El concepto de "peligro" en bondage

Hay una historia que refleja muy bien el concepto de lo que es peligroso... ¡¡o no!!. Es muy fácil de resumir esta historia. Yo estaba hablando con una chica. Me contó con un tono de voz nerviosa que le gusta el bondage, pero no había posado nunca en fotos bondage porque le daba miedo que le pudieran ocurrir cosas. Me lo dijo, y justo a continuación me explicaba contenta que se iba tres semanas a Bulgaria con un chico que había conocido hacia una semana en las calles de Barcelona, y le había invitado a ir a Bulgaria con él

¡Yo no lo entiendo! ¡Que alguien me lo explique! ¡Porque yo pienso que es al revés! Yo pienso que lo peligroso es irte tres semanas a Bulgaria con un chico al que has conocido en la calle hace una semana, y que te invita.

Esta anécdota nos invita a reflexionar sobre lo que es peligroso en la vida diaria y rutinaria de la gente. No voy a hablar de los peligros que puede haber en deportes de riesgo, o en situaciones excepcionales. Voy a hablar de los peligros rutinarios, y para ello voy a plantear situaciones reales.

Comienzo hablando de los peligros rutinarios en la vida diaria de la gente, y lo haré usando el bondage en la misma frase.

Un primer caso. La gente dice que es peligroso el bondage, y te lo dicen fumando. Se ha dicho millones de veces que fumar mata. Lo han dicho las autoridades sanitarias. Lo dicen las estadísticas oficiales de las causas por las que muere la gente. Lo han explicado por televisión, por radio, por prensa escrito, y por Internet. Lo han dicho los gobiernos. ¡Muy peligroso! Pero la gente sigue fumando. El bondage no lo practican porque es peligroso. ¡Pero fuman! ¡Hay que joderse!

Otro caso. La gente dice que es peligroso el bondage, pero conducen coches y motos. Decenas de miles de personas mueren al año por accidentes de tráfico, y decenas de miles sufren secuelas y lesiones irreversibles. Para evitar los accidentes existen unas grandes medidas de seguridad en la industria del automóvil y en la carretera, pero la gente sigue muriendo en accidentes de tráfico. ¡Y seguirán! Porque la gente seguirá haciendo el imbécil al volante. Hay gente que sigue conduciendo drogados, borrachos, que van de expertos sobrados, que ponen el coche a doscientos por hora donde no se puede, que miran el móvil mientras conducen, que se maquillan al volante, y mil temeridades más. ¡Pero el bondage no lo practican porque es peligroso! ¡Hay que joderse con la de estupideces que se escuchan!

Podría continuar. Podría hablar del alcohol y la gente que muere por las enfermedades causadas por el exceso de alcohol. Podría hablar de la gente que cruza el semáforo en rojo, y les importa una mierda si viene un coche, una moto, un autobús o un avión de combate, que cruzan poco a poco, con aquel desafío de quien dice que no tienen huevos de atropellarte, y quizá es cierto, quizá no lo tienen, pero es muy probable que tampoco tienen tiempo de frenar o esquivar. ¡Y podría continuar horas! Pero para toda esta multitud lo peligroso es el bondage. ¡Subnormalidades!

Los tres grandes factores que marcan el concepto de miedo y peligroso son la ignorancia, el desconocimiento y los prejuicios.

En el caso de los miedos por estúpidos prejuicios, yo no trabajo con este tipo de personas. No les hablo, no me interesa conocerlas, y no me importa nada sus miedos de mierda. Yo no ayudo a esta gente, yo no les enseño, y que se jodan con sus miedos. Los miedos basados en estas estupideces es problema de los cobardes y ni tan siquiera me esfuerzo en darles alguna explicación. Tal como he dicho antes, no me interesa nada esta gente, ni profesional ni como amigos y ni quiero conocerlos, o conocerlas. No van a superar su miedo si no pierden sus prejuicios, y por lo general esta gente no tiene ni putas ganas ni una mínima fuerza de voluntad para superar sus prejuicios. ¡Ni quieren superarlos! Los sumamos a la lista de enemigos, simplemente. La vida es combate y batallas hasta el último día. Es lo que es.

Los miedos por desconocimiento o ignorancia sí que pueden superarse. Se necesita voluntad, interés, ser personas de mente abierta, estar dispuesto/a a aprender, usar el sentido común, la lógica, pensar, escuchar, comentar, hablar, y comparar diferentes escenarios, entre otros requisitos. ¡Creo que es pedir demasiado a la gente!

