El uso de las mordazas en el bondage profesional real

En la temática bondage se usa en bastantes ocasiones las mordazas, y la gran mayoría de personas adeptas a esta práctica creen que un bondage real, bien hecho, debe de ir acompañado siempre de una mordaza, o al menos de los ojos vendados. Yo no uso mucho los ojos vendados en las fotografías, porque los ojos son muy expresivos y transmiten muchas emociones, y me gusta que se vean los ojos, pero sí que uso mordazas, y ahora os explico cuáles son las mordazas más usadas.

Hay muchos tipos de mordazas. El mercado de los productos eróticos mueve decenas de miles de millones de euros al año, y lógicamente en un sector de este gigante económico mundial hay productos e innovaciones de todo tipo.

¿Cuántos tipos de mordazas se usan? Las mordazas más usadas, que habréis visto en miles y miles de vídeos y fotos, son las ballgags, nombre en inglés. En español se les llama también "mordaza de bola" o "bola" o "bozal" y, tal como indica su nombre, es una bola de diferentes medidas, entre los 35mm y los 45mm, que se introduce dentro de la boca y se ajusta fija con una correa que se cierra con una hebilla detrás de la cabeza.

Yo la uso mucho, en la gran mayoría de las sesiones fotográficas y de los vídeos, porque es una mordaza muy estética, bonita y efectiva, que te hace sentir con intensidad el entusiasmo por el bondage, porque lógicamente el usar mordazas requiere conocimiento por parte de la persona que ata. Debe de saber lo que está haciendo con seguridad, y debe de saber interpretar y leer cómo va la sesión, si la modelo está cómoda, si se encuentra bien, si tiene algún problema, si se encuentra mal, o si está cansada, por ejemplo.

El harness gag es otra mordaza que se usa mucho. Es la misma mordaza, pero con la diferencia de que se ajusta en la boca a través de unas correas que pasan también por encima de la cabeza, además de la correa rodeando el contorno por las mejillas, y se cruzan todas detrás de la nuca, aunque se ajustan con hebillas diferentes. Esta mordaza suele tener bolas más grandes.

El ring gag es una mordaza muy usada con fines sexuales y torturas. Hay diferentes modelos, y consiste básicamente en un aro que se coloca detrás de los dientes, y queda la persona amordazada con toda la boca abierta sin posibilidad de cerrarla. Hay aros muy grandes que consiguen la máxima apertura de la boca, sin poder cerrarla, y se usa para escenas de sexo oral, metiendo la boca dentro de la boca de la persona amordazada. Provoca bastante babeo, y es muy normal ver a la chica babeando como si fuera una cascada, casi ya desde los primeros segundos de la felación. También provoca molestias en la mandíbula, que queda como adormecida.

La cuarta mordaza más usada es la cinta de precintar. Para ser efectivo, lo ideal es dar toda la vuelta a la cabeza con la cinta de precintar, dando tensión y firmeza a cada vuelta, pero sin apretar con locura, porque entonces se dificulta peligrosamente la respiración, y eso no se puede hacer. El inconveniente es que se arrancan los pelos adheridos a la cinta cuando se quita la mordaza.

En este mismo formato de la cinta de precintar, hay personas que ponen telas enrollados como pelotas dentro de la boca. Esto puede ser muy peligroso porque seca la boca y la persona puede asfixiarse. Es una práctica muy extendida, que lo hace mucha gente. Yo no lo he hecho nunca. No me gusta este estilo de mordaza.

Estas son las mordazas más habituales.

¿Cuáles son los riesgos de las mordazas? Siempre hay que estar atento cuando se usan las mordazas. Esta atención máxima debe de ser todavía mayor acentuada cuando la modelo no tiene experiencia con la mordaza. En estos casos, el primer paso es que la propia modelo pruebe las sensaciones que le transmite la mordaza antes de empezar la sesión, para que conozca las sensaciones y diga si le provoca alguna molestia.

