QUIÉNES SOMOS

¿Quiénes somos? ¿Quién soy? Dice la charlatanería popular que nunca sabemos quiénes somos. Dicen que está mal hablar de nosotros mismos. Dicen... y dicen... y dicen... La gente dice muchas estupideces en sus conversaciones populares. Se escuchan muchas burradas en la playa, en el autobús, en el metro, en la calle, y además lo dicen gritando, a viva voz orgullosos no sé si de su incultura, o de un ego equivocado.

Yo sé perfectamente quién soy, con mis virtudes y mis defectos, y no tengo ningún problema en hacer mi presentación, limitándome por supuesto a los aspectos importantes referente a esta web, por supuesto. No voy a explicar mi vida personal, porque no es necesario y queda dentro del ámbito de la intimidad.

Detallado por puntos:

Referente a Quiénes somos / Quién soy

En realidad somos una pareja, casados, con muchos años de experiencia en bondage, pero hablo sólo de mí.

¿Por qué? Porque yo soy el creador de la website, el director, el atador, el fotógrafo, el escritor, el diseñador, el único responsable de todo el contenido, el que lo escribe todo, el que lo piensa todo, y el ideólogo.

Mi mujer es la belleza, la maravilla, la modelo y la que aguanta todas mis locuras.

Yo soy el responsable de todo. Por lo tanto, cualquier enfado, cualquier problema, cualquier batalla cual sea, y todo tipo de cuestiones, ¡conmigo! La culpa SIEMPRE es mía. La vida es una sucesión de batallas hasta la muerte. La vida sólo es un cuento de hadas para millonarios y para futbolistas. ¡El resto, a jodernos y pelear! Lo asumí en la infancia, y ¡quien sabe! quizá estoy preparado y entrenado a conciencia. Es mi trabajo. Es mi forma de ser. Es mi personalidad. ¡Desde que nací!. No soy poeta. No soy romántico. Mi vida personal es privada y secreta.

Así, pues, sólo os hablo de mí.

Referente a mí como Fotógrafo

Me encanta la fotografía, y hago fotos desde que era muy pequeño. Mi primera cámara fotográfica fue analógica, una pequeña Werlisa de los antiguos carretes de negativos y una palanca manual para ir avanzando el carrette foto a foto. Apenas tenía yo doce años. ¡Que tiempos aquellos!.

Desde hace más de veinte años mi disciplina es el fotoperiodismo, y cubro deportes, política, moda, motor, teatro, espectáculos, conciertos. Estoy hasta los putos huevos del fotoperiodismo y la tropa de egos presuntuosos que me encuentro a diario, por lo que ya me voy retirando e intentando hacer las mínimas coberturas posibles.

También soy fotógrafo bondage. Es mi temática favorita, mi pasión y forma parte de mi manera de ser. Hago fotos de bondage desde que era un joven estudiante. Me encanta el bondage, y me encanta la fotografía. Ambos unidos es un arte con centenares de miles de posibilidades.

Me encantan las fotos con sol. Me crié rodeado de naturaleza, bosques, campos, ríos y sol, y me gusta la iluminación del sol. La fotografía es algo personal, y cada uno tiene sus gustos Hay gente que le gusta en blanco y negro. Yo las odio en blanco y negro. Las fotografías en blanco y negro son las típicas fotos de mierda que cuando era estudiante salían borrosas, con ruido, y las convertíamos en blanco y negro para disimular su mala calidad. Esto es cuestión de gustos. A mí, repito, me encanta con sol, y siempre las considero las mejores fotos.

He visto crecer la fotografía año tras año. He visto el cambio de las analógicas a las cámaras digitales. He visto cámaras compactas y cámaras reflex. He visto los cambios generacionales en la sociedad, y me entristece la decadencia de la fotografía actual. Hoy en día cualquier imbécil se cree fotógrafo o fotógrafa porque se ha comprado una cámara de fotos y el dependiente/a de turno le ha dicho que es muy buena. Cualquier subnormal, tantos chicos como chicas, se creen un mito de la fotografía. La gente se preocupa y se obsesiona con tener miles de seguidores y seguidoras en sus redes sociales para darle "Likes" a fotos que dan vergüenza, que son ridículas y espantosas. Cualquiera se cree que con su móvil va a hacer las fotos a la misma calidad que las grandes cámaras de un mercado que se está hundiendo por la incultura en fotografía.

Yo tengo mi prestigio. No tengo facebook, no tengo instagram, no me hacen falta, y nunca me han hecho falta. Las redes sociales son empresas cuyo negocio económico es el valor del conjunto y el volumen de datos, y el daño que muchas personas están haciendo es ya irreparable.

