Nuestros comienzos llenos de aventura bondage hace más de 20 años

Nuestros comienzos de aventura bondage hace más de 20 años. Hoy os vamos a explicar historias que muchos y muchas de nuestros fieles seguidoras y seguidores recordaréis, y que nuestros nuevos fans y el público de nuevas generaciones hoy las conoceréis.

Nosotros arrancamos nuestras fotos bondage antes del año 2000 por Internet, hace más de veinte años, o lo que es lo mismo, en el siglo pasado.

En aquellos tiempos, los ordenadores, los navegadores, los sistemas y el propio internet, no eran como son ahora. El sistema predominante en los ordenadores era el Windows95, ya una reliquia de museo, un coladero de problemas sobre todo si mirabas porno, porque entrabas en una web, le dabas a una foto para ver el vídeo, o a un enlace, y te salía un maldito pop up que te ocupaba toda la pantalla del ordenador entera, y no te dejaba hacer nada más que mirar esa web porno. Pero todavía iba a peor, porque de pronto, sin hacer nada ni tocar nada, te salía otro maldito pop up que se montaba encima del pop up que ya te había jodido la pantalla entera, y otro, y otro más, y además muchos vídeos eran falsos, porque le dabas al vídeo y no ibas a ningún vídeo, sino te enviaba a webs porno ilegales donde te salía de todo, y la única solución era apagar el ordenador y reiniciarlo. No te dejaba hacer nada más.

"Nuestra primera web bondage de prueba fue por 1997 más o menos"

Estas anécdotas ocurrían en torno al 1997 más o menos, que fue cuando nosotros abrimos nuestra primera web bondage.

Aquella primera web fue una prueba, abierta en esa especie de servidores que te permitían alojar la web gratis, a cambio de aceptar dos condiciones. La primera era que en el dominio de la web figurase primero el nombre de aquellos servidores, interminables y muy largos, que equivaldría, para la gente joven que no lo entiende, a lo que hoy en día sería wordpress o blogspot, por poner dos ejemplos, aunque en un formato, diseño y prestaciones, mucho más primarios y arcaicos. La segunda condición era que podían insertar su publicidad gratis, y este era su gran problema, porque al entrar en la web te salía otra vez un pop up publicitario, en una ventana aparte, que se montaba encima de la web, y no se veía el web. Quedaba detrás. Un desastre.

En aquellas locas ideas experimentales, porque también éramos muy jóvenes, íbamos cada medio año cambiando de portal y direcciones de la web, porque salían nuevos servidores y nuevas herramientas. Internet se estaba desarrollando, evolucionando, y había un montón, pero apenas recuerdo el nombre de uno o dos.

En cuanto al contenido de nuestras primeras webs, teníamos muy pocas fotos en esa época. No existían las cámaras digitales. No podía hacer diez mil fotos por día, como hacemos hoy en día. No podía descargar las fotos en el mismo momento. En aquella época, eran cámaras de negativo, con carretes de 12, 24 ó 36 fotos. Tenías que ir a la tienda a revelar las fotos, entregar el carrete, y volver dos días después, en el mejor de los casos, para recogerlas ya reveladas. Una vez reveladas, las escaneabas, las guardabas en el ordenador, y ya las podías trabajar y subir.

¡Qué paliza ahora que lo pienso! Hoy en día es una pasada, facilísimo. Todo eso era por 36 fotos máximo, que con unos vales descuento que te regalaban te costaba entre 12 y 15 euros cada revelado. Eran dos mil pesetas en aquellos tiempos, pero yo os lo pongo traducido a la actualidad. Pero vamos, que todo era muy lento, carísimo, limitado, cansino, agobiante, y mil adjetivos más.

Las chicas que posaban como modelos me encantaron, y tenemos muy buenos recuerdos. Tenían una actitud muy distinta a la gente actual. No existía estas mierdas de Facebook, Instagram, whatsapp, y las conversaciones eran mucho más directas, más personales, más intensas, más vivas. Venían a divertirse, y no pensando en qué dirán los seguidores o si se harán famosas y todos esos rollos modernos.

