Tal como os he comentado en una de nuestras galerías con caballos que están en la categoría de outoor, esta es la suspensión atada boca abajo en la que seguíamos haciendo fotos durante los ratos que no venían caballos. Comenzaba a hacer calor, y a los caballos les gusta evitar la calor y quedarse a la sombra. Iban moviéndose a su ritmo por la pista, y aquel día estaban de muy buen carácter y se acercaron muchas veces. De todos modos, había veces que no había caballos, y nosotros seguíamos haciendo fotos mientras esperábamos que quisiera venir otro. Vinieron todos, y salió genial.

La suspensión, como se puede ver en las fotos, es con la modelo atada desnuda boca abajo y amordazada, con los brazos atados hacia arriba. Esta atada en una suspensión boca abajo en las vallas que cierran una de las pistas de esta enorme finca.

Elegí esta pista y este rincón porque es íntimo, ajeno de miradas indiscretas, que tenía el sol en posición pefecta a esa hora del día, y porque tiene esta valla que recuerda mucho a los recintos que hemos visto en dibujos o películas.

Sumado todo el tiempo, fueron en torno a los tres minutos el tiempo en el que los caballos no se acercaron a la modelo. El resto de la sesión fue con la caballos, porque al fin y al cabo este bondage estaba pensado para las fotos que hicimos con los caballos, pero ellos van a su ritmo libre y andan por donde quieren. Son muy cariñosos y muy nobles, y siempre hay que respetar su carácter y su forma de ser. Los animales también lo agradecen. Lo notan, y te dan recompensas maravillosas. La gente es todo lo contrario. Me fío mucho más de los animales.

Nos han gustado mucho las fotos, y también le han gustado mucho a la modelo.