Hoy estrenamos disfraz de colegiala y mordaza de ballgag con esta suspensión atada en el lateral de esta maquinaria robusta y fuerte. Es sorprendente la primera vez que se ve, y me ha parecido que es un gran escenario para un día de bondage.

Se puede hacer muchas cosas. Tiene hierros, enganches, brazos y da para miles de ideas. También es cierto que en algunas partes está llena de grasa en abundancia para el mejor rendimiento de la maquinaria, y hay que vigilar de no tocar esa grasa porque si se mancha la ropa la puedes tirar directamente a la basura.

Otro detalle es que la máquina debe de estar sin funcionar y sin conexión a ninguna batería ni motor ni cualquier otro tipo de carga, porque hay riesgo de descargas eléctricas trágicas, y debe de estar apagada y desconectada de cualquier riesgo. Está aparcada en un rincón de la finca, sin uso, y por lo tanto es perfectamente segura.

Los días anteriores habíamos comprado nuevo vestuario, y decidimos estrenar este disfraz de colegiala, con la falda y el top. También habíamos comprado nuevas mordazas, y hemos usado esta mordaza negra de bola. No sabíamos cómo iba a quedar, porque me gustan de color rojo porque son visuales, pero con el pelo negro de Thyffany ha quedado igual de guapa. En realidad yo soy del tipo de personas que piensan que las mordazas siempre quedan bonitas y profesionales en las sesiones bondage.

Optamos por la suspensión atada boca arriba, con los brazos atados a la espalda, las cuerdas de suspensión en el torso, y las piernas atadas en los tobillos y las rodillas, también atadas para la suspensión a la maquinaria. Me gustan muchas cuerdas. A veces pongo un centenar de metros y me parecen pocas. Yo uso mucha cuerda si hay tiempo libre.

Nos ha gustado mucho el resultado en las fotos.