Además eran chicas de palabra, serias, maduras, que quedabas y venían real. No te daban plantón, y venían solas, no como ahora que preguntan si pueden venir acompañadas del perro, el amigo, el novio, la amiga, el guardaespaldas, y estupideces por el estilo. Con muchas chicas habíamos quedado para ir a la playa a tomar el sol, y conocimos chicas maravillosas. Hoy en día ya no es así. La actitud de la gente ha cambiado. Sólo les importa sus seguidores en redes sociales, y hablarse por whatsapp. Para eso ya me compro un robot si quiero.

Nuestro primer dominio propio, de pago, comprado, lo compramos en 1999 exactamente, y lo sé porque sólo pagamos tres meses. Eran muy caros, y salió una paranoia mundial que se conoció con el nombre del efecto 2000, y que consistía en decir que todos los ordenadores y la tecnología se pararían porque las fechas de los equipos no tenían previsto el número dos mil, volverían al cero, y se estropearían. ¡Qué gilipolladas! La humanidad cada vez es más idiota.

Sin embargo, la gente estaba muy convencida. Nosotros éramos muy jóvenes e inexpertos, y nos recomendaron volver a los servidores gratuitos por precaución. Por si queréis saber qué pasó con la subnormalidad del efecto dos mil, no pasó nada. Decían que tenías que actualizar el ordenador, instalarte tal cosa y tal otra, y montones de tonterías. Nosotros no hicimos nada, y no pasó nada. Se pasó de fecha sin problemas, porque después del uno viene el dos. ¡Matemática simple para burros!

"En los años siguientes hicimos muchas locas ideas aventureras"

Continuamos tres años más en webs de servidores gratuitas, y durante ese tiempo comenzó a hacerse famosa nuestra web. Nos visitaba mucha gente, nos escribían muchos correos, y decidimos ya emprender la aventura con mayor seriedad.

Por esas fechas salió la moda de hacerse el servidor en casa. Sí, sí, es una cosa muy extraña, pero se podía, y conocíamos un chico que era un genio de los ordenadores. Sabía de maravillas, y el chico se montó su servidor en su casa, y nos dijo que podíamos poner la web en su servidor, y que él también se encargaba del dominio.

Para nosotros iba genial, era un inmenso avance, porque nos ahorrábamos la publicidad que te metían los servidores gratuitos, y las direcciones web tan largas e interminables, que eran prácticamente imposibles recordar de memoria. Algunas ocupaban casi toda una línea de Word. ¡Imagínate!

Nos pidió que abriéramos en la web una sección de vídeos, porque se estaba haciendo muy popular lo que ahora son los micropagos, herramienta que se usa por paypal y similares.

Con esto de los micropagos, había una web que era como un mini pornhub, pero mini real, muy mini, de muy pocos vídeos porno por categoría. Traducido a webs de hoy en día, sería un borrador de lo que hoy es clips4sales, pero en pequeño, muy pequeño.

Cada vídeo tenía un código y una opción de descargas. Debías de copiar el código, e instalarlo en la web. Estos vídeos tenían un número. Se tenía que enviar un sms a ese número, y recibían las personas en su móvil un código privado para descargarse el vídeo. Aquel portal te ofrecía vídeos porno o eróticos, pero también podían ser vídeos hechos por ti. La gente enviaba el sms, y por cada sms que enviaban ganabas el 50% más o menos.

El primer año fue increíble, muy bueno, pero después la gente comenzó a escribirnos y llamarnos, porque mandaban el sms pero no funcionaba, el código del móvil no iba, y no podían descargar el vídeo. No sé si se convirtió en estafa con el tiempo. Ya no existe ese portal, pero por mi parte yo les solucionaba el problema al modo casero. Yo subía nuestros vídeos al servidor nuestro los días siguientes, les pasaba un enlace a su correo, y así se lo podían bajar, pero no me fie de ese portal nunca más, y quité la sección.

