Urban Decay. Bondage en edificios abandonados. En una casa abandonada nos encontramos esta cocina sin uso. Está todo estropeado y abandonado, pero me llamó la atención que todavía no habían pasado las bandas que saquean las casas abandonadas, y se llevan hasta los botones de los interruptores de la luz. Aquí está todo. Está esa silla maravillosa en perfecto estado, está la estufa antigua que era la calefacción en aquellos años, est´la cocina con el horno intacta, y la palangana. Eso significa que la casa está vigilada, y los que sean los propietarios están pendientes de la casa, porque el techo, el suelo y las paredes está intacto.

"Atada en esta cocina antigua de una casa abandonada"

La foto la tenía muy clara. La idea era la modelo atada a la silla y viéndose los elementos que la rodean, antes de que vengan los delincuentes que merodean por estos rincones y se lleven hasta los tornillos.

Había pensado la modelo atada a la silla en el sistema clásico tradicional, pero era peligroso porque podía venir el propietario, o quien la vigila, o delincuentes, o mil tipos de personas, y hay que vigilar y tener movilidad y rapidez. Estas fotos siempre tienen esta tensión, porque son lugares abiertos donde nunca sabes quién merodea o lo que te puedes encontrar, o venir. Hay que vigilar siempre y no bajar la guardia ni un segundo. Por eso al final decidí las piernas atadas juntas, que me gusta mucho ese posado, y las manos atadas a la espalda, con la cuerda atada a esa estufa antigua, y amordazada. Unas fotos bondage sin mordaza, o sin los ojos vendados, es como un coche sin volante.

Las fotos salieron maravillosas, y nos ocurrió una anécdota. Al acabar las fotos escuchamos un ruido en una especie de hueco que había arriba del techo. Era como un especie de ventilación. No se veía bien. Era todo oscuro y negro. Llevamos focos de luz de gran potencia, por si nos metemos en sitios oscuros o nos pilla la noche en medio del bosque o las montañas, y al alumbrar salió disparado un murciélago. Pasó por encima de nuestra cabeza muy veloz, y se escondió en otro lugar de la casa. En estos sitios suelen anidar murciélagos. Son imprescindibles y vitales, porque comen insectos y mosquitos, y son el mejor método como control de plagas. Son grandes cazadores, y no paran de comer mosquitos. Aquí hay miles y miles y miles de mosquitos.

Recordar: no se tocan los animales salvajes, no se dan de comer, no se cazan, y no son tus mascotas. Déjalos en paz y libres. No necesitan para nada al ser humano. Al contrario, les molesta el ser humano, y lo quieren lejos, y muy bien que hacen. Y los murciélagos no son vampiros. ¡Eso es ser analfabeto gigantesco! Comen insectos, pero son portadores de enfermedades. No los toques, que entonces sí muerden, si los tocas, si los coges o si les acercas la mano, y puedes contraer desde parásitos hasta la rabia. No les molestes. Su reacción primera siempre será huir y alejarse, y son muy beneficiosos para la naturaleza, y para nosotros.

Cuando vimos que allí anidaban murciélagos, apagamos la luz, que volviera a la oscuridad, y nos fuimos a otro escenario, para hacer nuevas fotos en otro lugar diferente. Seguimos incrementando la inmensa colección de escenarios distintos.