Fue un día de mucho trabajo en fotoperiodismo y fue agotador por las noticias de interés mundial que estaban sucediendo, pero los fotoperiodistas estamos acostumbrados a estos combates. Llevo muchos años de experiencia, y eso quiere decir que me tienen todos y todas hasta los huevos. Reconozco que tengo ganas de retirarme del fotoperiodismo. Hay muchos días que enviaría a todo el mundo a tomar por el culo, del primero al último, pero conozco esas sensaciones, así que hago mi trabajo en periodismo, mis fotos, las subo para los medios de comunicación internacionales que trabajo, y me voy. ¡Pura rutina!

Este día estaba agotado. Había sido muy intenso,y decidimos acercarnos a un río antes de caer la noche, para hacer algunas fotos y relajarme. No estaba yo este día muy inspirado para deleitarme con poner muchas cuerdas, y eso que a mí me encanta el bondage con mucha cuerda, pero me notaba el cansancio del duro día y me faltaba creatividad. No estaba fino, y me conozco muy bien. Sé y reconozco mis ideas donde no estoy en plena forma. Los asumo, y me adapto. Nos ocurre a todos. Las personas no estamos al cien por cien de posibilidades cada día, y si alguien dice lo contrario sólo intenta engañarnos. Todos y todas tenemos el día tonto donde nos falta energía. En esta ocasión fue por mis duras obligaciones como fotoperiodista.

Por eso decidimos algo sencillo y muy rápido. Esta sesión es muy fácil. No tiene ninguna complicación. No tiene ninguna dificultad, y si alguien dice lo contrario es que tiene un listón de exigencia muy bajo y muy vago. La posición fue con los brazos atados a la espalda, con las manos atadas y los codos atados, y amordazada. Teníamos más cuerdas, pero decidimos que aquel día era suficiente con estas cuerdas, porque a mí me faltaba energía. ¡Sí, sí, lo he dicho antes! Esto del fotoperiodismo tiene muchos días que los enviarías a todos y todas a la mierda, del primero al último, sea quien sea. ¡Tenía ganas de repetirlo!

Es un trozo de río sin profundidad, con el agua muy calmada, con el curso sin corrientes salvo continuar tranquilo bajando por las montañas, y fue muy fácil. Hicimos las fotos, y después nos quedamos aquí descansando. Estos momentos después de las fotos son muy bonitos.