Al mismo tiempo, avanzaba internet, y el servidor en casa era muy caro, tenías que pagar mucho, porque si no recuerdo mal tenías que tener ip fija, y además como todo servidor lo tenías que tener encendido las 24 horas del día. El chico comenzó a aburrirse de su servidor propio, se fue un mes de vacaciones, apagó el ordenador, y claro, la web no funcionó durante un mes. ¡Un desastre! Era todo muy a lo loco, muy aventurero, pero nuestra web ya se había hecho grande, famosa, trabajábamos con muchas modelos, y necesitábamos ya hacer las cosas con seriedad.

Internet ya había avanzado mucho. Todo era mucho más profesional, más legal, porque al principio ni la propia policía sabía de internet. Al principio de internet, aquella policía antigua no estaba formada en internet y en ordenadores, y había mil trampas de gente lista y virtuosa con ordenadores, pero en las fechas actuales la policía ya está perfectamente formada, equipada, organizada y preparada, como una rama más de su oficio. Es un cambio de cero a cien.

"Creció mucho nuestra fama y creamos la popular y famosa web de bondage10"

Decidimos ya una web por fin en serio, con dominio comprado, con hosting en servidor legal profesional, y creamos una web mítica, histórica, con un volumen de visitas increíble, y que mucha gente recordará como la web de bondage10.

Fue un éxito desbordante, y este fue el gran punto de inflexión. Teníamos miles y miles de visitas al día, y pasaron historias increíbles. El blog dentro de esa web llegó a registrar más de mil visitas por hora. Mucha gente nos recuerda por esa web. Marcó un hito. Impresionante, y os voy a explicar algunos detalles.

El blog lo actualizábamos cada día. Siempre escribía algo cada día. En la actualidad, la gente lo hace en Facebook o en Twitter. Yo lo hacía en nuestro blog, y algunos post llegaron a ir a un ritmo de lectura de más de mil personas por hora. Hoy en día es lo que se llamaría viral, pero no se podían compartir ni retuitear ni nada, porque no existían las redes sociales, así que la única opción era leerlo en la web.

Por esas fechas nacieron las cámaras digitales, y nosotros pensamos que nos podía ir bien para ganar velocidad y poder hacer más fotos, pero esas cámaras tenían muy pocos píxeles y tamaño.

Nos compramos la primera cámara digital de nuestra vida, y recuerdo la primera sesión, porque fue un fracaso descomunal. La cámara te dejaba elegir entre tres opciones de fotos. A máxima calidad, cabían nueve fotos en la tarjeta ¡Sí, sí, nueve! A media calidad, bastantes más. A baja calidad, eran unas 150 fotos lo que cabían, y para probar la cámara lo pusimos a baja, porque igualmente en Internet siempre les quitamos calidad de resolución a las fotos.

Hicimos las fotos bondage, y las descargamos. El tamaño de la foto era como la foto de un dni o pasaporte. Como mucho, tres centímetros de ancho y cuatro de alto. ¡Horrible! ¡Me cagué en todo de la cámara! ¡Vaya mierda! ¡A la basura directa!

Vista la experiencia, decidimos aumentar a nueve fotos, que tampoco eran nada del otro mundo, una cámara de tres megapíxeles, de las más avanzadas del mercado en esa época, y el tamaño máximo de las fotos era un 900 por 600 píxeles, aproximadamente. ¡Con eso no te hacían un poster para la fachada!

Decidimos hacer sesiones cortas pero semanales, y muchas de las sesiones de fotos eran en casa, porque no teníamos vehículo para desplazarnos lejos al principio. Muchas fotos eran con fondo de telas negras clavadas con chinchetas en la pared. Al cabo de los años la pared parecía un colador ametrallado de tantos agujeros, pero también hacíamos outdoor. El outdoor lo hemos hecho siempre.

