QUIÉNES SOMOS

¿Quiénes somos? ¿Quién soy? Dice la charlatanería popular que nunca sabemos quiénes somos. Dicen que está mal hablar de nosotros mismos. Dicen... y dicen... y dicen... La gente dice muchas estupideces en sus conversaciones populares. Se escuchan muchas burradas en la playa, en el autobús, en el metro, en la calle, y además lo dicen gritando, a viva voz orgullosos no sé si de su incultura, o de un ego equivocado.

Yo sé perfectamente quién soy, con mis virtudes y mis defectos, y no tengo ningún problema en hacer mi presentación, limitándome por supuesto a los aspectos importantes referente a esta web, por supuesto. No voy a explicar mi vida personal, porque no es necesario y queda dentro del ámbito de la intimidad.

Detallado por puntos:

Referente a Quiénes somos / Quién soy

En realidad somos una pareja, casados, con muchos años de experiencia en bondage, pero hablo sólo de mí.

¿Por qué? Porque yo soy el creador de la website, el director, el atador, el fotógrafo, el escritor, el diseñador, el único responsable de todo el contenido, el que lo escribe todo, el que lo piensa todo, y el ideólogo.

Mi mujer, Thyffany Young en las fotografías, es la belleza, la maravilla, la modelo, y la que aguanta todas mis ideas y mis locuras.

Por lo tanto, yo soy el ÚNICO responsable de todo. Yo tomo todas las decisiones. Yo elijo las fotos que se publican. Yo he escrito todas y cada una de las letras publicadas en la web. Yo publico la web. Eso significa que cualquier discusión, cualquier queja, enfado, problema, batalla y todo tipo de cuestiones, SIEMPRE ¡conmigo! seas quien seas, particular, empresas, policías, Juzgados, asociaciones, periodistas o el diablo del mismo infierno. La culpa SIEMPRE es mía. No me gusta siempre estar en mil combates, pero el destino ha escrito así mi vida. ¡Lo asumo! Al fin y al cabo, la vida es una sucesión de batallas hasta la muerte. La vida sólo es un cuento de hadas para millonarios y para futbolistas. ¡El resto, a jodernos y pelear! Lo asumí en la infancia, y ¡quien sabe! quizá estoy preparado y entrenado a conciencia. Es mi trabajo. Es mi forma de ser. Es mi personalidad. ¡Desde que nací!. Pero esos detalles no voy a explicarlos. Mi preparación y mi vida personal es privada y secreta.

Así, pues, sólo os hablo de mí.

Referente a mí

Desde muy pequeño, he sido siempre muy especial. Muy singular. Muchas personas dicen que soy un crack, un genio, muy astuto, y muy estratégico. Hay mucha gente que me admira. ¡Gracias! También hay gente que dicen que soy muy raro, especial, e incluso dicen que estoy muy loco. ¡Gracias también! Me encanta la locura.

Tengo un carácter muy fuerte, con mucha personalidad, y soy muy sincero. Tengo mucho carácter, y sí, le caigo mal a mucha gente. Me odian, pero me importa una mierda. Hay miles de millones de personas en el mundo, y no tengo tiempo en toda una vida a conocerlos a todos. Nadie es imprescindible. También hay mucha gente que a mí me cae horrorosamente mal.

Soy una persona muy competitiva, atrevida, ambiciosa, soñadora, valiente, con espíritu de sacrificio, fuerza de voluntad, siempre buscando la superación, muy motivador y exigente, con los demás y conmigo mismo. Las derrotas existen, sí. ¡No soy invencible! ¡Soy humano! La victoria y la derrota forma parte de las reglas de juego, y de las normas universales en toda competición. Desde el nacimiento, el destino tiene escrito fecha de la muerte para todos y todas, sin excepción. ¡Para mí, y para mis rivales también! Es una mierda, pero es la realidad. Por eso se trata de sumar el máximo de victorias posibles.

