WaterBondage. Bondage atada dentro del agua. Desde una orilla había caído un árbol en dirección dentro del río. Esto es habitual en la naturaleza. Es un proceso selectivo de la naturaleza entre los árboles sanos y fuertes, y los árboles viejos o más débiles. No pasa absolutamente nada. Ha ocurrido desde la Prehistoria.

En toda mi vida he visto miles de árboles caídos en los ríos, y muchos de estos árboles han quedado en posiciones muy fotográficos. Los derrumbes tienen su belleza, y en este caso el árbol en la superficie, pero no es que flote. No flota por la sencilla razón de que no estaría estático el tronco. El río se lo hubiera llevado corriente abajo, y la razón por la cual está inmóvil es porque está sujeto en la orilla todavía por una parte de sus gruesas raíces. Cuando el río crezca por lluvas torrenciales o deshielos de mucha nieve, y baje con mucha fuerza, arrancara la raíz y el tronco se ira tierras abajo, hasta quedar atrapado en algún margen de orilla u obstáculo, como son los puentes de los pueblos o carreteras. ¡Un clásico!

"Atada desnuda sobre un tronco en la superficie del río"

El tronco no está estático. Al ponerse la modelo encima, el tronco se tambalea y se balancea, arriba y abajo, aunque es un movimiento mínimo, de apenas uno o dos centímeros, pero sí, se balancea y se mueve. Eso indica que los movimientos han de ser tranquilos y cuidadosos. No se puede ser brusco porque con la presión el tronco crujía, y si cruje significa que se está rompiendo, pero para la sesión de fotos aguantaba. Era seguro.

La modelo se tumbó lentamente, toda estirada, desnuda, y las fotos fueron atada al tronco sobre el agua por los tobillos, los muslos, y las manos atadas con los brazos estirados por encima de su cabeza, todo a la misma altura horizontal de la superficie del río.

El agua refleja la luz. Es como un espejo muy potente. Es ley física e innegable, y lo podéis buscar por Internet, si no me creéis. Esto provoca que la modelo tenga mucha luz reflejada sobre su cintura, y dependiendo de la colocación de la cámara cambia enormemente la iluminación de la foto. También se puede crear infinidad de reflejos. Al moverme yo, creo unas ondas que distorsiona y deforma los reflejos, creando imágenes de todo tipo, pero otra opción era quedarme quieto, dado que el tronco suaviza la corriente en superficie, y casi quedaba como quieta el agua.

Os he puesto varias fotos de los reflejos, y de entre todas las fotos de los reflejos me encantó el reflejo triple, en el que está la modelo, un reflejo invertido hacia abajo e inmediato otra reflejo opuesto, mirando de frente al otro reflejo. Lo tenéis en esta galería para verlo. Es como si se miraran los dos reflejos. Me pareció divertido y sorprendente, pero de reflejos hay miles y miles. Nunca salen dos idénticos, y me gustan todos. Elegí este reflejo porque no son habituales ni mayoritarios, además con tanta exactitud, y la foto no es retocada. Yo nunca retoco las fotos, salvo para quitarles calidad para no tener tanto peso y ponerles la marca de agua.

Otro detalle en otras fotos de esta sesión que me gustó mucho es que, si miráis bien algunas fotos, veréis que se aprecia el cabello de la modelo sumergido cayendo hacia abajo. Sobre todo se ve muy bien en la segunda y en la sexta foto, dependiendo de vuestro ordenador. Fue una sesión en la que salieron variedad de detalles, y nos lo pasamos muy bien.