WaterBondage. Bondage atada dentro del agua. Tenía ganas de hacer una sesión fotográfica con este tipo de ataduras. Me refiero con los brazos atados a los costados, las cuerdas rodeando todo el cuerpo, y atrapando los brazos rectos apretados contra las costillas.

Para que estas ataduras sean eficaces y reales, es imprescindible crear diferentes ataduras en varios tramos del brazo, como son por las muñecas, los antebrazos, y por encima y por debajo del codo. Añadir una quinta cuerda de apoyo al antebrazo, y poner otra sexta cuerda por debajo de los hombros, estaría mucho mejor en su severa eficacia, pero estas cuatro cuerdas ya son eficaces si se aprietan bien fuerte la cuerda que pasa por los huecos interiores, entre el brazo y el cuerpo. Esta otra cuerda vertical ha de rodear las cuerdas horizontales, serpenteando, y ha de apretar fuerte, para conseguir que los brazos no pueden forcejear.

"Bondage atada en el río con los brazos atados a los costados"

Añadí otras cuerdas haciendo un arnés por el centro del cuerpo, y busqué un tramo de río ancho, con mucha agua, que nos pudiera servir para el enfoque fotográfico. Ha llovido bien estas semanas, y los ríos de las montañas están bonitos. También es cierto que este río crece todavía un par de metros más de altura en diluvios o deshielos, pero nos pusimos en un rincón donde la profundidad le llegaba hasta la cintura. Las corrientes fuertes están alejadas de nosotros, y su profundidad grande está en el centro en este tramo.

Recordar, como bien sabéis todas y todos mis seguidoras y seguidores, que nosotros tenemos mucha experiencia, son muchos años ya de bondage atada en el agua, y miramos las corrientes, que los ríos son peligrosos y siempre hay que tener el máximo respeto por la naturaleza. Los ríos son muy fuertes, están en movimiento, descienden de la montaña, y aquí no se puede hacer el imbécil.

Hicimos diez minutos de estas fotos que para nosotros son muy fáciles, pero sobre todo era mi capricho de querer volver a hacer una sesión con este bondage personal y propio, que son un agradable recuerdo de mi juventud, de cuando yo comenzaba con mis ideas locas de ataduras.