Hay personas que no soportan las mordaza. Sienten que su garganta les da como espasmos, que les cuesta respirar, o les da incluso náuseas, entre los factores más comunes. El desarrollo físico en nuestra etapa de crecimiento como seres humanos tiene sus particularidades en cada persona, y no somos idénticos. No existe entrenamiento eficaz e indiscutible, y no recomendamos entrenamiento de la mordaza para este tipo de personas. No se puede entrenar, que esto no es un gimnasio. No estamos haciendo pesas. Se puede ganar experiencia con las modelos que llevan bien la mordaza, pero no se puede entrenar, porque cuando es por rechazo físico los problemas pueden aparecer siempre en cualquier momento, incluso dentro del juego erótico entre parejas. Si no pueden soportar esta mordaza, se busca otra mordaza, porque ¡no! es ¡no!. Hay que respetar la seguridad por encima de todo.

En mis sesiones fotográficas, he hecho fotos con modelos y he tenido que quitar la mordaza ya en el primer segundo. Hay chicas que intentan probarla y dicen que sí, pero cuando la prueban notan las molestias, y he tenido que quitarle la mordaza porque le molestaba mucho. No pasa nada. Estas cosas ocurren, y se hacen las fotos sin mordaza también.

Por el contrario, hay personas que lo llevan de maravilla desde el primer minuto. Hace años conocí una modelo que no había probado nunca esta mordaza, se la colocó y aguantó toda la sesión de media hora sin ningún problema con esta mordaza, sin quitársela ni un segundo, y ella toda cómoda y muy tranquila. Es una cuestión de aceptación del cuerpo de aquel objeto. Los nervios y los miedos que pueda tener en la cabeza esa persona también influyen, pero no hay que convencer nunca a nadie de nada. Es peligroso, y no se hace.

Nunca jamás se puede dejar sola una persona amordazada. No hay que ser bestias. La seguridad y el sentido común tienen que estar por encima de todo.

¿Qué curiosidades tiene cuando se usa las mordazas? Cada mordaza tiene su peculiaridad. En la mordaza de ballgag, mucha gente babea. La bola dentro de la boca provoca alteración en la salivación, y se babea generalmente por los extremos de la comisura de los labios, o por el labio inferior central. También es cierto que hay gente que sabe controlar el babeo. Esto ya son las habilidades propias de cada persona. Sin embargo, con el ring gag o las medical gags se babea mucho más.

Otro detalle es la comunicación. Se puede conseguir entender lo que te está diciendo una persona amordazada, pero no es fácil. La mayoría de las ocasiones se logra saber lo que está diciendo, pero si te esta explicando que ayer vio una película por la televisión y te explica el guión no se va a entender nada. Por eso siempre recomiendo que en las sesiones se refieran solamente a las ataduras, molestias o detalles relacionados directamente con las fotos. Por ejemplo, a veces las modelos te dicen que se le ha movido el peinado, o que tiene una hormiga en la pierna en las fotos en el bosque. Eso sí se entiende. El guión de la película de ayer por la noche no se entiende, pero esto se habla después de la sesión.

El tape gag, que es amordazada con cinta de precintar, da muchas historias. Su popularidad se debe a que es muy barata, se puede comprar en muchos sitios, se disimula en casa, se puede usar para arreglos caseros, y la acepta la gran mayoría de personas. Hay todo tipo de cintas de precintar, y todo tipo de experiencias. A mí me ha pasado de todo con este tipo de cintas. Una vez compré unos rollos que no se enganchaban. Se caían. No se enganchaba a la cara, y la modelo se estaba descojonando de risa. Otras veces ocurre todo lo contrario, engancha un montón, queda bien pegado, demasiado, y hay que desengancharla poco a poco. No se puede desenganchar a la bestia. Hay que ir lentamente y con cuidado.

He de decir que la cinta se coloca con la boca cerrada, por encima de los labios, pómulos, mejilla y barbilla. Hay vídeos porno donde se ve a la persona amordazada con la boca abierta, y que le ponen la cinta dentro de la boca rodeando la cabeza. Eso no está bien. Me importa una mierda la locura que se pueda ver en tal vídeo, o lo que haga tal o cual o pascual. Nunca debéis de colocar cinta dentro de la boca abierta. ¡Nunca!. No hacer bestialidades. La cola puede ser tóxica. Se deshace, y es peligrosa dentro del cuerpo. Insisto, es tóxica, y la cola de la cinta dentro de la boca puede hacer que tengáis que llamar al médico de urgencia, o que os encontréis mal. No hacer tonterías ni estupideces. También corta en las comisuras de los labios, y sentiréis dos cortes en los extremos de los labios.

