal como soy yo, sincero, directo y muy claro, pero no voy a buscar esas palabras de discursos ensayados para ser correcto y caerle bien a la gente. La hipocresía es repugnante.

¿Duele el bondage y el shibari? Voy a empezar con unos ejemplos muy fáciles de entender. La gente que no lo entienda es porque no le da la gana de entenderlo.

Primer ejemplo: ¿duele hacerte un tatuaje? Uno de los mejores ejemplos, dado está muy de moda en la sociedad occidental, son los tatuajes. Hoy en día se calcula que el 20% de la población europea lleva un tatuaje, aunque yo creo que hay mucha más gente tatuada. En ciudades como Barcelona se ve mucha gente tatuada, y cada vez hay más personas que llevan casi todo su cuerpo tatuado. Ya casi no les queda trozo ni para poner una estrella.

Yo tengo mucha experiencia en el mundo del tatuaje. Conozco muy bien este sector. He hecho miles de fotografías, he hablado con miles de personas, y sé que te puedes tatuar donde quieras, brazos, piernas, espalda, culos, pechos, cara, manos y todo el cuerpo.

Algunos tatuajes, según la parte del cuerpo donde te tatúas, duele muchísimo. He visto gente llorar tatuándose. He visto gente con una cara de dolor rozando el nivel de insoportable. He visto gente en un nivel de sufrimiento que no podían ni hablar, concentrados para aguantar lo mejor posible el dolor de tatuarse. He visto grandes tatuajes muy complicados en los que los artistas deben de ir parando y descansando, para evitar el daño a la piel y aliviar el dolor que sufre el cliente.

Mucha gente me ha explicado que hay algunas zonas del cuerpo que duelen mucho al tatuarse. Hay zonas donde coincide el dolor en un gran número de personas. El tobillo, la mano, los codos y las muñecas, son zonas habituales donde las personas reconocen haber sufrido. Sin embargo, también he visto que el dolor es variable según las personas, y cada persona siente el dolor de una forma distinta. Hay personas que afirman no haberles dolido los tatuajes en estas zonas sensibles, y sin embargo les ha dolido los tatuajes en otras zonas del cuerpo que son más resistentes al dolor.

Con todos los miles de testimonios, es innegable que hay tatuajes que duelen al hacerse, y a pesar del dolor el tatuaje está bien hecho. ¡Está perfecto! Las personas salen muy contentas, aunque han sufrido su mal rato, y consideran que el tatuador/a ha hecho un excelente trabajo. Se asume que el dolor en muchos tatuajes es normal. La cultura del tatuaje está avanzando mucho, y el concepto de que algunas zonas del cuerpo duelen al tatuarse lo sabe el 99% de la población. Forma parte del proceso.

Mismo ejemplo con piercings, inyecciones o dentistas. He dicho tatuajes, y también sirve de ejemplo los piercings. Hay piercings que duelen en el momento de pinchar con la aguja, o momentos muy molestosos como babear durante los piercings en las lenguas. Son momentos incómodos, pero aún la reconocida incomodidad el trabajo está bien hecho. Es parte del proceso.

Ocurre lo mismo con las inyecciones. A millones de personas nos han puesto los médicos una inyección, y a la gran mayoría de personas no les gusta que les ponga inyecciones. ¡Duelen! Las inyecciones tienen fama de ser dolorosas. Hay muchos niños y niñas que lloran. Hay adultos que entran en pánico y nervios con las inyecciones, y todas las personas nos mentalizamos para sentir un dolor en el momento de lla inyección. Es dolorosa, pero está bien puesta.

El dentista es otro ejemplo muy fácil de entender. Los propios dentistas asumen esta fama, y la llevan con resignación y humor. Es la realidad. Para millones de personas ir al dentista es una experiencia aterradora y traumática. Hay muchas personas que no van al dentista por dentista, y hay millones de personas que van al dentista por obligación. Es un colectivo asociado a una experiencia dolorosa, pero sin embargo los dentistas hacen bien y perfecto su trabajo.

