Outdoor Bondage. Estos elementos no están caídos. No están derrumbados, y no hay ningún riesgo de que se mueva la tubería. Tampoco es ninguna escultura, ni ninguna expresión artística. Tampoco hace falta explicar para qué se usa esta estructura. Además, forman parte de una propiedad privada, y le pedí permiso al propietario para hacer las fotos en su espacio, y muy amable me dijo por supuesto por sí, ya que de lo contrario no se verían las fotos. Nosotros no saltamos vallas.

La sesión fue muy fácil y muy estética. La parte difícil resultó poder hacer circular la cuerda por debajo del tubo, ya que tal como os he comentado no se mueve. Está perfectamente soldado al suelo. Encontré sólo un resquicio en la esquina, donde pude pasar un palmo de cuerda, y vi que por el cemento a pie se había formado un orificio por el que pude introducir la cuerda y anudarla, pero cruzar toda su forma circular, como he hecho en otras sesiones bondage de nuestra web, era completamente imposible.

"Atada arqueada y amordazada"

Resultó muy complicado sólo este punto, pero pude con mucho esfuerzo atar las manos como era de mi gusto, dejando la cuerda tensa. La cuerda de los tobillos atados juntos fue mucho más sencillo, porque pude enredar la cuerda en un grueso cemento bajo la planta de sus pies, y terminar las ataduras en los dos tubos al tocarse, donde formaban un ángulo que me sirvió de soporte para tensar y anudar la cuerda. Esta ventaja no lo tuve para atar las muñecas.

Esta posición me gusta. También le gusta a Thyffany, porque destaca preciosa su fina figura, pero es incómodo para los lumbares, la espalda y los riñones. Con estas sesiones de fotos largas hay que reincorporarse y levantarse poco a poco, porque queda el lumbar como agotado y sin fuerza, pero la recuperación es muy veloz. Esto es como los mareos de los barcos al volver a estar en tierra firme. De todos modos, no es una posición para moverse o forcejear, porque ese cemento rasca, ya que puede tener minúsculas piedrecitas salientes o irregularidades, y puede hacer heridas en la piel.

Fueron diez minutos de fotos, porque todo era inmóvil, el elemento fijo, la modelo quieta para evitar las heridas, y por eso fue una sesión de fotos bondage rápida y sencilla, pero fue tiempo suficiente, incluso de sobras, para hacer estas fotos originales y guapas.