También tienen parte de culpa en esta decadencia las empresas del sector, produciendo cámaras de mucha peor calidad en comparación con las antiguas analógicas. Las ópticas son mucho peores, hay sensores que no deberían de fabricarse, y las grandes cámaras están a precios desorbitados que cuestan muchos años de rentabilizar la inversión en su compra.

Todas estas ridiculeces modernas están haciendo mucho daño a los fotógrafos y fotógrafas realmente profesionales, y por extensión al impresionante arte de la fotografía.

Referente al bondage

Me encanta el bondage, y lo practico desde que era pequeño con mis juguetes. Es una elección libre, voluntaria, personal, ajustada a mis libertades personales, a mis gustos, a mis opiniones, y que comparto con todas las personas que viven su vida en las mismas condiciones.

Para mí, el bondage el atar. Son fotos de las personas atadas. Esto no es sado, no es tortura, no es humillación, y las modelos no son sumisas. Yo no soy el Amo de nadie, y no me gusta el rol de Amo/a y Sumiso/a. ¡No! El bondage es erotismo, es arte, es indefensión, es morbo, es fantasía, es diversión, cada uno y una en su propia interpretación, ¡es bondage!

Vivo el bondage con naturalidad, de forma natural, divertida, y que forma parte de mí. ¡Yo encantado! Hablo de bondage como hablo de teatro, de circo, de deportes o del tiempo. Es una conversación más.

Si alguien me ve como un depravado porque hablo de bondage, mi respuesta es que le den por el culo a estos analfabetos/as llenos de prejuicios y tabues. Si no le gusta mi pasión por el bondage, ¡me importa una mierda! Si no le gusta escuchar cómo hablo de bondage, ¡que se vaya! Si no me va a respetar, ¡la vida son combates, problemas y batallas! ¡Vamos a divertirnos! ¡Otra batalla más, otro enemigo más! ¡Así es la vida hasta el fin de los días!

Referente al lugar y los escenarios

Ahora mismo vivo en Barcelona. No me gusta nada la ciudad, no me gusta su gente, y me entristece el declive cultural de esta sociedad. En Cataluña se vivía muy bien, con una sociedad rica, próspera y avanzada, y una ciudad de Barcelona muy superior a otras capitales europeas de países más ricos económicamente. La vi de pequeño, la vi crecer en los Juegos Olímpicos del 92, la conozco internamente por mi trabajo en el periodismo, y es triste ver su deterioro moral, ético, cultural, social y económico, a pesar de mantener la fachada estética.

En las fechas presentes, su deterioro ciudadano es muy notable y perceptible. Es una ciudad tensa, estresada, cada vez más violenta, saturada de un turismo de muy baja calidad, con gente excluida de la sociedad durmiendo por sus calles, con problemas de vivienda, de seguridad, de respeto, de educación, con un empobrecimiento progresivo de la cultura, con barrios afectados por el consumo y venta de drogas, con skaters que se pasan todo el día en plazas y calles con sus monopatines infantiles, gente irresponsable circulando con patinete a toda mierda por la acera, y muchas otras razones que me hacen aborrecer esta ciudad.

Sin embargo, vivo en esta ciudad que detesto. ¿Por qué entonces vivo aquí? Porque no soy rico. No puedo vivir donde quiero. He de vivir donde me toca joderme y aguantar estupideces mientras no seamos millonarios, y a este ritmo faltan muchos años para ser millonarios, por lo que las fotos se hacen en Barcelona y Cataluña.

Me encanta variar los escenarios. En la variedad está la creatividad. No me gusta nada las fotos de estudio, o en mazmorras y cosas así. ¡Lo detesto! Los estudios y las mazmorras son fríos de sentimiento. Sólo son guetos, o negocios con afán de lucro. No tienen pasión, no tienen entusiasmo, no tienen alegría, no me enseñan la vida real. También me dan asco las fotos con los fondos retocados pintados de negro. Eso lo hacia yo cuando era estudiante y estaba aprendiendo, y todavía tengo fotos de aquellos años guardadas, ¡ahora que lo pienso!.

A mí me encanta cambiar de escenarios. He hecho sesiones de bondage con chicas atadas en tractores, caballos, barcos, salas de billar, gimnasios, sexshops, castillos en ruinas, edificios abandonados o coches clásicos antiguos, entre otros ejemplos.

Mis dos escenarios favoritos son fotos atadas en el agua que podéis ver en la categoría waterbondage, y también me encanta el bondage outdoor, es decir, exteriores, hacer fotos en los bosque, atadas en la montaña, prados y todo lo que sea naturaleza y ambientes rurales, porque me gusta mucho el sol y la alegría que le da a las fotografías.

De todos modos, me adapto a las modelos, porque hay muchas chicas que se niegan a hacer fotos outdoor o waterbondage. La realidad es que los límites siempre los pone la modelo, aunque nuestra web es personal. Básicamente la gran mayoría de fotos es el proyecto y la diversión de mi pareja y yo, y nosotros hacemos de todo. La web está abierta a la participación de modelos, en su sección Model Call, pero repito de nuevo que esto es nuestra propia web personal. Si la gente quiere participar, ¡bien! Si no quieren, ¡también!.

