Outdoor Bondage. Este carruaje tiene mucho encanto, porque recuerda mucho los carruajes antiguos de siglos pasados. Las ruedas son un símbolo muy codiciadas, aunque quizá mucha gente no lo sabe si no entiende de estos vehículos. No es neumático. La rodadura está perfectamente encajada y adherida a la madera. Es de un material especial, y no se puede ir a ningún mecánico o taller a reparar sus desgastos, o por recambio. ¡No! No se puede. Es imposible. Es un proceso muy complicado, y en España se pueden contar con la palma de la mano los lugares que pueden hacer este trabajo. Prácticamente está extinguido este oficio, y como ocurre en muchos otros sectores, hay que ir al extranjero para hacer el cambio o reparación correctamente.

"Bondage en las ruedas especiales de este encantador carruaje"

Estaba muy claro que la sesión de fotos bondage en este carruaje debía de ser en la rueda trasera, por su gran envergadura. La carrocería también es bonita, y la manivela de hierro redondo que se ve en la fotografía me contaron es el freno. Es muy curioso, pero la foto en la rueda estaba decidida.

Thyffany se puso de pie, con las piernas atadas abiertos a los radios de la rueda. Puse la cuerda serpentenado, rodeando primero toda su pierna de arriba abajo y terminé con el recorrido vertical, uniendo cada vuelta de las cuerdas, para evitar que resbalaran. Evité presionar los huecos internos porque se clava la madera en la carne y es muy doloroso, pero igualmente en ese bondage las cuerdas ya no se mueven y está bien atada.

El cuerpo lo tiene atado por el pecho y la cintura a la rueda, y la posición de los brazos la tenía muy decidida desde el inicio. Tiene los brazos atados apoyados en la misma curvatura de la rueda, cada uno hacia su lado, con la misma técnica de rodear y tensar las cuerdas para quedar bien atada.

Quedó muy bonita y muy estética, el carruaje queda fenomenal, y las ruedas son impresionantes. Fueron unas fotos con encanto y originalidad.