Public bondage en un día de invierno

25 febrero 2019

En nuestras playas hay gente todo el año, incluso en invierno. Tenemos días fríos en España. ¡Muy fríos! Pero las costumbres sociales de este país, muy marcadas también por el buen clima, hace que a la gente le gusta salir a la calle, a la playa, a la montaña, y a mil cosas más.

La gente está en todo sitios. Yo siempre digo que el ser humano es el único animal que te encuentras arriba del Everest, en el espacio con las astronautas, a 50 grados negativos bajo cero en la Antártida, a 50 grados positivos de calor en medio del desierto, o en minas a centenares de metros de profundidad.

Nosotros buscamos algo más cercano, y fuimos a una playa cercana, para esta sesión atada de bondage en público.

Atada en un bondage en público participando la gente

20 febrero 2019

Decidimos hacer una nueva sesión de bondage en público con la participación de la gente. Este contacto con la gente tiene sus momentos divertidos, sus anécdotas y sus riesgos, porque hay gente para todos los gustos. Siempre es peligroso el contacto con la gente, porque nunca sabes qué te vas a encontrar. Hay gente muy subnormal en la vida, pero de vez en cuando también nos encontramos personas que son maravillosas.

Hicimos algo sencillo con las cuerdas, apenas unos metros de cuerdas rodeando el pecho, porque donde nosotros vivíamos había nubes, y a mí me encanta hacer las fotos con sol. Sin embargo, llegamos a una zona de la ciudad con el cielo despejado, y pudimos hacer las fotos.

Me encanta la intensa luminosidad que le da el so, y el dibujo de las sombras.

Bondage atada en la playa

15 febrero 2019

Nuestras playas en Cataluña son turísticas y muchas son artificiales, creadas para el turismo. Existen gracias al mantenimiento que se hace en determinados momentos del año, y la arena es puesta por el ser humano. Por naturaleza muchas playas no existirían. El mar se llevaría la arena, por el oleaje, las corrientes y los temporales, sobre todo si son temporales de levante.

Son playas turísticas pensadas para turismo de masas, llenar los hoteles, y ver a la gente que se pasa meses y meses del año tomando el sol, tumbados en el arena, No son playas tropicales, y no tienen esa belleza paisajística de las playas en otros rincones del mundo.

De todos modos, sigue siendo la playa, y es un bonito y sensual escenario.

Atada en un coche clásico muy antiguo y bonito

10 febrero 2019

Este coche antiguo también me llamó la atención. Es bonito, es elegante, y es como si este modelo de coche lo hubiera visto en miles de películas. Me suena de esas películas de ricos, de hombres elegantes, pero también me suena de las películas de gangsters, aunque en color negro el coche. Se nota que no tengo ni puta idea de estos coches, y tampoco voy a hacerme el listo.

La gente rápidamente va de soberbia y de lista, de que lo saben todo, pero yo tengo la suficiente personalidad para decir que no tengo ni puta idea de estos coches. Además, esta es una web de bondage. Aquí no vendemos coches y no hablamos de coches, por si algún despistado/a no se ha enterado.

Aquí los coches son el escenario. Me gustaba toda su estética exterior, y la idea fue colocar a Lady Black apoyada sobre esta parte exterior del coche, que sobresale de las puertas y es bastante ancho. La modelo podía sentarse bien y tenía el espacio necesario para mantener el equilibrio cómoda. Tampoco iba a ponerse a saltar.

El nivel shibari en España es muy bajo

07 febrero 2019

El nivel cultural en España sobre bondage y shibari es muy bajo, debido sobre todo a las malas prácticas que surgieron hace dos décadas, por los enfrentamientos entre clubs de aquella época por conquistar su mercado comercial y afianzar su negocio y su público. Aquellos problemas, sus mentiras y sus errores, quedaron instalados por las razones que os voy a explicar ahora, y que hoy en día todavía se arrastran.

Fue en torno al año 2000 aproximadamente. Internet era otro mundo. En mi universidad apenas teníamos una sala de informática con ocho ordenadores, de aquellos que ahora están en las vitrinas de los museos. No era el Internet actual. Todo era muy desconocido, todo estaba por descubrir, y al mismo tiempo surgieron en Barcelona y Madrid algunos locales BDSM que no se llevaban nada bien. ¡Mejor dicho, se llevaban fatal! Todos y todas tenían un ego y una vanidad gigantesca.