También teníamos un apartado para follar con chicas, con chicos, con parejas, y participar en fantasías bondage. Sí, sí. Mientras sea libre, consentido y mayoría de edad cumplida, follamos con quien nos da la puta gana, y las preguntas imbéciles de los moralistas y mentalidades arcaicas y prehistóricas que se las hagan a su madre. ¡Que le pregunten a su madre si son un hijo deseado y querido, o se embarazó su madre por error de no usar condón o por obligación para quedar bien con la familia! La gente es libre de follar con quien quiera.

Lógicamente, nos llamaban un montón de subnormales. Los subnormales existen desde que éramos trogloditas. Yo pienso que la humanidad no es el homo sapiens. Es el homo subnormalitis.

Además, en esa época los móviles no estaban registrados. No era necesario dar ningún dato personal para comprar móviles, y por lo tanto no sabías a quién pertenecía el móvil. Comprar un móvil era como comprar una revista, o una barra de pan. Igual. Idéntico. No sabías quién te llamaba, y muchos llamaban desde números desconocidos. No aparecía el número del teléfono.

¿Qué hicimos con este problema? Al enemigo, de frente. ¡A por ellos! Llené la web de advertencias que cualquier subnormalidad la íbamos a denunciar por la vía penal por capacidad jurídica nuestra, y cualquier presunto delito lo íbamos a poner inmediatamente en conocimiento de la policía. Me puse en comunicación con las unidades de delitos telemáticos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, pero de este trozo no os doy detalles, que es secreto, y se acabaron las subnormalidades en todos los años siguientes.

La gente se creía que no me iba a atrever por las imágenes de Thyffany desnuda y atada, y otras chicas atadas y desnudas, pero la web es perfectamente legal, y soy persona de combate desde que nací. Los enemigos están para aniquilarnos, y cada batalla te hace más rápido, más ágil, más astuto, más despierto, más listo, más fuerte. ¡A por todos! ¡Del primero al último, sea quien sea! ¿Cuántos problemas tuvimos? Ninguno. Cero.

No nos preguntéis con cuántos chicos, con cuántas chicas y con cuántas parejas follamos, porque no os lo vamos a contar jamás. Os podéis divertir con vuestras teorías, pero me parece patético, porque ya me dirás qué tiene de importante saber con cuánta gente follamos. Me suena a patetismo morboso de puritanos, frígidos y atrasados.

"Nos fuimos a Alemania a trabajar con productores bondage internacionales"

Otro gran momento de aquella web fue cuando nos fuimos a Alemania, a trabajar bondage con productores internacionales, norteamericanos y europeos, que habían visto a Thyffany y querían hacer fotos con ellos. Thyffany siempre ha dicho un no rotundo y total a los listillos españoles que van de maestros, o haciendo cursos, talleres, con un ego hinchado, y que hoy en día siguen en redes sociales, y de los que les han salido miles de copias baratas e imitadores peores que el original, pero el mercado internacional es muy distinto. La cultura bondage fuera de nuestras fronteras es muy superior, y nos fuimos a Alemania.

Fue maravilloso, y allí ganamos mucho público internacional, que todavía conservamos y que seguimos aumentando. En las fechas presentes, más del 60% del público que nos visita es internacional.

La web había alcanzado cotas inimaginables de éxito. Estábamos estresados, escribiendo cada día, fotos cada semana, y el declive de aquella web se debió sobre todo al nacimiento de las redes sociales. Fue una locura el impacto inicial de las redes sociales, la web comenzó a bajar de visitas muy rápido, y nosotros no teníamos más tiempo, entre atender peticiones y fotos del público internacional, y también con nuestra actividad secreta en el fotoperiodismo, que nunca dijimos a nadie.

