WaterBondage. Bondage atada dentro del agua. Este día nos ocurrió una anécdota que, si estáis atentas y atentos y miráis los detalles, os daréis cuenta en las fotos. De todos modos, os voy a contar la anécdota.

Aquel día había tormentas por muchos rincones de las montañas. Las tormentas veraniegas crecen por muchos sitios, y nosotros habíamos decidido hacer fotos bondage en cascadas, pero meterse en medio de tormentas violentas es peligroso, puede dar problemas, y decidimos hacer las fotos en zonas de ríos donde poder encontrar cercano mejor refugio si venían las tormentas.

"Bondage en un río"

Aquí, donde nos pusimos, no había tormenta. Había muchas nubes, pero no había riesgo de lluvia, y de vez en cuando se abrían las nubes y dejaban pasar los rayos del sol unos minutos. Eso me iba muy bien, porque me encantan las fotos con sol, y la idea fue atada dentro de un río, en un tramo donde nos encontramos estas construcciones típicas de la manipulación del ser humano en la naturaleza. Tienen varias funcionalidades, pero no me voy a poner a explicarlas, que esto es una web de bondage.

Estábamos haciendo las fotos. Si miráis bien las fotos, veréis que en par de fotos la escollera está sólo con humedad y algún charco, sin agua. Podría decirse, en cierta manera, que estaba seca, pero las tormentas caían con fuerza en las montañas cercanas, y entonces ocurre un fenómeno natural, que es la crecida de los ríos, y crecen rápido, y por sorpresa. El río comenzó a crecer, nutrido de las aguas de torrentes y las tormentas, y si os fijáis veréis que en las últimas fotos el agua del río ya cubre de punta a punta toda la barrera. La crecida del río fue notable.

Ya habíamos hecho unos veinte minutos de fotos, y el río empujaba ya cada vez con más fuerza. Nosotros nos quedamos unos minutos más haciendo fotos con esa intensidad preciosa y espectacular que estaba tomando el río, pero recordar que yo llevo toda la vida rodeado y conviviendo con la naturaleza, que vamos equipados, que tenemos mucha experiencia y que estamos entrenados. Vosotras y vosotros no hagáis estas locuras. Esto es cosa nuestra, y sabemos muy bien lo que hacemos. Sabemos valorar las crecidas de los ríos y las tormentas, pero eso ya es un secreto y es privado y personal.

Las fotos salieron muy bonitas, y la anécdota fue divertida.