Urban Decay. Bondage en edificios abandonados. Estas ruinas deben de pertenecer a una antigua cuadra de vacas o de caballos. Lo intuyo por los hierros superiores, porque es el diseño del comedero de las vacas, que antiguamente estaban pegados a la pared. Debió de quedar abandonado este lugar, y ahora sólo es todo ruina con las vigas por el suelo.

Thyffany se sentó en las comederos, y la posición es incómoda, porque los hierros están inclinados. No son rectos, y esto provoca que la modelo no pueda colocarse recta. Esta curvada hacia delante, y todo el rato tiene que estar haciendo fuerza para levantar la espalda y ponerse lo más recta posible, para no salir mirando al suelo todo el tiempo.

"Atada en los hierros de este establo o cuadra en ruinas"

El posado era con los brazos atados abiertos a los hierros superiores del comedero. Está sentada sobre donde se acumulaba hace muchos años la alfalfa o la paja o hierbas propias de la comida de los hervíboros, con las piernas dobladas, atadas entre sí, y con dos cuerdas tirantes atadas a los aros donde en el siglo pasado era habitual atar al ganado en la cuadra. Hoy en día no hace casi nadie ya esta práctica, por las exigencias de la nueva forma de entender el trato de los animales, pero en las generaciones de los antepasados era muy habitual y normal.

Al empezar con la sesión de fotos comenzó a tener mayor grosor las nubes, y la luz diurna tomó ese tono ensombrecido y oscuro, propio de los días grisáceos y nublados. Ya llevaba todo el día nublado. Había llovido débilmente por la mañana, pero el riesgo de la lluvia seguía presente, así que aceleré con las fotos y tire muy deprisa, porque crecía el riesgo de lluvia.

Sé que he dicho millones de veces que me encantan las fotos de sol. Me conozco muy bien a mí mismo, sé lo que digo, y sí, es verdad, pero aquí se tenía que hacer las fotos con nubes, porque el sol incide durante casi todo el día creando formas en las paredes, por las vigas y los árboles a mi espalda. Ya habíamos venido un par de días antes, y estudié el lugar a diferentes horas, y no me gustaba porque había mucha disparidad de sombras e iluminación, y por eso decidí esperar un par de días, porque estaba anunciado un día nublado.

Calculamos el tiempo de la lluvia. Estamos muy acostumbrados en el mundo rural a mirar las nubes, y tuve tiempo para hacer las fotos que tenía pensadas. Desaté a la modelo, y cinco minutos después comenzó a llover, pero teníamos rincón para ponernos tranquilamente a cobijo. Forma parte de la aventura, de la naturaleza y la diversión.