Entre mis grandes virtudes, demuestro a los demás que son capaces de superar sus límites, de vencer sus miedos, y que lo imposible no está tan cerca como nos puede parecer. Alcanzar el imposible, en estas fechas, todavía está en el infinito de nuestras capacidades.

Otra gran virtud mía es que me da asco la gente. ¡Sí, sí! ¡Sí, para mí esto es una virtud! La gente me repugna. No me gusta la gente. No creo en la gente, y por mí le pueden dar por el culo a la gente. Sólo hacen que joderte el día, que crear problemas, tocando los huevos con sus putas gilipolleces, y lo jodido es que toda esta tropa de subnormales, a millones que hay tanto chicos como chicas, se creen listos y superiores. ¡La puta madre que los parió! No soy sociable. No soy nada sociable, y no comparto espacios con la gente. Busco estar lo más lejos de la gente, no quiero conocer a nadie, y no voy donde hay gente, salvo por obligación laboral o estratégica en fotografía. Reconozco sí que hay personas individuales, exclusivas, que son maravillosas, pero son personas muy concretas. No representan la gente, y para mí la gente son como fariseos. ¡Ten muy en cuenta este punto al hablar conmigo! Es un rasgo muy identificativo de mi conducta y mi forma de ser.

Mi pareja y yo nos pasamos mucho tiempo en las montañas. Nos gusta descubrir terrenos, hacer excursiones por la montaña, disfrutar de la naturaleza, vivir los paisajes y aprender a cada segundo. Conozco muy bien las montañas y ríos desde mi infancia. Encontramos esos rincones mágicos y allí nos quedamos sentados, relajados, descansando, hablando o lo que nos la gana, ¡lejos, muy lejos, de la gente!.

Cada vez hay menos lugares solitarios porque la escoria de la gente está en todos sitios. El ser humano es el único animal que te lo encontrarías en el desierto, en el cielo, bajo el agua, en cuevas profundas, en la Antártida, en el espacio y hasta en la Luna. ¡Joder! ¡Estamos en todos sitios!

Además, el ser humano es el mayor depredador del planeta, y eso que tenemos leones, tiburones, cocodrilos, serpientes venenosas, tigres, orcas y hasta mosquitos que transmiten la malaria. ¡Pues no! ¡Hay que joderse! El número uno de los depredadores es el ser humano. Incluso todos esos animales juntos no ganan a la gente. ¡Que triste! ¡Que asco, de verdad! Por eso siempre se debe de estar vigilando alerta, porque con la gente todo es posible, lo mejor y lo peor. ¡No hay descanso! ¡Ni un segundo!

Sin embargo, a pesar de todo el asco y odio que me da la gente, soy simpático si intentas hablar correctamente conmigo. Soy respetuoso si me respetan. Soy muy dialogante, hablo mucho y soy asombroso y divertido, y lo digo real. Esta sorpresa le impresiona a la gente, porque esperan de mí que sea un chico borde, antipático y estúpido. ¡No! Yo no callo, y conmigo las sesiones son muy intensas, y no es contradictorio.

¿Complicado de entender? ¡No! Es muy fácil. Yo creo que las relaciones con las personas deben de ser muy intensas, han de ser divertidas, apasionantes y que sean aquellos bonitos e inolvidables recuerdos. Todas esas estupideces de pasar una tarde en la terraza de un bar tomando una bebida... esa tontería de ir al bar y jugar a cartas... la burrada de quedar para ir a mirar tiendas y probarse sombreritos a cada cual más ridículo... ¡qué mierda es eso de diversión! ¡Divertido que te cagas! ¡Es la alegría de la huerta, vamos! Tal como digo siempre, tengo miles de planes mejores antes que perder el valioso tiempo con esas gilipolladas.