Cuando la cinta de precintar rodea toda la cabeza, pillando el cabello al dar las vueltas, es habitual que pille algún pelo, y al quitarla suele romper algún pelo a la altura de dónde se ha puesto la cinta de precintar. Esto también depende de la solidez de la cola que tenga la cinta. Se suele hacer la mordaza rodeando la cabeza porque es más efectiva, está mejor amordazada en estética la modelo, de mejor agrado para el público. Suele impedir muy notablemente el habla, dejando tan sólo hacer murmuros, pero la comunicación sigue siendo la misma que os he explicado en los párrafos anteriores.

¿Qué mordaza usar en las sesiones de fotos? Yo casi siempre uso el ballgag, porque es muy estética, porque la lleva muy bien mucha gente, y porque es la preferida por la mayoría del público entusiasta del bondage. Yo siempre propongo usarla, pero no es obligatoria, porque sé perfectamente que hay gente que le gusta probarla, que le gustaría usarla, que dice que sí, pero cuando la prueba no la soporta, y hay que saber esta realidad.

En teoría el ringgag es la mordaza más dura de los cuatro estilos de mordazas que he hablado, pero esto no es una máxima cierta. No es verdad. Este año he conocido a tres chicas que llevan mejor el ringgag que el ballgag. Es curioso, porque el concepto general es al revés, pero con ellas no. A estas chicas les molestaba el ballgag, pero no les molestaba nada el ring gag, lo que demuestra que cada persona es distinta, y que cada persona debe de ajustarse a sus gustos.

Yo siempre les doy a elegir a la modelo qué mordaza quieren usar, y antes de empezar la sesión deben de probarla para ver si les da algún tipo de molestia, y qué dice su cuerpo. Esta es una regla mucho más obligatoria con las modelos sin experiencia.

¿Por qué se usan tanto las mordazas a nivel profesional? Es muy normal que al público amante del bondage, que vive el bondage, que le encanta esta practica, quieran usar mordazas, bien sea para amordazar, o para ser ellos y ellas amordazados y amordazadas. Me explicaba una persona que una persona atada sin mordazas es como un coche sin ruedas. En realidad, hay millones de personas en todo el mundo que practican con mordazas.

A nivel profesional, las mordazas son un elemento indiscutible que te indica el nivel profesional de la chica, bien sea ball gag o una firme cinta de precintar. Las sesiones bondage sin mordaza sólo buscan ese protagonismo estético para las redes sociales y no asustar a la gente miedosa y cobarde, pero yo siempre digo que es como un plato de comida al que le falta su mejor ingrediente, el principal ingrediente. Se puede comer también, por supuesto, pero le falta ese detalle para alcazar la excelencia y la competividad máxima.

De todos modos, los atadores y atadoras deben de ser adaptarse a las circunstancias, y saber que hay personas que no aceptan mordazas o que no permiten mordazas. Los límites siempre los pone la modelo, que es quien manda.

¿Hay más mordazas? Yo he hablado de la ballgag, el harness gag, la cinta de precintar y el ringgag, porque es muy habitual su uso en producciones profesionales de fotografía y vídeo bondage, pero hay muchas más mordazas en el mercado. Muchas de estas otras mordazas son muy duras y peligrosas, como la inflablegag, las que llevan garfío, o la dildogag, y que sólo pueden ser usadas por personas expertas, tanto en el que ata como con la modelo atada.

Yo he hablado de las cuatro mordazas más usadas, y que en su gran mayoría son las favoritas del público.

¿Algún otro detalle más? Termino recordando que la mordaza, como su nombre ya indica, tiene como finalidad tener la persona amordazada. Esto significa que no puede articular palabras, pero sí puede emitir murmuros de muchos tipos con los que se expresa y puede indicar si está bien o hay problemas. Se entiende casi siempre, y es obligatorio confirmarlo repitiendo en voz alta lo que la modelo crees que ha expresado. Eso sí, hay que ser frases imprescindibles relacionadas con el desarrollo de la sesión. No es el momento de hablar del precio de la barra de pan.

La comunicación con la persona amordazada es imprescindible establecerla, y es ideal antes de empezar la sesión establecer algún señal o contraseña que pueda advertir de la necesidad de quitarle la mordaza. ¡Sin debate! Quitarla es quitarla, y lo es en el mismo momento que lo pide. Nada de esperar. No vale decir que terminas en un minuto. ¡No! La seguridad, el respeto, la confianza y seriedad, está por encima de todo.