Ya existían clubs de sado antes de esas fechas, pero estos nuevos clubs eran muy diferentes a aquellos clubs nostálgicos y antiguos. Estos nuevos clubs tenían un claro afán de lucro, que generaban dinero, con sus cuotas, sus tarifas y sus alquileres. Eran un negocio ambicioso, pero hay que reconocer que los propietarios, los creadores, tenían pasión por estas temáticas. Hay que reconocerlo que sí. Yo había hablado con ellos y ellas. Los conocí en persona, y tengo centenares de historias por explicar. No nos caímos bien porque éramos ideologías y formas de vivir muy distintas. Teníamos enemistad profesional, pero íbamos por caminos tan alejados que, en el fondo, a ambas partes nos importaba una mierda lo que hiciera el otro.

Entre los locales fue otra historia. En estos locales distintos y enemigos cada uno quiso atraer público a su local con diferentes estrategias, para que no fueran al resto de locales. Algunas personas optaron por llamarse a sí mismos maestros del shibari, como marketing para diferenciarse de otras propuestas comerciales. Hablaban del BDSM y del shibari como algo espiritual, hablando de poesía, de historia, de si pintores, de si la cultura japonesa, usando aquellas palabras que no se usan desde el Quijote y la Edad Media, y al final llegabas a un punto que no sabías si hablabas de danza, de pintura, era un relato de ficción o una crónica de fútbol.

Otros locales optaron por un lenguaje más directo de sumisión, dominación, de Amas y sumisos, y en ambas estrategias hubo varios negocios que consiguieron sobrevivir y triunfar.

Las razones por las que consiguieron sobrevivir fue, por una parte, gracias a las dominas profesionales que usaban sus mazmorras de alquiler para atender sus clientes en sus instalaciones, como ocurre hoy en día con estas habitaciones que se alquilan por horas. Estos servicios profesionales les garantizaba beneficio económico alquilando las mazmorras, porque esas Dominas tenían muchos clientes que pagaban muy bien, y eran caras. Tenían tantos clientes que limitaban el número de servicios al día, de la gran cantidad de peticiones que tenían.

Otros locales tuvieron la ventaja de que su propietario era una persona con mucha capacidad económica y muy solvente por éxito en negocios personales, lo que le permitía mantener el local a pesar de no ser rentable y generar pérdidas, pero era su afición, su amor, y el dinero no era problema para mantenerlo.

También hubo locales a posterior que imitaron su marketing, y siguiendo su tendencia quisieron ofrecer otras cosas, como hacer talleres de cocina y de poesía, dentro de un club de sado. ¡¡¡Aprender a cocinar en una mazmorra!!! Me imagino que si quemaban la tortilla el castigo serían azotes. Lógicamente, apenas fue más allá de ser reuniones de un grupo de asiduos en un garaje de bajo coste económico.

Todas estas contiendas duraron unos cuantos años, y tras las batallas quedó la división del público. Se asentaron los negocios. Unos locales se quedaron con la parte del pastel BDSM, de Dominas y amas y sumisas y sumisos y azotes y todo este mundo, y otros locales potenciaron su marketing de vender este romance espiritual que dicen que tiene el shibari.

Yo en aquella época me estaba formando como fotógrafo y fotoperiodista. Mi enfoque era crear mi propia website, porque me gustan las webs, y vivir el bondage con la gente de la vida real. No me gustan los clubs, no me uní a nadie porque no comparto su estilo, pero hablaba en ocasiones con los antiguos propietarios, y vi que todos se sentían vencedores, superiores, y todos estaban contentos y contentas.

Fue entonces cuando comenzó realmente los problemas del shibari. Lo manejaban principalmente unos pocos nombres, repartidos entre fotógrafos, muy pocos atadores y alguna chica de esos años, que hoy en día no sabéis quienes son.

Con la competencia agotada en batallas crearon en shibari una tendencia con un argumento comercial muy espiritual. Popularizaron las reuniones, los talleres, workshops y cursos, para atraer gente a su local y que no fuera a locales rivales. Crearon proyectos de fotografía con afán de lucro, donde las chicas posan gratis porque después de tantos años de batallas habían conseguido un discurso entrenado, ensayado y perfeccionado, que les encantaba y les convencía. Hablaban en un lenguaje de gran léxico cultural, muy poético, en un estilo que hoy en día hay mucha gente que ha copiado.

Este sería el foco principal donde surgieron los problemas del shibari, que a fecha de hoy ha provocado todavía muchas confusiones y errores, y a continuación os voy a resumir las preguntas más importantes para buscar sentido común y enderezar el rumbo.

Primera cuestión: ¿el shibari es bondage? Os pongo un ejemplo fácil que lo vais a entender muy rápido. El hockey sobre patines, el hockey sobre hielo, y el hockey sobre hierba, ¿son hockey? Sí, son hockey todos. Son muy distintos, pero son hockey.

Así, pues, el bondage es el hockey para entendernos, y aquí se engloba todas las miles de formas de atar que no tienen cabida en otras técnicas. Es fácil de entender, y el que no lo entienda es porque no quiere o no le interesa entenderlo.