También remarco que soy muy sincero, muy claro y muy directo. Eso es muy peligroso en esta sociedad. La gente siempre dice que le gusta la gente sincera y honesta. ¡Una puta mentira! ¡Mentira de grande como una catedral! La gente odia la sinceridad. La gente tiene miedo de hablar conmigo. No soy políticamente correcto, no digo las cosas para quedar bien, y la gente ni me saluda por la calle. Hace que no me conocen. Ni me escriben, ni me llaman, ni dialogan conmigo. Me esquivan. Eso es muy típico de la basura de la gente.

Sé que son rasgos que no sirven para ligar, pero aquí no se liga con nadie. Yo no quiero ligar con nadie. Esto no es una web de citas. Esto es una web de bondage, y nosotros quedamos con modelos simplemente para sesiones de fotos. Nada más. No hay vínculo emocional de ningún tipo, simplemente compartir una sesión de fotos cada uno en su bando, fotógrafo y modelo.

Referente a mí como Fotógrafo

Me encanta la fotografía, y hago fotos desde que era muy pequeño. Mi primera cámara fotográfica fue analógica, una pequeña Werlisa de los antiguos carretes de negativos y una palanca manual para ir avanzando el carrette foto a foto. Apenas tenía yo doce años. ¡Que tiempos aquellos!

Durante muchos años mi disciplina fue el fotoperiodismo. Siempre he trabajado para periodismo internacional, agencias y Organismos, a nivel informativo, documentación o investigación. Tengo secretos en estos campos, que no voy a explicar porque esto es una web de bondage, y no importan.

Estoy muy implicado en libertades, denuncias y decenas de miles de atrocidades que hace el ser humano cada día. En periodismo he sido siempre fotoperiodista de combate. He trabajado en situaciones y lugares muy complicados y peligrosos. Tengo experiencias brutalmente duras que dejan cicatrices, pero esto es la vida, y puedo presumir que ha trabajado con total independencia. Me siento muy orgulloso de mi fama, de mi prestigio, de no haber cedido jamás ante ninguna presión o amenaza, sea de quien sea. Tenía permiso para el combate, y disponía ¡y dispongo todavía! de las herramientas que hagan falta para todo tipo de batallas. Me estoy haciendo viejo, sí, y estoy cansado y herido, pero creo firmemente en que las personas tenemos un destino escrito desde el nacer, y no se puede escapar hasta la muerte. Es mejor aprender a jugar, que no jugar.

También he cubierto al máximo nivel los deportes, la política, moda, motor, teatro, espectáculos, o conciertos, pero estaba hasta los putos huevos de la tropa de egos subnormales en futbolistas y cantantes y famosos o famosas de los cojones, y me fui retirando e intentando hacer las mínimas coberturas posibles. Me retiré definitivamente con la vergonzosa, manipuladora, histérica, frívola y vomitiva cobertura que realizaron los medios de comunicación de mi país de las noticias del coronavirus. Me dio asco. Fue la mayor demostración jamás visto de la bajeza del periodismo, de su nula neutralidad y de su servicio mayordomo de los políticos.

Desde entonces sólo hago coberturas muy puntuales para mis medios internacionales favoritos, periodistas amigos que necesitan una ayuda u Organismos internacionales. No trabajo nunca para los medios de comunicación nacionales, locales o autonómicos, de este país.

También soy fotógrafo bondage desde mi adolescencia. Me encanta el bondage, y me encanta la fotografía. Es mi pasión, mi entusiasmo, mi arte, y forma parte indiscutible de mi manera de ser. Hago fotos de bondage desde que era un joven estudiante. Estoy a punto de alcanzar los 30 años de experiencia haciendo fotos de bondage, desde mi juventud. Eso significa que me estoy haciendo viejo, ¡¡¡mierda!!!

