Urban Decay. Bondage en edificios abandonados. Andando por los pasillos de esta casa abandonada y explorando sus rincones nos encontramos con esta habitación y este gran graffitti en una de sus paredes. Realmente no había nada más interesante en esta sala, salvo la inmensa tela de araña a mi espalda que no me dejaba colocarme para hacer la toma abierta de las fotos, y algo de ruina en el suelo, pero que no correspondía al tejado de esta sala, porque estaba en perfecto estado. Es ruina de la habitación de al lado, sí derrumbada con caída a la planta inferior.

Me pareció interesante enseñar que no todos los edificios abandonados son siempre ruina y paredes derrumbadas. Esta no es la realidad. Hay trozos que se conservan muy bien. Hay que saber que muchos derrumbes no están provocados por el paso del tiempo y el deterioro del lugar. Muchos derrumbes son intencionados por razones de todo tipo. En ocasiones son imbéciles con menos cerebro que un mosquito que les gusta ir de destructores, pero no es la causa habitual. Básicamente, lo derrumban los propios propietarios para que no tengan condiciones de habitabilidad y nadie se ponga a vivir. También los derrumban la especulación inmobiliario, interesados en el terreno y cuya compra es más barato si el edificio está en ruina, porque si se puede rehabilitar es más caro y más complicado burocrático. Otra razón de los derrumbes son los ladrones que se dedican al mundo de la construcción y la reparación, y martillean paredes para quitarles cables, enchufes y todo lo que les sirve para sus obras.

"Bondage y el graffitti en esta habitación de una casa destrozada"

Son siempre peligrosos estos lugares, y hay que ir con cuidado, pero en la vida todo es peligroso. Allí donde hay una persona, hay un peligro, y allí donde puede llegar una persona, puede haber un peligro. Somos el mayor depredador del planeta, y el peor de todos. Eso no se puede olvidar jamás ni un segundo.

Para hacer las fotos, a mí me encantan las piernas atadas con mucha cuerda. Me gusta llenar de cuerdas desde tobillos hasta muslo, pero hay que calcular el tiempo de reacción por si viene alguien. Estábamos tranquilos y seguros, y pudimos poner la mitad de las cuerdas que pondría si tuviéramos total seguridad. Tiene los brazos atados a la espalda, doblados y levantados, vestida con una minifalda colegiala, los pechos desnudos y amordazada.

Hicimos las fotos muy fácil y tranquilos. El ángulo fotográfico era muy limitado por el reducido espacio y porque esta era la única parte interesante de la habitación, pero ya nos sirvió, estuvo muy bien y quedó una toma muy bonita.