Otro día os explicaré que en Japón suelen usar los términos shibari y kinbaku para referirse a lo mismo, pero mejor os lo explico en otro artículo.

Segunda cuestión: ¿por qué dicen que el shibari no es bondage? Con esta fórmula se vendió el shibari desde las guerras de los clubs pasados, para alejarlo de aquellas antiguas webs de chicas atadas en un plano muy erótico y sexual. Triunfó el error, y se quedó. Pero sí, el shibari también es bondage. Es una modalidad diferente de bondage por su técnica, y el shibari se identifica muy fácil porque es muy característico en sus ataduras, pero sí, también es bondage.

Tercera cuestión: ¿el shibari es sexual o es arte? Todas las disciplinas pueden ser arte, erotismo o pornografía. ¡Depende de la opinión personal de quien lo ve! La misma foto para una persona es arte, y para otra es pornografía.

Hay atadores que quieren convencer a las modelos diciendo que el shibari es espiritual y artístico, que no es erótico, y te explican unas historias muy bonitas y románticas que son tiernas para llorar. Con este discurso las chicas están más tranquilas y convencidas de posar. ¡Vamos a corregir este error! Las chicas que posan en estas fotos tienen que tener claro que hay miles y miles de personas, la mayoría hombres, que se masturban o se les pone la polla dura mirando fotos de shibari. Es sexualidad japonesa. ¡Es así! Sí, el shibari también es erótico, y pornográfico, y artístico.

Pero esto es como los zapatos de tacón de aguja. Hay gente que se masturba mirando fotos de zapatos de tacón de aguja. Cada uno tiene sus fantasías y me parece ridículo que en la segunda década del siglo XXI todavía hay gente que se escandaliza por el erotismo. Me parece prehistórica esta forma de pensar, así que… ¡¡¡sí!!! hay gente que se excita mirando fotos de shibari. Para ellos, y ellas, es su pornografía. Para otros y otras, su arte. Es la opinión personal de cada uno y una.

Cuarta cuestión: ¿el shibari si duele está mal hecho? ¡No! ¡Otra historia falsa! Os lo voy a explicar muy fácil. Si vas al dentista para arrancarte un diente y duele, ¿está mal arrancada?. Si vas a hacerte un tatuaje y duele el tatuaje mientras te están haciendo el tatuaje, ¿es malo el tatuador?. Si vas al médico y te duele cuando te pone una inyección, ¿está mal puesta la inyección? ¡No, no y no! Por el tanto, sí hay sesiones shibari que pueden ser incómodas y dolorosas. Eso depende de la posición, la musculatura de la modelo, su físico, su actitud, su sensibilidad al dolor, etc. El shibari puede ser doloroso y no serlo, pero hay personas que ganan dinero con esto, que va diciendo por todos sitios que son maestros de shibari, y venden este marketing para conseguir modelos.

Otro detalle a tener en cuenta es que en España hay mucha gente quejica, cómoda, vaga, que no son competitivas, y quieren shibari sin dolor. Es decir, que quieren veinte cuerdas bonitas en el cuerpo para ponerse la foto en el facebook y tener Likes, pero estas chicas no son modelos, y eso no es shibari. Sólo son vanidades de gente que quiere seguidores en su Facebook o su Instagram.

Quinta pregunta: ¿hay accidentes en shibari? He oído de todo, y me han explicado atrocidades espantosas. Algunas historias creo que son verdad. Otras historias creo que son falsas e inventadas, porque en España ha aumentado el juego sucio, las invenciones y las descalificaciones.

El tema de los accidentes los divido en cuatro párrafos muy serios:

- Referente a los/as atadores/as, ellos y ellas tienen que asumir la responsabilidad que conlleva atar a una persona, y no deben de provocar nunca ninguna lesión. Hay auténticos subnormales, sí, lo sé. Me han hablado de ellos, y de ellas. Os recuerdo a los atadores/as la obligación de que las personas atadas no tengan riesgo para su integridad física, entre otras. No cumplir las obligaciones puede conllevar que la persona afectada emprenda las acciones judiciales que estime oportunas. ¡Que te denuncien! por si no lo has entendido.

- referente a las falsas acusaciones, las Leyes españolas tipifican como delito las injurias, las calumnias, el delito contra el honor, contra la intimidad, e incluso las falsas denuncias, y pueden conllevar penas de prisión.

- referente a los accidentes, éstos se demuestran aportando el parte de lesiones, como en toda denuncia. Los centros médicos, ambulatorios, hospitales, etc, dan estos partes, con plena validez jurídica y autoridad, que deben de presentar las chicas afectadas en las comisarías de policía donde hagan las denuncias. Este es el paso previo imprescindible para tener credibilidad y rigor en las redes sociales, foros, whatsapps y donde coño sea.