Referente a mí

Desde muy pequeño, he sido siempre muy especial. Muy singular. Muchas personas dicen que soy un crack, que soy muy astuto y muy inteligente. Hay mucha gente que me admira. También hay gente que dicen que soy raro, especial, o que estoy muy loco. Esto es debido a que tengo un carácter muy único, bastante fuerte, y muy sincero. Tengo mucho carácter, y sí, le caigo mal a mucha gente. Me importa una mierda. Hay miles de millones de personas en el mundo, y no tengo tiempo en toda una vida a conocerlos a todos. Nadie es imprescindible. También hay mucha gente que a mí me cae horrorosamente mal.

Soy una persona muy competitiva, atrevida, ambiciosa, soñadora, valiente, con espíritu de sacrificio, fuerza de voluntad, siempre buscando la superación, muy motivador y exigente, con los demás y conmigo mismo. Las derrotas existen, sí. ¡No soy invencible! ¡Soy humano! La victoria y la derrota forma parte de las reglas de juego, y de las normas universales en toda competición. ¡Para todos y para todas, sin excepción! ¡Para mí, y para mis rivales también! En mi caso, el objetivo en ambas es aprender para superarme a mí mismo, y ser cada día un poco mejor.

Entre mis grandes virtudes, demuestro a los demás que son capaces de superar sus límites, de vencer sus miedos, y que lo imposible no está tan cerca como nos puede parecer. Alcanzar el imposible, en estas fechas, todavía está en el infinito de nuestras capacidades.

Otra gran virtud mía es que me da asco la gente. ¡Sí, sí! ¡Sí, para mí esto es una virtud! La gente me repugna. No me gusta la gente. No creo en la gente, y por mí le pueden dar por el culo a la gente. Sólo hacen que joderte el día, que crear problemas, tocando los huevos con sus putas gilipolleces, y lo jodido es que toda esta tropa de subnormales, a millones que hay tanto chicos como chicas, se creen listos y superiores. ¡La madre que los parió! No soy sociable. No soy nada sociable, y no comparto espacios con la gente. Busco estar lo más lejos de la gente, no quiero conocer a nadie, y no voy donde hay gente, salvo por obligación laboral o estratégica en fotografía. Reconozco sí que hay personas individuales, exclusivas, que son maravillosas, pero son personas muy concretas. No representan la gente, y para mí la gente son como fariseos. ¡Ten muy en cuenta este punto al hablar conmigo! Es un rasgo muy identificativo de mi conducta y mi forma de ser.

Mi pareja y yo nos pasamos mucho tiempo en las montañas, en esos rincones solitarios que cada vez hay menos por la mierda de la gente, que lamentablemente está en todos sitios, y siempre se debe de estar vigilando alerta, porque con la gente todo es posible, lo mejor y lo peor. ¡No hay descanso! ¡Ni un segundo!

Nos gusta descubrir terrenos, hacer excursiones por la montaña, disfrutar de la naturaleza, vivir los paisajes y aprender a cada segundo. Conozco muy bien las montañas y ríos desde mi infancia. Encontramos esos rincones mágicos y allí nos quedamos sentados, relajados, descansando, hablando o lo que nos la gana. ¡Lejos, muy lejos, de la gente!

Sin embargo, a pesar de todo el asco y odio que me da la gente, soy simpático si intentas hablar correctamente conmigo. Soy respetuoso si me respetan. Soy muy dialogante, hablo mucho y soy divertido, pero recuerda siempre que soy muy sincero, siempre estoy compitiendo, siempre voy en serio, y me da asco la filosofía de aparentar ser correcto. Nunca me fío absolutamente de nadie, pero concedo la oportunidad de hablar a las personas que se merecen este gesto. ¿Complicado de entender? ¡No! Todo es escuchar, pensar, respetar y hablar. ¡Muy simple y muy fácil !¡Pero muy difícil para la gente!.

Conclusiones finales

Yo pienso que está bastante bien explicado.

No es un texto para ligar, lo sé, pero tampoco voy a ligar con nadie. Esto no es una web para ligar. Esto no es una página de anuncios para hacer amigos o amigas. Esta es una web de bondage, propia y personal, abierta a que puedan participar personas serias, profesionales, respetuosas y con personalidad, interesadas en alguna sesión bondage, y el texto es una presentación. Si gusta, ¡bien! si no, ¡también! Lo he dicho antes. Soy sincero y directo, y esto es lo que es, bondage.

Con este objetivo creo que la información aquí contenida es muy completa para que puedas tener una idea de quiénes somos o quién soy, seas quien seas.

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