Urban Decay. Bondage en edificios abandonados. Esta magnífica mesa estaba dentro de una sala de un edificio abandonado. Es maravillosa la mesa, y muchos carpinteros, o albañiles, o jardineros y otros trabajos, les encantaría esta mesa en su trabajo. Esta perfecta. Es sólida, robusta, no está rota por ningún sitio, y pesa una brutalidad, lo que indica que es madera muy buena.

"Atada en esta magnífica mesa de este edificio abandonado"

Una mesa, como las sillas o las camas, es un clásico mundial en las escenas de ataduras, y dentro de las fantasías bondage que tiene la gente en su cabeza es uno de los escenarios típicos. Millones de personas en el mundo, cuando follan en su casa y practican bondage, juegan en la mesa, la silla o la cama. Esas historias de que la gente folla con un besito... una rosa en la mesa de noche... las ´sabanas de seda... a media luz... un abrazo y decirte al oído que se quieren... ¡y una mierda! Yo no me lo creo. Durante todo un día, se usa más las cuerdas que las rosas para follar.

Pensé en hacer las ataduras con los brazos y las piernas abiertas, pero no me gustaba para fotografía. Eso ya es para follar, y yo buscaba una imagen y una escena fotográfica, y decidí por el posado de estar estirada toda recta, con las manos atadas y los brazos estirados por encima de su cabeza, con la cuerda tensa atada a la madera inferior. Las piernas hicimos el mismo procedimiento, atadas juntas y con la cuerda tensa atada debajo de la cama, pero con las piernas me entretuve un poco, para añadir mayor cuerda, porque a mí me encanta mucha cuerda, y puse las piernas atadas por diferentes tramos , atadas desde los tobillos a los muslos. Faltaba estar amordazada, y ya comenzamos con las fotos.

Quedaba muy erótica, atada en la mesa con los pechos desnudos, y el escenario descuidado y abandonado aumentaba esa sensación de misterio e indefensión en las fotos bondage. Además, me encanta que las fotos salgan con luz real, no alterada, y esa iluminación de las fotografías es la luz real del lugar. Me gusta conservar el mismo tono de iluminación porque transmite la emoción de la historia y ayuda a sentir las sensaciones del momento. Al fin y al cabo, detrás de cada una de nuestras sesiones de fotos bondage hay una historia muy valiosa, única e impresionante, pero la gente que no se ha dado es que no sabe de fotografía ni de bondage. Tampoco me sorprende. Mis seguidoras y seguidores ya sabéis lo que pienso de la gente.