- referente a las malas experiencias, siempre hay malas experiencias en todo. Hay gente que se cae bien o mal. Hay fotógrafos que sólo hacen shibari para hacer fotos a chicas desnudas. Hay miles de historias. Hay gente estúpida, y gente simpática. Hay gente divertida, y gente aburrida con un ego descomunal. Esto no son accidentes. Son malas experiencias, y forman parte de la rutina de la vida en todo. Hay que tener carácter y personalidad para hacer que las malas experiencias nos convertían en mejores competidores o competidoras.

- Última pregunta: ¿hay gente que hace negocio con el shibari? Claro que sí. Ahora hay un peligroso declive en la sociedad, y con la irrupción de las redes sociales se han apuntado centenares de nombres que van de atadores, y atadoras. Hay un montón. ¡Es como una plaga! La única nota positiva es que ahora hay un poco más de mujeres atadoras.

Hay gente que hace sus talleres, sus workshops, llevan una modelo que les posa gratis y ellos le cobran al público . ¡¡¡Joder, que listos!!! ¡Negocio perfecto! ¡Beneficio 100%! Es increíble. Ellas hacen de modelo gratis, y él gana dinero con el público. Es decir, ella es una trabajadora gratis. ¡Indignante!.

Después están los clubs que hacen sus reuniones de shibari, bondage y cuerdas, para atraer público y conseguir que paguen cuota de inscripción, de entrada o la consumición, y así quitan público a otros clubs. También están los fotógrafos que venden sus fotos de chicas que les firman las autorizaciones, pero no les dan copia del documento, ni les pagan ni nada. Hay productores porno metidos en este mundo para ganar dinero, hay chicas que se hacen ellas mismas shows que le meten poesía y recitales, y hay de todo.

Hay también mucha gente que son una copia barata de los pioneros, hay gente que copia textos, que copia los vídeos que ve en youtube, y lo peor es que han copiado incluso las malas prácticas sin enterarse de qué va la historia. Esta desastroso en España. Esto va de mal en peor, pero esta es la realidad del shibari en España. Es un nivel muy inferior comparado al shibari en Europa, en Estados Unidos, en Japón y en muchos otros países, tanto en los atadores y atadoras, como en las modelos. Aquí, en España, los egos, las vanidades, los fotógrafos que se suman para ver chicas desnudas, el afán de lucro de algunos clubs, y malas costumbres arrastradas de hace muchos años, hace que el shibari no crece, no evoluciona, y no se ve todavía signos de mejora.

Suspensión bondage atada boca abajo y recta

05 febrero 2019

Las suspensiones bondage atada boca abajo son muy fáciles de hacer, y todo el mérito es siempre de la modelo, a mayor mérito y elogio mientras más tiempo aguanta, lógicamente, porque se pueden hacer todas las fotos planificadas.

En referente al hecho de atar, las únicas dificultades dependen de si el soporte de la suspensión es recto o no, si está muy alto o bajo, o si se tiene poleas o escaleras, o detalles similares que puedan ayudar en la suspensión.

La parte difícil de esta suspensión fue subir a colocar las cuerdas en el soporte superior, porque yo no hago dos metros de altura, pero el gimnasio ya me habían comentado que tenían escaleras. En locales interiores estas suspensiones son muy cómodas y la altura es su única dificultad.

Entrevista con Vlada y Falco, organizadores del Moscow Knot

01 febrero 2019

Vlada Vedmovskaya and Alex Falco son los protagonistas de esta entrevista para mostrar bondage y shibari en todo el mundo. Nosotros hemos querido conocer cómo se vive el bondage en Rusia.

Ellos nos explican el shibari y el bondage en Rusia. Son también los organizadores de una International Bondage Pary que se celebra desde 2012 en Moscú, que es el "Moscow Knot", y además practican un bondage todavía poco habitual, en el que Vlada es la que ata, y el chico, Alex Falco, es el modelo atado. Es un trabajo bondage muy interesante. Tienen fotografías impactantes, y viven el bondage con muy buena pasión.

La entrevista original fue en inglés, y como siempre os hemos publicado la entrevista con traducción al español.

Una historia que ocurrió en este Bondage on the beach

30 enero 2019

Después de más de 20 años practicando outdoor bondage tenemos centenares de historias por explicar, divertidas, curiosas, sorprendentes y también peligrosas, sí, y en el 99% de ocasiones siempre está implicado el ser humano.

En el blog voy explicando las historias poco a poco, y hoy en esta galería también hoy os voy a explicar una anécdota que nos ocurrió en esta sesión. Esta historia es de las que se puede confesar y explicar.

