En estas montañas es habitual la aparición de nubes. Se puede tener un día de sol, y de repente pueden comenzar a aparecer nubes y terminar nublado. Se forman muchas nubes en las montañas próximas y llegan hasta estos parajes. Suele ser habitual en el clima de las montañas.

Estas fechas el río está ancho. Su caudal varía según las lluvias o la nieve, como todos los ríos de nuestro país. En este volumen se puede entrar en el agua, pero siempre con precaucación. En algunas zonas su profundidad casi alcanza el metro de profundidad, y tiene fuerte suficiente para tirar a una persona y arrastrarla si se hace el imbécil. En la naturaleza siempre hay que tener máximo respeto y usar toda la experiencia y el sentido común.

El fondo de los ríos es diferente según el río, pero en estos ríos montañosos son rocas y piedras. Es un suelo muy irregular, que se hunde y de repente hay piedras que emergen de la superficie, o que forman escalones o baches. Es fácil tropezar.

En este tipo de fotos la modelo debe de estar colocada en un tramo completamente seguro. Yo también debo de moverme con máximo cuidado, porque en estos tramos hago las fotos dentro del río, y llevo los cámaras, por lo que no puedo tener ni un solo error. Estoy acostumbrado a estas exigencias, y me encantan. Yo no cometo errores. Es mi exigencia propia y mi forma de ser.

Aquí no puede haber errores de ningún tipo, y yo ya jugaba de pequeño en naturaleza, en bosques, en ríos, en montañas y con animales. Hay que hacerlo perfecto, y esto significa que no se puede caer en el exceso de confianza. Cada día es distinto, y la precaucación debe de ser siempre la misma que el primer día, con el añadido de que la experiencia y la profesionalidad es una buena ventaja.

De todos modos, el mayor peligro es la gente, porque en cualquier momento aparece una persona entre los matorrales y por la orilla. Este lugar no es desértico, y hay que tenerlo en cuenta. La gente está en todos sitios, y muchas veces no tienen buenas intenciones. Aquí no viene la gente a escribir poesía. ¡Ya me entendéis!

Las fotos salieron geniales. Quise plasmar este clima habitual de nubes en estas montañas, la belleza del río, transmitir la fuerza del río en movimiento apreciando la forma del agua, y por supuesto divertirnos.