Me encantan las fotos con sol. Me crié rodeado de naturaleza, bosques, campos, ríos y sol, y me gusta la iluminación del sol. La fotografía es algo personal, y cada uno tiene sus gustos. Hay gente que le gusta en blanco y negro. Yo las odio en blanco y negro. Las fotografías en blanco y negro son las típicas fotos de mierda que cuando era estudiante me salían borrosas, con ruido, y las convertíamos en blanco y negro para disimular su mala calidad. Esto es cuestión de gustos. A mí, repito, me encanta con sol, y siempre las considero las mejores fotos.

He visto crecer la fotografía año tras año. He visto el cambio de las analógicas a las cámaras digitales. He visto cámaras compactas y cámaras reflex. He visto los cambios generacionales en la sociedad, y me entristece la decadencia de la fotografía actual. Hoy en día cualquier imbécil se cree fotógrafo o fotógrafa porque se ha comprado una cámara de fotos y el dependiente/a de turno le ha dicho que es una cámara muy buena. Cualquier subnormal, tantos chicos como chicas, se creen un mito de la fotografía. La gente se preocupa y se obsesiona con tener miles de seguidores y seguidoras en sus redes sociales para darle "Likes" a fotos que dan vergüenza, que son ridículas y espantosas. Cualquiera se cree que con su móvil va a hacer las fotos a la misma calidad que las grandes cámaras de un mercado que se está hundiendo por la incultura en fotografía.

Yo tengo mi prestigio. No tengo facebook, no tengo instagram, no me hacen falta, y nunca me han hecho falta. Las redes sociales son empresas cuyo negocio económico es el valor del conjunto y el volumen de datos, y el daño que muchas personas están haciendo es ya irreparable.

También tienen parte de culpa en esta decadencia las empresas del sector, produciendo cámaras de mucha peor calidad en comparación con las antiguas analógicas. Las ópticas son mucho peores, hay sensores que no deberían de fabricarse, y las grandes cámaras están a precios desorbitados que cuestan muchos años de rentabilizar la inversión en su compra.

Todas estas ridiculeces modernas están haciendo mucho daño a los fotógrafos y fotógrafas realmente profesionales, y por extensión al impresionante arte de la fotografía.

Referente al bondage

Me encanta el bondage, y lo practico desde que era pequeño con mis juguetes. Es una elección libre, voluntaria, personal, ajustada a mis libertades personales, a mis gustos, a mis opiniones, y que comparto con todas las personas que viven su vida en las mismas condiciones, con el mismo entusiasmo, la misma pasión y el máximo respeto.

Para mí, el bondage el atar. Son fotos de las personas atadas. Esto no es sado, no es tortura, no es humillación, y las modelos no son sumisas. Yo no soy el Amo de nadie, y no me gusta el rol de Amo/a y Sumiso/a. ¡No! El bondage es erotismo, es arte, es indefensión, es morbo, es fantasía, es diversión, y es sexual. Hay gente que ve el bondage como algo muy artístico, hay chicos que les pone la polla dura las fotos de chicas atadas, y chicas que se masturban y se excitan con cuerdas. Cada uno y una puede tener su propia interpretación. Estan en su legítimo derecho. Esto es libertad. Esto es bondage.

Vivo el bondage con naturalidad, de forma natural, divertida, y que forma parte de mí. ¡Yo encantado! Hablo de bondage como hablo de teatro, de circo, de deportes o del tiempo. Es una conversación más.

Si alguien me ve como un depravado porque hablo de bondage, mi respuesta es que le den por el culo a estos analfabetos/as llenos de prejuicios y tabues. Si no le gusta mi pasión por el bondage, ¡me importa una mierda! Si no le gusta escuchar cómo hablo de bondage, ¡que se vaya! Si no me va a respetar, ¡la vida son combates, problemas y batallas! ¡Vamos a divertirnos! ¡Otra batalla más, otro enemigo más! ¡Así es la vida hasta el fin de los días!