Hay algunas playas que son peligrosas, aunque no tienen esta fama. Hay depravados y depredadores sexuales en algunas playas durante todo el año. Hay hombres que se encuentran con tíos en la playa y follan entre matorrales, como ocurre en Sitges. Hay voyeurs que van a mirar, a hacer fotos, o a masturbarse mirando la gente, y luego están los hombres que les gusta exhibirse. Hay de todo.

Atada en un coche encantador y muy antiguo

25 enero 2019

Este coche tiene un gran encanto fotográfico, con esos tonos negros, los hierros antiguos, y sobre todo los dos fanales colocados en la parte delantera del vehículo, le dan una apariencia de un coche tétrico, de esas películas de terror o misterio o tipo de la Familia Addams.

El bondage fue sentada encima del coche, con las piernas abiertas atadas a los hierros de ambos laterales del coche. Tensamos las cuerdas, para crear esa situación bondage donde no se pueden cerrar las cuerdas, pero no hicimos la tensión al máximo porque estos coches antiguos clásicos son muy frágiles, y no hay que romper nada. No se trata de ser bestias.

Los brazos los tenía atados juntos a la espalda, y una cuerda salía de las muñecas atadas a otro de los hierros traseros, quedando la chica atada con los brazos atados hacia atrás.

Atada en un sidecar

20 enero 2019

Este sidecar me pareció un escenario muy original para un bondage atada en un sidecar. El sidecar esta dentro de un edificio, y no puedo sacarlo a la calle, por lo que apartamos todos los objetos que pudieran sobrecargar la foto. El protagonismo es de las modelos, el bondage y el sidecar.

Es un vehículo frágil, antiguo, y decidí atar a Lady Black fuera del sidecar, porque era mucho más fácil hacer las ataduras y no había riesgo de dañar el sidecar. Una vez estuvo con los brazos bien atada a la espalda, fue ayudarla a sentarse en este compartimento tan característico de los sidecars.

Yo no sabía que el asiento era tan profundo. ¡No tengo ni idea de sidecars! Pensaba que la modelo estaría más levantada, más visible, pero se hundía por debajo del pecho, y no se veía casi nada de cuerdas. Por suerte Lady Black es una chica muy lista, y supo encontrar la posición donde se podía ver las cuerdas y las ataduras.

Atada en la playa para nuestra categoría Bondage on the beach

15 enero 2019

Fuimos a la playa para otra sesión bondage atada en la playa, en una nueva galería que sumamos a nuestra categoría de Bondage on the beach, con Thyffany atada en la orilla del mar.

Las playas en la zona de Cataluña son por desgracia turísticas. Muchas playas están fabricadas por la mano humana, bombeando arena a la costa y construyendo espigones a lo largo y ancho de muchos kilómetros para evitar que el oleaje y los temporales del mar se lleven una arena que, por naturaleza, allí no debería de estar.

Además, en esta sesión de fotos hay que destacar la contaminación de la ciudad. Las fotos fueron con un día soleado, pero con el cielo gris por la contaminación de la ciudad. La contaminación se queda estancada con estos anticiclones potentes en los que no hay vientos, y debería de verse azul celeste en el horizonte, donde termina el mar, pero sólo se ve una línea gris que ensucia la foto, la iluminación, y que parecen nubes. No son nubes. Es contaminación.

Gente maleducada y vagos en las bibliotecas

13 enero 2019

He tenido que ir a muchas bibliotecas en Barcelona por mi trabajo en el periodismo y en el fotoperiodismo para medios de comunicación, y lo que he visto ha sido increíble y muy lamentable, tanto en bibliotecas públicas y como en las bibliotecas de las universidades. Se han convertido en gallineros y en el refugio de vagos en las bibliotecas públicas que se pasan el día viviendo de las ayudas sociales y ellos sin hacer nada.

Cuando yo estudiaba las bibliotecas eran lugares de estudio, de silencio y de cultura. Nadie intentaba molestar, y cuando aparecía el típico gilipollas que rompía las normas de conducta se le advertía de que estaba en la biblioteca. Había respeto entre la gente. El silencio era impresionante.

Ahora ha cambiado mucho esto. Sólo abrir la puerta ya me di cuenta que aquel silencio y aquel respeto de mis tiempos de estudiante ya no existe. ¡Todo el contrario!

Comenzamos por los móviles. Sé que hoy en día hay una adicción a los móviles enfermiza y peligrosa. La gente va andando por la calle, va en autobús, está con sus amigos, con su pareja, de viaje, y todo el mundo va mirando el móvil. ¡Lo sé! Pero hay una parte de educación, de respeto, de inteligencia y de sentido común, que nos dice no usar el móvil en sitios donde puede molestar o no se puede usar. Las bibliotecas son uno de estos lugares, y sin embargo he visto mucha gente que le suena el móvil, se ponen a hablar por teléfono y además les escucho decir que no pueden hablar porque están en la biblioteca. Si sabe que no puede hablar, ¿por qué coño habla? Si lo sabe, debería de poner el móvil en silencio antes de entrar a la biblioteca e ir a hablar por teléfono a la puta calle.

