Outdoor Bondage. Este extraño vehículo es uno de aquellos centenares de trastos oxidados y abandonados tirados en la montaña y los bosques, y en algunos de los cuales ya he publicado otras fotografías en nuestra web. Es un vehículo muy antiguo, y no lo reconozco, pero supongo debe de ser algún remolque muy antiguo, de mediados del siglo XX aproximadamente.

Hay centenares de vehículos allí dejados, pero no son vehículos accidentados que se hayan derrumbado por un barranco hasta llegar a este rincón. ¡No! Son vehículos que tienen un propietario, y que los deja allí tirados. Es difícil de comprender, sobre todo en una época donde hay concienciación del medio ambiente, pero en las montañas vive personas que piensan de manera muy propia y singular. Esta situación ya la conocen las Administraciones y otros órganos administrativos competentes, que dicen llevan tiempo intentando retirarlo. No sé si es verdad o mentira, porque no me creo nunca nada de lo que dicen los políticos, pero sí es verdad que tienen propietario que no le afectan las multas, y no quiere retirarlos.

"Atada al volante de este vehículo muy antiguo"

Os confesaré que un día estuve hablando con él. Es una persona con mucha cultura, muy inteligente, una capacidad económica muy alta e impresionante, que vive solo en una casa en la soledad de la montaña, y que odia y detesta a la gente. ¡Que curioso! En esto de la gente estamos de acuerdo. Me contó que el confinamiento fue el mejor momento en años, porque no había nadie y tenía las montañas para él solo, y nadie le molestaba.

En una conversación estuvimos hablando de todos los vehículos abandonados y tirados por la montaña. Según su forma de pensar, son sus hijos. Son sus juguetes. Hay gente que guarda los juguetes en el armario de su casa, y él guarda vehículos abandonados en la montaña, que todas aquellas hectáreas son de su propiedad. Tiene de todo. Tiene tractores rusos de la época de la Segunda Guerra Mundial, pero en esos tractores no me dejaba hacer fotos, y los tiene vallados. Me contó que por los coches le atacan los ecologistas, las Administraciones, que si le quieren multar y muchas más historias, y no quiere saber nada de la gente. Su capacidad económica le permite despreocuparse de multas, que unidos a su gran cultura le da una muy fuerte defensa jurídica, y buenos abogados.

Esta es una de las múltiples historias que esconden las montañas, pero sólo es una historia entre otras miles. En las montañas, como ocurre en las ciudades, en la costa o en los pisos, cada persona es un mundo.