Outdoor Bondage. Me gustó mucho la colocación y orientación de estas tuberías, pero esto no es una empresa dedicada a la construcción o el taller de un escultor, o de un artista. Es una propiedad privada particular, y en estos lugares siempre hay que pedir permiso al propietario, por el hecho de ser educado, de tener respeto, de ser responsable, de la profesionalidad, y también desde el punto de vista de la legalidad. El propietario fue muy amable, y nos dijo que sí, que podíamos hacer las fotos.

Me gustaba este sitio porque tiene muchos rincone, y además me encantaba la toma pillando las montañas de fondo. Teníamos ese día todo el cielo azul celeste, e hicimos antes otra galería en ese mismo sitio porque estuve esperando que el sol estuviera en la posición adecuada para tener una buen iluminación, y así evitar el contrasol o enfocar con el sol de frente, porque esta era nuestra toma favorita.

"Atada sobre esta estructura con vistas de montañas al fondo"

En primera lugar, Thyffany se subió a lo más alto de esta tubería. No está abierta. Está perfectamente sellada con metal, un palmo por debajo del punto más alto del cemento que se ve en la fotografía. Después subí yo, porque el bondage se debía de hacer con la modelo ya subida. Esto alcanza casi los tres metros de altura, y sería prácticamente un trabajo de ingeniera avanzada subir a la modelo atada. Además sería innecesario, estúpido e irracional, porque se puede atar sin problemas arriba ya subidos.

La posición fue de rodillas. Hubiera sido imbécil hacer las ataduras de pie, porque hay riesgo de perder el euilibrio y la caída de tres metros es contra el cemento que rodea los cuatro costados. Aún estando de rodillas o sentada, la estabilidad no era del todo firme. La modelo necesitaba apoyarse con las manos de algún modo, porque podía tumbarse hacia algún lado. La solución más simple y segura fue las manos atadas a la espalda, pero separadas del cuerpo, pudiendo apoyarse sobre la estructura y sujetarse en los puntos que ella necesitara. La seguridad siempre es lo primero, vital y fundamental.

Los tobillos están atados juntos, pero he de reconocer que fue una tontería atar los tobillos, porque el sellado de la tubería está hundido un palmo y no se ven los tobillos, así que tuve que volver a subir y atar las piernas juntas a la altura de los muslos, para verse las piernas atadas.

Nos encantaba esa impresión de altura con la montaña al fondo, al mismo nivel que la modelo, y sobresaliendo la cabeza en el espléndido cielo azul. Quedaba genial. Molestaba el típico cable de la luz que en nuestro país cuelgan por los exteriores y se carga el paisaje, y también molestaba las torres eléctricas que destrozan la belleza de los parajes por todos sitios, pero la especulación inmobiliaria y los imperios de la electricidad hacen lo que les da la gana, y pagando consiguen que los políticos y administraciones de aquí les den todos los permisos que quieran para que su mierda sea legal. Pero esto en nuestra nación ocurre hasta con la tortilla y las patatas.

Para contrarestar, es cuestión de ir moviéndose y esquivando los cables como se pueda, y conseguí hacer muchas fotos sin pillar los cables, y las fotos nos encantaron. Quedó una sesión de fotos muy llamativa de bondage erótico.