El hecho de experimentar dolor no significa que el dentista, el practicante o el tatuador o tatuadora, sean unos sádicos sanguinarios. ¡No! No significa que hagan mal su trabajo. ¡No! Hacen muy bien su trabajo, pero el dolor es inevitable en algunas partes del cuerpo. El dolor se intenta minimizar, y por eso los dentistas aplican anestesia local, porque el dolor está presente en su oficio, y es el gran miedo de la gente.

Entonces, ¿duele el bondage y shibari? El bondage y shibari es lo mismo que los casos explicados en los párrafos anteriores. El bondage y shibari puede ser muy cómodo y no doler, pero también puede ser doloroso, y mucho. Hay posados de bondage y shibari que no duelen nada. Yo me acuerdo cuando yo tenía 20 años, era estudiante, y vino una chica a mi piso para una sesión bondage. Yo estaba aprendiendo entonces todo lo de las cuerdas y fotos. La até sobre una mesa, debajo de la lámpara, y se durmió la modelo. Se durmió real, de verdad. Yo pensaba que era una broma de la chica, pero que va, se había dormido. Fue una anécdota muy divertida.

Esta historia demuestra que hay sesiones muy cómodas, pero también hay sesiones duras y que duelen mucho. En la vida hay muchas cosas que duelen. Hemos hablado de las inyecciones, de los tatuajes, del dentista, y duele hasta un balonazo de fútbol en los testículos. El ser humano es muy sensible al dolor, pero seguimos jugando a fútbol, se sigue tatuando la gente, va al dentista y mil cosas más. El bondage y shibari es lo mismo. No es ninguna excepción, pero hay gente vaga, quejica, insegura, que usa esta excusa para encubrir su miedo, para dar miedo a los demás, o para alimentar su negocio.

Ante esta realidad, mi opinión es muy clara. No debería de posar como modelo bondage las chicas que son inseguras, que tienen miedo, y que se piensan que esto es como un masaje. Esto es bondage. Esto es shibari. Esto son cuerdas. Me da igual si les gustan las cuerdas. Hay millones de personas en el mundo que les gusta, porque es de las fantasías más habituales, y pueden jugar o fantasear en su vida personal, atada a la cama o donde quieran, pero no pueden posar como modelos. No es una buena experiencia para estas personas.

¿Qué factores influyen en si el bondage duele o no duele? El dolor, o no dolor, en las sesiones bondage y shibari, depende de algunos factores. Os voy a explicar los factores más habituales.

El primer de estos factores, sin tener que ser necesariamente su importancia por el orden que los voy a escribir, es la posición en la que está atada la modelo, teniendo en cuenta la firmeza de las cuerdas. Estar atada a la cama no duele. Estar atada a la silla no duele. Las manos atadas a la espalda no duele. Éstas no son sesiones dolorosas.

Poner cuerdas por el cuerpo, rodeando con cuerdas y haciendo algo estético, no duele. Estas decoraciones, como si fuese un arbolito navidad, son las vulgaridades que se hace mucha gente para ponerse la típica foto de mierda en su facebook o instagram y decir que hacen shibari y bondage, pero eso no es ser modelos, y eso no es bondage y shibari. Eso es adornarse con cuerdas como un árbol de navidad. Esa gente no son modelos, y yo no trabajo nunca con estas personas.

No duele no hogtied clásico y básico. Sí duele un hogtied duro, con las cuerdas tensas atadas desde los codos o del cabello hasta las piernas, que empujan el cuerpo a no posición incómoda y que exige forcejeo.

No duelen algunas suspensiones de posiciones normales en las que el cuerpo no está forzado a posturas difíciles. Sí duele, y mucho, las suspensiones que el cuerpo está incómodo, en una posición que no es natural, y que está muy rígido.

Aquí entraríamos en otro segundo factor que depende de las personas, porque hay gente que puede hacer una sesión bondage y shibari sin dolor, y sin embargo hay otras personas que la misma posición le puede provocar un duro dolor. Todas las personas somos distintas. Tenemos un físico distinto, unas condiciones físicas distintas, un ritmo de vida y salud distinto, y experimentamos las sensaciones y el dolor de forma diferente. Puede ser la misma situación, pero será experiencias muy diferentes según las personas.