Tuvimos algunos años pletóricos en fotoperiodismo al máximo nivel, con fotos de primera línea de políticos mundiales, actores, famosos, de una exigencia enorme y agotadora, y no pude modernizar la web a los tiempos presentes. No me metí en las redes sociales. El diseño y el contenido de la web quedaron atrasados, y bajó su ritmo de visitas a cotas muy bajas. Estudié qué hacer, si reflotarla o comenzar una nueva, y decidí cerrar bondage10 y pasarla toda a su siguiente evolución, una nueva, la de exoticbondage, esta que estáis vosotros.

"Después abrí el proyecto actual de exoticbondage"

Ya se nos han bajado de temperatura las hormonas sexuales de cuando somos adolescentes, y ya pasamos de follar con la puta gente imbécil, así que esa opción ya no está, y no estará tampoco. Se acabó esa época de ir follando con chicos, con chicas, con parejas, e ir compartiendo fantasías. Eso ya forma parte del pasado.

Tampoco hay vídeos, porque la gente ya no es como antes. Ya no buscan los vídeos en webs, sino que se van a youtube, clips4sale, manyvids, onlyfans, pornhub y mil páginas similares, y es tontería perder el tiempo en poner los vídeos en la web, cuando la gente los busca en este tipo de páginas.

Sin embargo, con vehículo propio y mayor experiencia y conocimiento, hemos aumentado los desplazamientos a largas distancias, y los escenarios fotográficos son muy impresionantes, y en grandes cantidades. Los artículos de opinión también impactan, claramente marcado el texto por lo que son tantos años de experiencia, y por mi carácter claro y directo.

En todos estos años nos han pasado muchas cosas, pero siempre explico que nosotros practicamos bondage al máximo nivel, a nivel muy duro, y nunca hemos tenido ni un accidente, porque las medidas de seguridad que fueron eficaces el primer día las mantenemos intactas, como si cada día fuese el primer día. Con nosotros está prohibido el exceso de confianza, la soberbia, o subestimar. Toda la seguridad igual e idéntica que siempre, incluso mejorada, y jamás confiarse ante nada y ante nadie. Por eso no hemos fallado nunca, no hemos cometido ni un solo error, no hemos tenido ni un solo accidente, y a pesar del mérito seguimos cada día empezando como si fuera el primer día. Si ayer salió bien, el objetivo es que hoy también salga bien, y así llevamos más de 20 años.

Tenemos miles y miles de fans que nos siguen, que nos leen, que nos miran, que hablan de nosotros, y que nos escriben. De enemigos, sí, tenemos un montón. En España es muy fácil tener enemigos. Son como las setas. Salen solos por el mero hecho de hacer las cosas. ¿Gente que nos tiene envidia? A centenares. ¿Gente que nos odia y no nos puede ni ver? A miles. ¿Gente que con nosotros tienen las puertas cerradas siempre desde hace años? muchos. Sobre todo es gente que los encontraréis haciendo talleres y cursos peligrosos, en clubs que son su negocio de dinero y captación de gente, y haciéndose los listos de mierda por sus perfiles en redes sociales. Siempre les hemos dicho no a todo, siempre les hemos cerrado las puertas para todo, y así será para siempre.

Bondage es nuestra vida, nuestra forma de vivir, de pensar, de divertirnos, de expresarnos, y la historia es mucho más larga y apasionante todavía, que llevamos en esto desde 1997 y ya son años, y seguimos por supuesto. ¡Hasta el final! Sin tregua, sin paz y sin descanso.

Es imposible resumir y hablar de todas las historias en este artículo, y ya voy por la sexta hoja de Word y se me están cansando los dedos de tanto teclear, pero sé que muchos estaréis recordando en vuestra memoria historias antiguas, y las nuevas generaciones, tan absortas en las estupideces de las redes sociales, espero aprendan que el bondage va mucho más allá de un perfil en Facebook o Instagram o twitter o dónde mierdas sea. Si alguien no lo aprende, o es tonto, o no quiere aprenderlo.

En futuros artículos os explicaré más historias. Hay muchas historias pasadas increíbles por revelar, está también todo el presente por explicar, y el futuro para sumar.

 

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