Referente al lugar y los escenarios

Ahora mismo vivo en Barcelona. No me gusta nada la ciudad, no me gusta su gente, y me entristece el declive cultural de esta sociedad. En Cataluña se vivía muy bien, con una sociedad rica, próspera y avanzada, y una ciudad de Barcelona muy superior a otras capitales europeas de países más ricos económicamente. La vi de pequeño, la vi crecer en los Juegos Olímpicos del 92, la conozco muy bien internamente por mi trabajo en el periodismo, y es triste ver su deterioro moral, ético, cultural, social y económico, a pesar de mantener la fachada estética.

En las fechas presentes, su deterioro ciudadano es muy notable y perceptible. Es una ciudad tensa, estresada, cada vez más violenta, saturada de un turismo de muy baja calidad, con gente excluida de la sociedad durmiendo por sus calles, con problemas de vivienda, de seguridad, de respeto, de educación, con un empobrecimiento progresivo de la cultura, con barrios afectados por el consumo y venta de drogas, con skaters que se pasan todo el día en plazas y calles con sus monopatines infantiles, gente irresponsable circulando con patinete a toda mierda por la acera, y muchas otras razones que me hacen aborrecer esta ciudad.

Sin embargo, vivo en esta ciudad que detesto. ¿Por qué entonces vivo aquí? Porque no soy rico. No puedo vivir donde quiero. He de vivir donde me toca joderme y aguantar estupideces mientras no seamos millonarios, y a este ritmo faltan muchos años para ser millonarios, por lo que las fotos se hacen en Barcelona y Cataluña.

Me encanta variar los escenarios. En la variedad está la creatividad. No me gusta nada las fotos de estudio, o en mazmorras y cosas así. ¡Lo detesto! Los estudios y las mazmorras son fríos de sentimiento. Sólo son guetos, o negocios con afán de lucro. No tienen pasión, no tienen entusiasmo, no tienen alegría, no me enseñan la vida real. También me dan asco las fotos con los fondos retocados pintados de negro. Eso lo hacia yo cuando era estudiante y estaba aprendiendo, y todavía tengo fotos de aquellos años guardadas, ¡ahora que lo pienso!.

A mí me encanta cambiar de escenarios. He hecho sesiones de bondage con chicas atadas en tractores, caballos, barcos, salas de billar, gimnasios, sexshops, castillos en ruinas, edificios abandonados o coches clásicos antiguos, entre otros ejemplos.

Mis dos escenarios favoritos son fotos atadas en el agua que podéis ver en la categoría waterbondage, y también me encanta el bondage outdoor, es decir, exteriores, hacer fotos en los bosque, atadas en la montaña, prados y todo lo que sea naturaleza y ambientes rurales, porque me gusta mucho el sol y la alegría que le da a las fotografías.

De todos modos, me adapto a las modelos, porque hay muchas chicas que se niegan a hacer fotos outdoor o waterbondage. La realidad es que los límites siempre los pone la modelo. Básicamente la gran mayoría de fotos es el proyecto bondage de mi pareja y yo, y nosotros hacemos de todo, pero cuando participa otra modelo me ciño estricto a los límites de la modelo. Ella manda sobre lo que permite y no pemite. No pasa nada. Mi pareja y yo ya haremos otros días los espectaculares escenarios que podéis ver en la web.

Conclusiones finales

Yo pienso que está bastante bien explicado.

No es un texto para ligar, lo sé, pero tampoco voy a ligar con nadie. Esto no es una web para ligar. Esto no es una página de anuncios para hacer amigos o amigas. Esta es una web de bondage, propia y personal, abierta a que puedan participar chicas serias, profesionales, respetuosas, con carácter y con personalidad, interesadas en alguna sesión bondage, y el texto es una presentación. Si gusta, ¡bien! si no, ¡también! Lo he dicho antes. Soy sincero y directo, y esto es lo que es, bondage.

Con este objetivo creo que la información aquí contenida es muy completa para que puedas tener una idea de quiénes somos o quién soy, seas quien seas.