Por ejemplo, las cuerdas con los codos atados juntos a la espalda no duele si la modelo es flexible. Sin embargo, sí duele si la modelo es rígida de hombros y poco flexible. En estos casos incluso le pueden entrar calambres en los brazos, y tener los brazos dormidos. La elasticidad de las modelos es importante, porque las chicas flexibles soportan mejor el bondage. Las chicas que son muy rígidas, que no son flexibles, lo pasan muy mal, y hay posiciones que son como torturas medievales para ellas.

La forma física de la modelo es un valor muy importante que siempre se debe de tener en cuenta. Una chica que practica deporte de musculatura, de contacto, que practica artes marciales, que se mueve, sin sobrepeso, y que está acostumbrada al sufrimiento que a veces provoca los entrenamientos duros deportivos, puede llevar mucho mejor el dolor, e incluso puede que a lo mejor no lo duele las sesiones duras. Está acostumbrada y entrenada. Es como las modelos bondage profesionales. Conocen las sensaciones del dolor, dónde, cuándo, cómo, etc, y facilita mucho el trabajo.

Las modelos con vida sedentaria, de baja actividad física o con hábitos poco saludables, suelen sufrir de manera exagerada en sesiones bondage que a priori no comportan ninguna dificultad o problema. Pueden incluso marease o tener sensaciones de debilidad durante la sesión, porque el bondage a alto nivel requiere esfuerzo, y cansa como muchas prácticas deportivas.

¿Las ataduras mal hechas son dolorosas? Sí, por supuesto que sí. Una cuerda mal puesta debajo de las costillas en una suspensión es un dolor casi insoportable, y las cuerdas atadas sobre las zonas nerviosas de los codos son un dolor brutal que puede incluso comportar molestias en la movilidad del brazo afectado durante unas semanas.

Estos dos dolores son los más habituales, y prácticamente insoportables, en unas ataduras mal puestas. Hay que quitar esas cuerdas de inmediato en estos casos, porque puede dejar secuelas durante algunas semanas, especialmente en los codos. Hay mucho imbécil, en chico y en chica, que no saben lo que hacen, no tienen experiencia, y hay experiencias horribles.

Este es un factor que existe, sí, hay que reconocerlo, y por eso es muy importante saber elegir correctamente las personas con las que queremos practicar bondage.

Todos los entusiastas, y todas también, del bondage, nos encanta las perfectas ataduras. La excitación es la inmovilidad de la modelo, y que la persona no pueda desatarse por sí sola. Tiene que estar firmemente atada. Sí, ese es el juego bondage y shibari. Siempre es obligatorio practicarlo con respeto, confianza, con sentido común, en mayoría de edad y consentido, y para realizar esas ataduras no se debe de apretar a lo bestia en la carne. Atar a una persona no es atar una pata de jamón. ¡No! Las ataduras deben de tener la firmeza y consistencia suficiente para no moverse las cuerdas y mantener la seguridad, porque de debemos de olvidar que unas cuerdas flojas también es peligroso. Puede hacer balancearse a la modelo y provocar lesión con algún mal gesto, o pueden provocar dolor si las cuerdas se mueven de su sitio original y se colocan sobre zonas óseas o con terminaciones nerviosas.

Por lo tanto, las ataduras que aprietan a lo bestia están mal hechas, pero las ataduras flojas que se mueven también están mal hechas.

¿Qué es el concepto semenawa? Hay un término que se usa en determinados círculos de bondage, muy en especial de bondage japonés, que es el semenawa. No es mezclar semen con agua, no. ¡No! No tiene nada que ver con el semen. Es una palabra con la que ciertos colectivos y grupos de personas que practican bondage se refieren a la tortura con cuerdas.

Semenawa es tortura con cuerdas, porque las cuerdas se pueden usar como un castigo muy duro y como una forma de tortura, ya que hay ataduras de todo tipo. Hay ataduras en bondage y shibari y cualquier otra práctica bondage que son brutalmente duras, de sufrimiento intenso y que son crueles torturas.

Yo no soy partidario de usar términos japoneses. No hace falta estudiar japonés para follar y divertirse. Además, usar palabras que son muy poco habituales en nuestro idioma puede provocar confusiones, malentendidos, lesiones y accidentes. Yo recomiendo decir que también existe la tortura con cuerdas, y es quizá la practica más dolorosa dentro del shibari y el bondage, dependiendo de la persona.

