Urban Decay. Bondage en edificios abandonados. Andando por esta fábrica abandonada nos encontramos con esta gran sala en la entrada de una de sus naves. Vimos sus columnas, en perfecta estado y en hilera, con todos los ladrillos y piedras de su tejado y paredes interiores derrumbadas, y decidimos ambientar aquí esta sesión bondage.

Las fantasías eróticas y sexuales de estar atada a una columna o a un poste son tan comúnes como atada a la silla o atada a la cama, aunque lógicamente no se práctican tan diariamente porque la gran mayoría de la gente no tiene una columna en su casa. Eso no significa que la fantasía no esté en su mente. Sí les gusta, pero no la práctican.

"Atada en esta columna sobre los cascotes caídos del tejado"

Nosotros decidimos hacerlo en su forma más clásica y sencilla. Yo soy amante del bondage duro y complejo. Ya lo he dicho mil veces en la web. Me gusta poner mucha cuerda, vueltas por dentro y buscar la máxima inmovilidad, pero soy consciente de que hay mucha gente que este tipo de bondage le da mucho respeto y miedo, o que prefieren un bondage más light, tipo erótico y sensual. Sin embargo, indistintamente del bondage, las ataduras siempre tienen que ser bien atadas, y no pueda desatarse. Esto se puede conseguir de mil formas. No siempre tiene que ser con las manos atadas a la espalda.

Esta vez, pensando en el bondage light, puse cuerdas en tobillos, muslos y torso, apretadas y tensa contra la columna, y puse cuerdas en ambos laterales, fuertes, para mantener las ataduras, pero no puse las cuerdas dando vueltas por dentro, que tanto me gustan. Este bondage es el habitual y sencillo atada a la columna.

Quise también hacer que las manos se vieran atadas por ambos lados. Para ello anudé las cuerdas en ambas muñecas com si fueran dos muñequeras, cerré los nudos, y puse la cuerda bien tensa de un lado a otro, atando ambas manos. El grosor de la columna, y su forma cuadrada, impide que las dos muñecas se acerquen. No pueden atarse juntas las muñecas, pero tampoco puede alcanzar los nudos. Permite la movilidad de poder mover el brazo arriba y abajo un palmo, arrastrándose como si fuera una serpiente por la columna, pero es imposible alcanzar los nudos, porque el cemento lo impide, y sigue atada igualmente. Es una forma distinta de atar a una columna que os muestro por si no la conocíais.

Hice muchas fotos viéndose las columnas y otra puerta de salida al fondo. Me gustaba el enfoque. Lógicamente hago fotos desde todos los ángulos posibles, pero os he publicado la mayoría de fotos con esta toma, porque es la idea que había buscado desde el principio.