Outdoor Bondage. Este coche es un Seat 850 Especial, un vehículo de la España antigua y que las nuevas generaciones no tienen ni puta idea de que existía este coche. Sí, sí, con este coche, que el aire acondicionado era abrir las ventans y sacar la cabeza para que te diera la corriente de aire, la gente se montaba viajes muy largos. Sí, con este coche de volante que tenías que ir al gimnasio y ponerte cachas para girarlo, la gente se iba de vacaciones. Sí, este era un coche típico de esa España de los 600 y los 127 y el 850, por poner tres ejemplos.

"Atada sobre el capó de un Seat 850 Especial"

Tal como se ve en las fotos, este coche ahora no le van ni los intermitentes. ¡No va nada! Directamente, que no funciona, y no se necesita ser mecánico ni tener el carnet de conducir para darse cuenta. Lo máximo que se puede hacer es abrir la puerta, y tampoco es muy fácil, que está muy dura.

En estas condiciones, hay que ir con cuidado con las colmenas salvajes de avispas, que se meten por sus ranuras las avispas y allí hacen su colmena. El día de las fotos revolotean avispas alrededor del agua, por lo que en las próximas semanas se puede haber instalado un enjambre de avispas, pero en estas fechas todavía soplan los vientos fríos del invierno, a pesar de que el sol ya calienta, y las avispas van "borrachas", como se suele decir coloquial y popularmente. Se llama con este nombre este mes de avispas porque su vuelo es errático, chocan contra los obstáculos, no atacan, no pican, y dan vueltas muy raras. Básicamente, van "borrachas" porque les falta temperatura de calor suficiente, y van libando por todas las flores y árboles. ¡Demasiado polen! ¡No, no, es broma! Las avispas, aunque cuando pican dan por el culo y te acuerdas de su puta madre, son vitales e imprescindibles en la naturaleza por su gran polinización.

Nosotros hicimos la sesión con Thyffany atada sobre el capó del coche, con las piernas atadas por tobillos y muslos, las manos atadas a la espalda y amordazada. La toma fotográfica está muy clara, enfocando a los valles y campos que tiran hacia arriba, porque quedaba precioso el azul celeste de un cielo radiante, claro y despejado. Puede decirse que, sin pretenderlo, el coche está aparcado en la posición perfecta para las fotos.