Esta modalidad también existe, y esta modalidad busca el dolor y el castigo con las cuerdas.

¿La mentalidad es importante? Sí, siempre. La mentalidad es muy importante. Las chicas inseguras, nerviosas, tensas, y que vienen con miedo, casi es seguro que por su propio estado de nerviosismo les va a doler. y las dudas de les si va a doler. No es recomendable hacer bondage profesional con este tipo de personas, porque puede que no sea una buena experiencia para ellas, ni para nadie.

La mentalidad no puede estar bajo la influencia de los prejuicios, los estigmas, lo que se ha oído y lo que dicen los demás. Ir a una sesión bondage con miedo pensando que te va a doler, ¡les va a doler seguro! Con ese pensamiento, ¡un 99% seguro que les va a doler! Le puede doler incluso las ataduras más cómodas y básicas.

Las sesiones se deben de afrontar con naturalidad, tranquilas, divertidas, y relajadas. Ponerse miedos en la cabeza, de si va a doler, de si se puede aguantar, etc, sólo hace que sí, que duela un montón cualquier tontería y que no se pueda aguantar.

Yo siempre digo que la actitud es fundamental, y la mentalidad es ingrediente principal de la actitud. Conozco gente con una imagen fantástica, de pelo de colores, tatuajes y mil historias, pero no sirven como modelos bondage porque no tienen actitud, no son competitivas y son inseguras.

¿Por qué hay gente que dice que si duele está mal hecho, y que el bondage no duele? Esta afirmación está completamente equivocada. Hay muchas razones, pero hay tres principales que son la causa mayoritaria.

La primera razón puede ser por ignorancia, porque son personas con un nivel bajo de bondage, que no tienen mucha experiencia, no tienen práctica, y su nivel de ataduras es atada a la silla o a la cama como máximo.

La segunda razón es porque les interesa para su negocio. Hay gente que sólo busca gente para que paguen sus talleres y sus cursos, o clubs que buscan gente que vaya la gente a consumir, o a pagar sus cuotas de socios, o a hacerse fotos, y tienen entrenado un discurso manso y agradable para atraer mucho más público, porque así no se asusta el público. En realidad, sólo se asusta la gente que quiere tener miedo y busca una excusa para asustarse. La gente con carácter, con personalidad, maduras, abiertas y dialogantes, no se asustan simplemente porque existe una parte de shibari y bondage que sí duele. Hay un margen gigantesco para elegir, desde lo más cómodo a lo más duro.

La tercera razón es que siempre está el típico chico que se hace un perfil en las redes sociales, se cree fotógrafo porque se ha comprado una cámara de fotos, y se pone a buscar modelos. El discurso que dan este tipo de personas a las chicas interesadas es que todo es bonito, todo es de color de rosa, el mundo es maravilloso, el bondage no duele, hay amor en la humanidad y la gente va por la calle bailando y cantando a los pajaritos de los árboles. ¡Y yo soy un príncipe! ¡No te jode! Van desesperados por hacer fotos, y estas personas sueltan unos discursos donde todo es bonito y perfecto y no duele.

La realidad es que estas estupideces que se dicen sobre si el bondage y el shibari duele es que está mal hecho es falso, y no es verdad. ¡Es mentira! Lo he dicho otras veces. Un tatuador te puede hacer un tatuaje, duele mucho según la zona, y está bien hecho el tatuaje. Un médico te puede poner una inyección y te puede doler el pinchazo, pero está bien puesta la inyección. ¡Y así un montón de ejemplos! Por lo tanto, un bondage y shibari te puede doler en algunas posiciones, y está bien hecho. ¡Es lo mismo!.

Hay gente que lanza todos estos discursos llenos de errores porque es su estrategia comercial, es su marketing, y se aprovechan de que la cultura española en bondage y shibari está muy atrasada.

¿Qué hacer si no te gusta el dolor? ¡Dilo! Esto es muy fácil. ¡Di que no quieres dolor! ¡Así de fácil! ¡Di que no quieres dolor!

