Decidimos hacer una nueva sesión de bondage en público con la participación de la gente. Este contacto con la gente tiene sus momentos divertidos, sus anécdotas y sus riesgos, porque hay gente para todos los gustos. Siempre es peligroso el contacto con la gente, porque nunca sabes qué te vas a encontrar. Hay gente muy subnormal en la vida, pero de vez en cuando también nos encontramos personas que son maravillosas.

Hicimos algo sencillo con las cuerdas, apenas unos metros de cuerdas rodeando el pecho, y fuimos a una zona de la ciudad. Estaba lleno de gente, pero una de las grandes dificultades es alejarnos siempre de los menores. En domingo hay que ir con mucho cuidado, porque salen todos los padres y madres y parejas y familias con los niños y niñas. Veo que la gente folla mucho sin condón.

Comenzamos a buscar esas fotos divertidas y locas que hacemos en estas ocasiones. El arte de la fotografía también debe de tener su locura, su extravagancia, sus experimentos, para vivirlo con su verdadera pasión. Hay fotos que salen mejores o peores. Hay fotos que se asemejan mucho a la idea buscada, y otras fotos no me quedan con el gesto creativo que yo buscaba. Hay fotos que me sorprenden, pero la locura experimental es una pieza imprescindible del magnífico arte de la fotografía. Hay días para ser efectivo y perfecto, y hay días para practicar ideas excéntricas y creativas. Esto es el arte de la fotografía.

Muchas gracias a la gente que se ha apuntado y ha compartido sus risas con nosotros. Es bonito ver que todavía hay personas guapas. Son la sociedad moderna, abierta, respetuosa, y correcta. ¡Genial!.