Me gustaba tal como estaban colocadas estas dos balas de paja. Se pueden hacer miles de comparaciones, y a cada persona le dará su propia impresión. Yo lo veía en el plan fotográfico, y quedaban bonitos, con las hierbas altas aunque secas porque llevamos tiempo con poca lluvia.

Thyffany se colocó entre las dos balas de paja. Hay muchas más balas colocadas en hilera y esparcidas por los campos. Ya hemos hecho muchas veces fotos con las balas de paja, sentada encima de éstas, tumbada, estirada y todo tipo de posiciones. Son muy bonitas, y es muy habitual que los fotógrafos y fotógrafas las usen de escenario, sobre todo en bodas. Es un escenario que se hecho bastantes veces para el álbum de bodas de la gente.

El bondage fue con las manos atadas a la espalda. Las cuerdas recorren toda la espalda, esparciendo los nudos y atados firmes a las tres largas cuerdas que rodean su cuerpo, que consiguen unas ataduras de completa eficacia y sin poder desatarse. Colocamos la mordaza, y comenzamos a hacer las fotos.

El sol y la iluminación en esta época del año quedan muy bien, y no había nubes, porque llevamos casi todo un mes que tenemos nubes recorriendo el cielo cada día. No tuvimos que estar pendientes de tener un día nublado, pero sí debíamos de estar pendientes del tren, además de la gente como siempre. No lo parece, pero justo detrás de los árboles pasa el tren. Lo sabemos, pero el rincón es estratégico. Le terreno es irregular, y la leve pendiente de detrás de los árboles hace que no se ve el tren, aunque pasa a apenas diez metros de distancia.

Es otra curiosidad de nuestras fotos bondage que sumamos a todos los años de experiencia.