Otra reacción de la gente cuando le suena el teléfono en la biblioteca es simplemente ponerse a hablar como si estuviera en su casa. Son esos egoístas que les importa una importa si molestan a los demás, y esto ocurre en ambos sexos, en hombres y en mujeres. No les importa el respeto, y además hablan alto. No hablan en voz baja, no. Tampoco está permitido hablar en voz baja por teléfono en las bibliotecas, pero no tienen ni ese miserable cuidado. ¡No, no, no! Hablan lo que se les sale de la punta de la polla porque son así de chulos baratos de mierda.

Podría pasarme horas explicando de lo que he visto con los móviles, pero no es el único problema que he visto. ¡Me he hecho una lista! . Continuo.

Otro detalle que he visto es la gente que se ponen el audio y volumen abierto cuando miran vídeos, con el móvil, con el portátil o con los ordenadores públicos. Muchas personas se lo ponen muy bajo, pero no se trata del volumen si es alto o bajo. Se tienen que usar auriculares, pero mucha gente no usan auriculares. ¡No me lo puedo creer! Sólo la gente analfabeta, o una persona con una inteligencia mental de cuatro años máximo, no se daría cuenta de que está molestando, porque está en una biblioteca. No se pueden poner los volumenes abiertos. Hay un invento, muy antiguo ya, que se llama auriculares. ¡¡¡Un poco más atrás en el tiempo, y existe casi desde la prehistoria!!!. Poner el volumen me parece una inmensa falta de respeto que demuestra el egoísmo y la estupidez de esta gente.

Luego están las risas y carcajadas de los amigos y amigas, chicos y chicas, que se ponen a explicarle sus típicas tonterías. No sé de qué va el chiste porque tampoco se lo he preguntado, pero se parten el culo de risa en la biblioteca. No callan. Se pasan media hora. Son como loros, con la diferencia que se ríen y se descojonan como si estuvieran en un bar explicando chistes o mirando monólogos de humor en su casa. ¡Lloran de risa! ¡Pero es la biblioteca!

En esto de las risas tengo que añadir la gente que está viendo un vídeo con el ordenador, una película, una serie, un monólogo, un recopilatorio de caídas tontas, y mil cosas más, y se parten de risa mirando el vídeo. ¡Otra vez! ¡Que esto es una biblioteca! ¡No es el comedor de tu casa!.

Pero esperar ¡¡que esto continua!! ¡No he acabado!.

Luego está la gente que habla en voz alta en todo tipo de situaciones. a preguntar. Esta falta de educación es la más habitual, y forma parte del panorama de las bibliotecas. Hablan como si estuvieran en la panadería o en el bar de borrachos de su barrio. Hablan en voz alta la gente que entra para hablar con los bibliotecarios/as, la gente que se conoce y se encuentra en la biblioteca, la gente que vienen juntos, yla gente que están estudiando en la misma mesa. También hablan en voz alta los padres que entran con sus hijos, los que quieren preguntar algo, los que hablan a tono de calle antes de salir de la biblioteca, y mil situaciones más. Esta virtud y cualidad de las bibliotecas ya ha desaparecido.

Es de una puta vergüenza ver cómo actúan esta gente. ¡Todos y todas! ¡Del primero al último! Lo hacen con total desprecio hacia el resto de usuarios o usuarias de la biblioteca. Lo hacen con chulería, con una actitud provocativa de a ver quién tiene los cojones de decirles algo, mostrando un egoísmo y una prepotencia repugnante. Hoy en día la gente es así, es chula y vacilona que da asco, se creen los reyes del mundo, los más fuertes, los más listos, y los que más dan por el culo , y están orgullosas y orgullosos de ser como son. Se sienten superiores.

No veo a casi nadie recriminar la actitud y pedir que se comporten, y lo entiendo. Son demasiados infractores, chicas y chicos, ambos sexos por igual, niños, padres, madres y ancianos, y no es su trabajo. Siempre vendrá alguien que hablará fuerte, y puedes estar amonestando una y otra vez sin parar, y así nadie se concentra en estudiar, en leer, en aprender o en trabajar. ¡No! ¡Lo asumen! El respeto se ha extinguido en las bibliotecas.