De todos modos, por supuesto que el bondage sí tiene su peligro y riesgo. ¡Por supuesto que sí! Saltar un escalón de un palmo de altura también es peligroso. Hay gente que tropieza y se cae al saltar. ¡Todo en la vida tiene su parte de peligro!

Es innegable, pero no pasa nada. Por eso se supone que somos el ser animal más inteligente del planeta, aunque en millones de especímenes humanos no lo parece. Miles y miles de gente parecen subnormales perdidos sin solución. El resto de gente sí puede pensar y adoptar medidas para evitar los riesgos, y yo os voy a hablar de los peligros sí reales, que deben de evitarse en las sesiones bondage.

En primer lugar, hablaremos de dónde NO se debe de poner cuerdas. No se debe de poner nunca una cuerda en contacto con el cuello. El cuello es una zona que no se debe de tocar nunca. Hay que recordar a la gente que el juego erótico o la fantasía sexual de la asfixia es de los que causa mayor número de muertes por accidentes durante el sexo. Una cuerda en contacto con el cuello es un peligro, porque puede hacer opresión con cualquier mínimo movimiento, aunque sea sin intención, y no se debe de poner nunca. Sé que lo he dicho antes, pero la respiración debe de ser siempre completamente normal.

En segundo lugar, hablando de los peligros sí reales, las personas es otro de los puntos a valorar en todo peligro. Quizá es el punto más importante junto con el primero mencionado, porque vivimos en una sociedad cada vez más llena de locos, psicópatas, violentos e imbéciles sexuales. No es ninguna sorpresa, y tampoco es ningún secreto. El ser humano el mayor depredador del planeta, el animal más peligroso, y eso que existen tiburones, leones, cocodrilos y muchos más. ¡Pero no! Todas estas especies son como corderos si los comparamos con la gente. ¡El animal más peligroso es el ser humano! Por lo tanto, hay que elegir correctamente las personas para practicar bondage.

El tercer punto es cumplir un paso previo, imprescindible y obligatorio, en todo juego o sesión, que es la comunicación. Hay que hablar, y hay que preguntar. Hoy en día parece que la gente se está olvidando de hablar. Quedan por mensajes que se mandan por el móvil, se escriben por facebook, y hasta se mandan besos por el móvil. ¡Que romántico! ¡Tierno para llorar que te cagas, vamos! A este ritmo la gente acabara follando a través del móvil. Parece imposible, lo sé, pero ya nada es descartable en la estupidez humana.

Por lo tanto, hay que hablar, sí. La gente habla de ideas políticas, habla de creencias religiosas, habla de deportistas, de las guerras, del mundo, de los sombreros y hasta de las mermeladas. ¡Por supuesto que sí se habla de bondage! Habla todo, pregunta todo, comenta todo, expresa todo, y que no quede ninguna duda. Todas las respuestas deben de ser sinceras, claras, directas, naturales, espontáneas, y hay que responder sin evasivas, sin tartamudeos, sin dudar, y todas las preguntas tienen que ser sin miedo y sin vergüenza. ¡Pregunta! Si no responde, ¡que se vaya a la mierda!

El cuarto punto es la experiencia. En mi opinión la experiencia es igual de importante, o incluso más importante, que la confianza. La gente confía en su pareja, confía en sus amigos y en sus amigas, y confian porque los amigos y las amigas no quieren hacerte daño. Sin embargo, el riesgo de accidente existe por la falta de experiencia. Por eso yo siempre pienso que las parejas deben de comenzar poco a poco, primero haciendo juegos simples de las manos atadas a la espalda, o en plan bondage de ir por casa como es atada a la silla o a la cama, e ir evolucionando con la experiencia. Hay confianza, pero no hay experiencia, y es peligroso, y por esta razón creo que la experiencia es más importante que la confianza.

Otras personas buscan desconocidos o desconocidas, pero hay que ir con cuidado de no encontrarse un puto imbécil de mierda con menos cerebro que un mosquito. ¡Sí, los hay de éstos! ¡En chicos y en chicas! ¡Hay muchos! ¡A miles! No es una buena decisión guiarse por las fotos que algún chico ha puesto en su Instagram, su Facebook, los "Likes" que tengan o los comentarios que ponga la gente. Yo comprendo que las redes sociales están de moda, y como tal también están eclipsando el uso del sentido común y el pensamiento. Estamos en una época donde parece que las redes sociales piensan por la gente, pero sólo usando un mínimo de inteligencia la gente puede darse cuenta de que no se puede elegir una persona por los seguidores que tiene, por los "likes" que le dan o los comentarios. ¡Hacer la medición por estos factores es una desastre!. Con este barómetro hay un riesgo alto de tener malas experiencias y accidentes. Hay gente que ya le ha pasado.

