Urban Decay. Bondage en edificios abandonados. Este rincón algo escondido está dentro de un edificio abandonado. Está rodeado de zarzales altos y muchos pinchos, que a simple vista parece imposible de cruzar, pero había un margen muy estrecho a su lado. Se puede pasar, y llegas a este rincón abandonado. En realidad, al llegar descubres que se puede venir por cinco o seis caminos, por el norte, el sur, el este y el oeste, todos eso sí camuflados y difíciles de ver a simple vista, pero eso demuestra que por aquí viene gente a menudo, porque si fuera solitario no habría caminos. La naturaleza lo hubiera ocultado todo. Los caminos significan que hay presencia humana.

El lugar es como una especie de gallineros, divididos por rejas, dentro del edificio abandonado, pero parece como si hubiera sido un criadero de aves o pájaros, por los detalles de las cajas elevadas. Quizá también fueron gallinas.

"Bondage atada sobre el bidón de este gallinero abandonado"

Preferí captar en la fotografía una de las puertas de acceso a estos criaderos abandonados. Tenía las maderas de arriba rotas, y había un gigantesco bidón de agua que me quedaba muy divertido para las fotos, porque la modelo se podía poner encima, atada en hogtied y amordazada, y quedaba la toma fotográfica que yo había ideado en mi mente.

El bidón se hundió ligeramente al subirse la modelo. Esta acción era previsible, pero lo curioso fue que cada vez se iba abollando más el bidón mientras avanzaba la sesión. Ocurría sin moverse la modelo. Thyffany estaba quieta, y el bidón, muy poco a poco, se iba abollando. Si os fijáis bien en las fotografías, como por ejemplo comparando la primera fotografía con la última, veréis que la parte frontal del bidón, según se mira la foto, está mucho más abollada.

Llevábamos veinte minutos de sesión de fotos, y ya no podía hacer tomas con la cámara baja, porque se iba hundiendo la parte superior del bidón, y ya no se veía la modelo. Hice algunas fotos que me di cuenta que no se veía ni la mordaza. Yo pensaba que el bidón era más resistente, porque es muy duro ese plástico, pero se deformaba sin moverse.

Quedó interesante, porque nunca habíamos hecho fotos usando un bidón de este tipo, y eso que he hecho multitud de escenarios diferentes. Fue una nueva experiencia que sumamos a nuestro historial gigantesco, y seguimos con nuevos escenarios. Como podeís ver, todavía quedan miles de posibilidades por hacer y fotografiar. En doscientos años no habré acabado.