Dentro de este apartado debería de haber de los bibliotecarios y bibliotecarias que se dan por vencidos y resignados, o no quieren asumir riesgos. Ya no son aquellos bibliotecarios/as de los tiempos cuando yo estudiaba. Ya no asumen su liderazgo, como ocurría hace años. Sé que tienen problema laborales. Sé que tienen quejas en sus condiciones de trabajo. Hace más de treinta años que entré por primera vez en una bibliotca, y el deterioro de las bibliotecas es muy notable.

La primera biblioteca en la que entré yo fue la de mi colegio. Yo era muy niño, y lógicamente el diseño estaba pensado para esa etapa escolar de nuestra vida, pero lo primero que nos enseñaban era el silencio. Antes de entrar, nos decían que no se habla si no es necesario, y que se habla a voz muy baja para no molestar al resto de personas. Eso es lo primero que se aprende.

Mi siguiente biblioteca fue un lugar casi de película. La recuerdo con las mesas en los centros, alumbradas por la luces de la mesa, muy oscura, con un techo que casi no se veía, con toda la gente estudiando, y un silencio impresionante. No había ordenadores, no había música, no había videojuegos. En aquella época no había estas cosas. Eran bibliotecas de libros y estudiar. Es lo que debe de ser una biblioteca, y la bibliotecaria era una persona respetada, muy educada y muy severa con las normas. La gente lo agradecía.

Ahora, sin embargo, he visto bibliotecarios y bibliotecarias que se suman a hablar en voz alta. Hay algunos bibliotecarios que son los primeros en romper las normas, y he visto bibliotecarios hablar a un volumen que no me lo creo. Deberían de ser los primeros en dar ejemplo, y en algunos casos es todo al contrario. Es cierto que la gente imbécil es simplemente imbécil, como dice la palabra, y no harían caso, pero los bibliotecarios no deben de sumarse con su actitud al caos irracional de los demás.

Dentro del repaso de incidencias, es obligatorio hablar de los vagos sentados sin hacer nada todo el día en las bibliotecas públicas, que viven de las ayudas sociales y ellos siguen sin hacer nada. No quieren hacer nada. Se pasan horas sentados en los ordenadores, pero en teoría el carnet, personal e intransferible, sólo permite hacer dos horas de Internet al día, hasta un límite de 20 sesiones al mes en estas fechas y de 32 sesiones en otro tipo de ordenadores, y ellos hacen cuatro horas el día. Usan los carnets de otras personas. Deberían de ser sancionados, y prohibirles el uso de Internet, tal como contempla las sanciones. Las infracciones son perfectamente visibles y perceptibles, pero no hacen nada.

Quizá podríamos pensar que están buscando trabajo, porque en las bibliotecas hay un gran número de personas sin recursos y que entran a las bibliotecas para no estar en la calle. Quizá podríamos pensar que están buscando alguna solución para arreglar su vida. ¡No! ¡No, no y no! Estan mirando películas, vídeos musicales, vídeos de programas de televisión en youtube, o juegan. No buscan trabajo, no se mueven para buscar trabajo, y se pasan allí horas y horas y horas, cada día, del ordenador al sofá de la biblioteca, del sofá otra vez al ordenador, de vez en cuando al lavabo, y en algún momento salen a la calle para tomar el aire libre.

Voy a ser muy duro, muy claro y muy directo. No quieren trabajar. Tienen las ayudas sociales. Tienen otras ayudas. Tienen la asistencia social, y la hipocresía de la sociedad siente lástima por ellos, mientras ellos se burlan de la sociedad. Hay algunos sujetos que parece tener transtornos mentales, pero no me sirve de excusa. Es una excusa barata de vago de mierda. Hay miles de personas en nuestra sociedad con minusvalías, con discapacidades, con enfermedades mentales, que trabajan, que se esfuerzan, que les gusta sentir que son alguien, que hacen algo, que nos demuestran su valor y su integración a pesar de sus limitaciones, y se ganan nuestra admiración y nuestro respeto.

La mayoría de los sujetos que se pasan el día en las bibliotecas son todo lo contrario, y son una vergüenza repugnante. No se parecen en nada. Son unos vagos que generan tensión, porque algunos son violentos, generan incomodidad o situaciones conflictivas con el resto de usuarios que optan por ignorarlos como mejor solución, y que se pasan las normas por el culo. Esta gentuza debería de ser expulsada de las bibliotecas y controlar su actividad dentro de las bibliotecas.

Terminaría el artículo con una reflexión, partiendo de la base en la cual las bibliotecas son lugares de cultura, de respeto, de aprendizaje, y de intercambio. Las bibliotecas forman parte de la cultura activa de una sociedad, y es muy mal síntoma que todos estos detalles formen parte de las bibliotecas.