La gente se ha vuelto cada vez más independiente, ha perdido la capacidad de conversación, y la comunicación es el punto más importante en la seguridad. La gente ya no llama. Te envía whatsapp, sin darse cuenta que el texto escrito no tiene tono de voz, no sé con qué tono de voz me hablan, no sé si tartamudea, si está nervioso o no, y no sé si ha sido respuesta espontánea o preparada. Me importa una mierda el whatsapp, y no tengo whatsapp, ni quiero, ni hablo por whatsapp. ¡Ni sé cómo funciona! Es tan fácil como llamar y hablar.

Si se pierden estas capacidades y estas habilidades humanas, aumenta sí el riesgo y los peligros. ¡En todo! ¡En cualquier campo de la vida!. La comunicación es esencial.

Por último, otro peligro es el alcohol y las drogas que consume mucha gente. Nunca jamás se debe de practicar bondage con gente que está borracha. Me importa una mierda si es dos vasos de vino, una cubata o se ha metido la botella entera y es un alcohólico de primera línea. Me da absolutamente igual. El nivel de permisibilidad tiene que ser cero. El alcohol distorsiona la realidad, crea euforias equivocadas, y el nivel de peligro y riesgo es muy alto con la gente que ha bebido alcohol, sea lo que sea. Nunca se menclan el bondage y el alcohol. ¡Nunca! ¡Los chicos o chicas que no lo entiendan que le den por el culo! ¡No hagáis bondage con esta gente!

Otro peligro es la gente drogada, y nunca se practica que están bajo los efectos de las drogas, o cualquier otra sustancia estupefaciente. Hoy en día hay un montón de drogas y pastillas y nombres que no conozco, porque este tema me repugna y no tengo ningún interés. El bondage y las drogas no se mezclan. ¡Nunca! ¡Ni tan siquiera un porro! Alteran los reflejos, la capacidad de reacción, la percepción, e incluso a vida sexual, porque hay chicos que no se les levanta la polla cuando se fuman porros. Por lo tanto, no se disfrutra ni follando.

Para practicar bondage se debe de estar en estado sano y lúcido, con plenas facultades físicas y mentales. Es lo mismo de antes. El nivel de permisibilidad es cero. ¡Cero real! Si algún gilipollas dice que no puede esperar y necesita drogarse, ¡NO hay sesión! ¡Jamás! El peligro es muy alto con este tipo de personas adictas que demuestren usar muy poco el sentido común. Nunca se debe de practicar bondage en estas condiciones.

Yo recuerdo una vez que vino una modelo para una sesión con malos síntomas. No sé qué le pasaba. Yo no le hago test de drogas a la gente, no. No es mi trabajo, y no tengo permiso. La chica nos contó que se había ido de fiesta, se había pasado toda la noche con mil locuras, vino sin comer, agotada, y una resaca monumental. Yo NO hice las fotos con ellas. Anulé las fotos, y nunca he vuelto a trabajar con ella. No me interesa este tipo de gente. Es peligroso hacer bondage con esta gente.

Visto todo el artículo, para mí está muy claro que todo es peligroso si nos ponemos a buscar los peligros a todas las situaciones. Es innegable que el bondage también tiene su peligro y su riesgo, pero también es peligroso saltar a la comba. La gente hace cada día centenares de gestos y acciones que son peligrosas y que han sido mortales para millones de personas en toda la historia. Por lo tanto, la gente que no hace bondage porque dice que es peligroso no es verdad. El peligro y los riesgos sólo es una excusa vulgar, ridícula y patética. No se atreven porque son un saco moral lleno de prejuicios. No se atreven porque tienen un montón de tabues. No se atreven por la incultura y el analfabetismo que le hace ver el sexo y las fantasías como algo de pervertidos y psicópatas. No se atreven porque no tienen valentía, porque son aburridos y aburridas, y hablan del peligro porque no quieren que se atrevan los demás, para no ver su nivel de ridiculez personal. ¡Porque, si la razón fuera el peligro, no deben de saltar ni a la comba! ¡Y saltar a la comba sí se atreven! ¡O quizá tampoco! Hay gente que es muy aburrida.