Una persona con experiencia adaptara las ataduras a alguna posición que no te duela. Lógicamente, habrá posados que no se pueden hacer con esa modelo, porque a veces las modelos piden posados muy dolorosos, sin saber realmente el sufrimiento que lleva esas ataduras. Es saber guiar a las modelos.

Si te duele durante la sesión y te molesta, hay que desatar a la modelo, y quitar la cuerda que le duele, si ella no quiere dolor. La modelo siempre es quien decide, y las modelos deben de decir si permiten ataduras que duelan o no, si pueden soportar las sesiones dolorosas o no, y el límite hasta dónde lo permiten, según su mentalidad y su preferencia. Hay sesiones sin dolor, sesiones incómodas, sesiones duras, y sesiones dolorosas. Hay de todo. Es cuestión de elegir.

¿Qué mérito tienen las modelos en las sesiones? Tenemos que hablar de las grandes modelos, de las buenas modelos. Sí, hay que reconocer ya el mérito de las reales modelos de bondage. Hay sesiones que habréis visto en Internet que duelen, duras, que se ve a la modelo sufrir, y cuyo mérito es todo de la modelo, es superación, es esfuerzo, es voluntad, es actitud, es emoción, y es pasión por el bondage. ¡Un enorme homenaje a estas modelos!.

Esas impresionantes fotografías, esas cuerdas tensas, las posiciones incómodas y duras, la pasión que transmiten, no sería posible sin las modelos. Esas fotografías no son posibles hacerlas con millones de personas, porque se quejarían y no aguantarían. El mérito es sobresaliente de las modelos.

En España hay muchos atadores, y algunas atadoras, con un ego, una vanidad y una prepotencia ridícula y penosa, que se creen estrellas mundiales de la música, y sólo hablan de cómo atan y todo el rato igual. ¡No, no y no!. Hay mucha gente, tanto chicos como chicas, que van diciendo y escribiendo que son atadores profesionales, que son muy buenos, y discursos estúpidos por el mismo estilo. Yo no hablo con esta gente, y aquí tienen las puertas cerradas para siempre.

El mérito es de las modelos, que dicen que sí, que lo permiten, que lo aceptan, que se esfuerzan, y que les gusta. Entenderlo es avanzar en cultura, es tener mayor conocimiento, es ser mejor profesional, y es mostrar respeto por todas las líneas de trabajo. El que no quiera entenderlo es todo lo contrario, no es profesional, no conoce bien lo que es bondage y shibari y le falta mucha cultura.

Con todo esto espero que podáis entender mejor cómo participa el dolor en las sesiones bondage y shibari.

Entrevista con Maestro BD , kinbaku y bondage en Italia

01 marzo 2019

Maestro BD es uno de los grandes atadores más famosos del shibari, kinbaku y bondage en Italia. Sus viajes, sus performances, shows y su participación en eventos por toda Europa y Asia le han dado también mucha fama en el panorama internacional, y tiene mucha experiencia después de décadas dedicándose al mundo de las cuerdas.

Nosotros le hemos hecho una entrevista en la que nos explica cómo está el shibari y el bondage en Italia, nos explica qué es kinbaku, nos habla de sus Dojos y sus escuelas donde enseña kinbaku y shibari cada semana y cada mes, nos habla de su faceta de escritor, y muchos otros detalles en una entrevista muy interesante para leer, aprender y conocer mucho mejor el shibari, el bondage, el kinbaku, y sus profesionales.

La entrevista original fue en inglés, y tambien hemos publicado la entrevista con traducción al español.

Atada en un palet sobre una pila de maderas

28 febrero 2019

Aquí en España es muy habitual encontrarnos objetos de todo tipo abandonados en zonas de terrenos, que son aquellos trozos de tierra que miles de personas tienen para tener sus huertos, plantar sus verduras, hacerse una barbacoa, o darle usos de locuras de bricolaje, pero hay muchas más posibilidades.

Cerca de estos terrenos, o junto a éstos, te puedes encontrar de todo. Hemos visto coches abandonados, neveras, lavadoras, sillas, etc, pero la mayoría de ocasiones son maderas, que usaron para construirse su terreno y después han dejado tiradas.

Fuimos a uno de estos espacios para hacer una sesión bondage atada en un palet sobre una montaña de maderas.