WaterBondage. Bondage atada dentro del agua. Estas fotos serían imposibles de hacer en épocas de lluvias torrenciales o deshielos de grandes nevadas, porque la cascada tiene caídas impresionantes de agua. En esas épocas de esplendor y de llluvias o nevadas, el sonido de la cascada se escucha a centenares de metros, y el agua cae con mucha fuerza, porque calculado a ojo, a pies de la cascada, tiene casi diez metros de altura.

En estas fechas que hicimos las fotos, teníamos en nuestro país una fuerte sequía, con bastantes meses ya prolongados sin poca lluvia, y ahora se puede llegar hasta justo debajo de la cascada. Caen pocos hilos de agua, pero el agua sigue siendo muy fría, porque este agua viene de las alturas, y al estar tapada por bosques y paredes rocosas entra muy poco el sol.

"Atada desnuda bajo el chorro de una cascada"

La modelo se colocó sentada en las rocas justo debajo del hilo de agua que tenía mayor cantidad de agua, desnuda, las piernas atadas en uno de mis estilos favoritos, amordazada y las manos atadas a la espalda. Se trataba de jugar con las posibilidades que da el agua al caer encima de los hombros, del cuerpo o de la cabeza.

Había multitud de pequeños detalles en esta sesión que debíamos tener en cuenta. El primer detalle es que el agua corta la respiración al pasar por delante de la cara, y no deja respirar, y la modelo se tiene que ir apartando cada varios segundos para recobrar el aire. Este efecto ocurre también en la ducha, cuando la gente se lava la cabeza.

Otro detalle es que hay poco margen de movimiento. Delante de la cascada hay como un pequeño estanque que en sequía sigue profundo. La diferencia es que no hay corriente que te arrastre, pero debido a la fuerza con la que cae el agua en sus mejores momentos hay profundidad, y las rocas están resbaladizas e inclinadas hacia abajo, con lo que es muy fácil resbalar y caerse y mojarse todas las cámaras. La modelo tampoco puede moverse, porque si resbala se caería al estanque enfrente suyo, y es vital que los dos sepamos lo que tenemos que hacer. La seguridad de prevención dicta que la modelo no puede moverse, y yo he de ir en cuidado dónde piso.

El tercer detalle es que hay gotas que salpican la cámara, por el impacto del agua con el cuerpo de la modelo y con las rocas. Tengo que proteger las cámaras e ir limpiando el objetivo cada treinta segundos, y también el agua forma cortinas que emborronan o difuminan la foto.

Sabemos que estas galerías están llenas de pequeños detalles, pero ya tenemos más de veinte años de experiencia, y salió todo genial y perfecto. Fue divertido.