Outdoor Bondage. Estos postes están tirados y abandonados en un lateral de una esplanada de tierra. Nosotros no vivimos en esta comarca. Íbamos de trayectos cuando los vimos allí apilados. No sé qué son, pero por la impresión que me dieron, basándome en los hierros y los cables, debieron de ser parte de alguna red eléctrica. Desconozco también si cumplen la normativa. No tengo ni idea, pero diría que en esta parte del país está prohibido abandonar material de esta manera, pero no conozco al detalles esta legislación concreta de los materiales. Están ahí tirados, y nosotros aprovechamos para hacer una galería atada a un poste.

"Bondage sobre estos postes de una obra acabada"

El sol quedaba completamente de lado, a la derecha de la modelo, y no encontrábamos una buena posición para que Thyffany estuviera frontal al sol. Era difícil el enfoque. También queríamos evitar sombras en la cara y en el cuerpo, y al final optamos por una sesión atada a los postes por los tobillos, las piernas atadas juntas, amordazada con cinta militar, y las manos atadas delante, con la cuerda terminando dando vueltas a los muslos.

Le añadimos el detalle de una cuerda atada al cuello, y el extremo opuesto de esta cuerda atada a los hierros bien clavados a la madera. No se mueven. Están perfectamente clavados. No nos gusta colocar cuerdas al cuello, porque ninguno de los dos compartimos estos juegos y fantasías, pero esta vez hemos hecho la excepción dado le daba mayor emoción y expresión al bondage. Eso sí, la cuerda en el cuello está floja. No se debe de apretar jamás en esta zona del cuerpo, y se debe de usar siempre el máximo sentido común.

Nos pasó una anécdota curiosa. Estábamos haciendo las fotos, y pasó un camión de gran tonelaje por el camino de tierra junto los postes. Lo vimos venir de lejos, y al instante cubrimos las cámaras, todo el equipo técnico, la modelo y nosotros. Lo digo por la enorme nube de polvo que levantó. Parecía que estábamos dentro de una niebla. Por eso siempre he escrito que hay que ir preparado para todas las situaciones. ¡No pasa nada! ¡Ningún problema! Sólo dura unos segundos. Forma parte del bonito paisaje, y lo sabemos.