Escuché decir una vez a un bibliotecario que hoy en día las bibliotecas tienen función de centros sociales. ¡No! ¡Eso no puede ocurrir! Las bibliotecas deben de ser bibliotecas, y los centros sociales cumplir con las otras funciones suyas como tal. La biblioteca no es un centro social. Las bibliotecas albergan, crean, difunden y ponen la cultura al alcance de la gente. Ya sabemos que en nuestro país ser un inculto no está mal visto. Escucho burradas bestiales en la playa en verano, en la calle, y no pasa nada. En los programas de televisión tenemos muchas muestras inauditas de incultura, con respuestas alucinantes y torpes, pero en este país la incultura hace gracia. ¡La gente se ríe! No pasa nada por demostrar ser un inculto o inculta. ¡Y no quieren tampoco aprender!. Aquí parece que la incultura es como una medalla, y las bibliotecas se han rendido a esta lamentable realidad. Asumen esta certeza, la hacen suya también y se integran a un conjunto en el cual no deberían de sumarse las bibliotecas.

En mi opinión, se necesita un proyecto de concienciación, de reeducación y de renovación utilitaria en todas las bibliotecas, bien sean universitarias o públicas, porque me ha dado la sensación de que ahora mismo las bibliotecas, en cuestión de respeto, orden, seguridad y educación, están muy abandonadas. Sus proyectos de difusión cultural también son mejorables y ampliables.

Me acuerdo siempre de la reflexión de Susanita, la amiga de Mafalda. A mí de pequeño me encantaba leer Mafalda antes de dormir. Me leí todas sus viñetas y tiras, y tenía algunas historietas geniales. En una de éstas Mafalda dice que quiere tener mucha cultura, y Susanita dice que quiere tener muchos vestidos. Susanita dice que son más importantes los vestidos. Puede salir a la calle sin tener cultura que no pasa nada, pero no puede salir a la calle sin llevar un vestido. ¡Y lamentablemente tiene razón!.

Suspensión atada boca abajo por una pierna

11 enero 2019

Hemos subido otra suspensión bondage atada boca abajo. Son suspensiones muy fáciles, y todo el mérito es siempre de la modelo, que aguantar atada boca abajo amordazada no es tan fácil como parece, sobre todo porque se puede marear, y porque la posición es incómoda. No esta sentada en el sofá de su casa mirando la tele. Hay que hacerlo con práctica, experiencia y sentido común.

La dificultad de esta suspensión es mirar si el soporte de la suspensión es recto o no, si está muy alto o bajo, si se tiene poleas o escaleras, y detalles por este estilo. Por lo demás, atar en esta suspensión no tiene ninguna dificultad.

La suspensión esta vez ha sido poniendo el apoyo a partir de las cuerdas en una pierna atada en frogtied. El resto de las cuerdas, bien sea de la manos atadas a la espalda o de la otra pierna atada, no tienen ningún efecto en la suspensión, y sólo son para mayor inmovilidad, que la modelo no se balancee, no se mueva y no cambie la posición.

Esta suspensión muy dura la practican profesionales norteamericanos

06 enero 2019

Nuestro repertotio de suspensiones es muy grande, y ahora hemos incorporado una suspensión nueva que están desarrollando muy buenos atadores norteamericanos.

Esta suspensión por el momento sólo es para hacerla con Thyffany. No es para hacerla con otras modelos, porque es una suspensión muy dura, de bondage duro, ¡de las más duras en suspensión!, y por el momento sólo la vamos a hacer con Thyffany.

En todo el mundo hay millones de adeptos y adeptas a este estilo de bondage, y los profesionales norteamericanos siempre están desarrollando bondage y suspensiones con estas características. ¡Es normal! Aquí en España todo es muy light y muy suave. En España siempre se da el discurso de que sea artístico para quedar bien y parecer buenos chicos, pero yo prefiero destacar el esfuerzo y la superación de las modelos en las posiciones duras. Me repugna la gente vaga y quejica sin sacrificio que van de listas por la vida.

Dos modelos en sesión bondage con coches clásicos antiguos

01 enero 2019

Este es un coche clásico antiguo muy grande, y decidimos hacer las fotos en formato descapotable, porque encontrábamos el coche más bonito y al mismo tiempo nos permitía la foto de la modelo dentro del vehículo.

Lady Black se tumbó sobre el reposapies, aprovechando que era ancho. Tenía los brazos bien atados a la espalda por codos y muñecas, imposible de desatarse, y con las cuerdas rodeando su cuerpo que mantenían sus brazos pegados a la espalda.

Quedaba un posado muy estilizado, bella con sus pechos desnudos y ese piercing sensual en los pezones, los bonitos tatuaje de su cuerpo, y comenzamos a hacer las fotos desde todos los ángulos posibles, porque el espacio está muy limitado entre paredes, columnas, coches y objetos, pero tenía una bona toma frontal y algo lateral.